Las escuelas cuentan con profesores que ayudan a los niños desfavorecidos a integrarse con el resto de compañeros y a ponerse a su mismo nivel académico.
Los centros educativos acogen cada año a más inmigrantes. EFE |
Noelia Hernández
Madrid.- Przemyslaw Kotowicz es un chico polaco de 25 años que a su llegada a nuestro país logró aprender español a la perfección e integrarse con el resto de los compañeros gracias a estas ayudas. "Cuando tenía seis años. Me ayudaron a mejorar la pronunciación poniéndome un lápiz en la boca y me enseñaban dibujos para explicarme cómo se llamaba cada cosa”, describe. “Además, leía una frase de un texto y me decían su significado. Aprendí muy rápido el español”, aseguró Przemyslaw. Este chico asistía a clase como el resto de alumnos, pero “cuando ellos tenían lenguaje, por ejemplo, a mí me llevaban a otra clase y me daban la misma asignatura en un nivel más bajo”. Y no era el único, junto a él había otro niño de nacionalidad marroquí.
El problema
Hoy en día, con enseñar lo que dicta la ley no basta. Los centros educativos, además, deben ayudar a los alumnos que tiene dificultades con el aprendizaje y a los inmigrantes a integrarse con el resto de compañeros y a tener el mismo nivel educativo que ellos. Y es que, uno de los problemas con los que se encuentra la sociedad, según la Unesco “es el número cada vez mayor de personas que están excluidas de una participación positiva en la vida económica, social, política y cultural”. España, si no lo ha conseguido ya, está muy cerca. Según el informe de Eurydice, red europea de información sobre la educación en Europa, perteneciente a la UE, “son escasos” los países que para ayudar a las escuelas a resolver este problema han creado nuevos puestos dentro de las mismas. El estudio revisa a la autonomía pedagógica y a las condiciones laborales de los profesores de los 27 países de la UE, además de Noruega, Islandia y Liechtenstein. Para el análisis también se tiene en cuenta que haya cooperación entre el Gobierno de cada nación y las consejerías competentes.
España, en cabeza
Cita los casos de Italia, Reino Unido, la Republica Checa y España, donde los centros, desde 1996, tienen la posibilidad de recurrir a profesionales especializados. Estos expertos tienen la misión de ser nexo de unión entre los familiares y la escuela y la obligación de participar en las visitas a los padres, además de controlar el absentismo. Un ejemplo de este tipo de centro es el colegio público Fozaneldi de Oviedo. La dirección del centro explica a LA GACETA, que los alumnos de Tercer ciclo de Primaria que tengan “dificultades de aprendizaje, problemas de inserción...” serán beneficiados. El centro se acoge al Proyecto de Acompañamiento Escolar que está coordinado por el Ministerio de Educación y las distintas consejerías autonómicas. Este programa se amplía a los cursos de Secundaria para facilitar la transición al instituto y para la integración una vez matriculados en la ESO. Las clases las reciben por las tardes en el colegio y, al menos en el caso asturiano, la ONG Psicólogos sin Fronteras pone a su disposición a sus expertos.
Otro programa en el que está involucrado el Fozaneldi es el Petete, que viene de la mano de la Consejería de Educación de Asturias desde 2003 y está destinado a niños de Primer y Segundo Ciclo de Primaria. Ambos programas comparten el mismo objetivo: proporcionar apoyo escolar mediante técnicas de estudio, la lectura de varios textos y la realización de comentarios de texto. Son grupos de un máximo de 10 personas “que suelen estar completos”, aseguran desde la dirección. Eurydice reseña que son “raros los países que, como Holanda, Portugal y Reino Unido, han llevado a cabo una reflexión completa sobre el papel de los enseñantes que haya llevado a una renovación global de su status y sus condiciones laborales”. España parece ir por ese mismo camino. Se trabaja desde 2006 para renovar el estatuto de los profesores de enseñanza no universitaria.
Quienes somos | Contacte con nosotros | Aviso legal | Publicidad | Mapa
© Grupo Negocios Sepúlveda 7b - 28108 Alcobendas-Madrid. España - Tel: 91 432 76 00 - Fax: 91 432 77 65