Juan Manuel de Prada, escritor, responde a las preguntas de LA GACETA.
De Prada ha editado para Libros Libres los artículos de Leonardo Castellani en Cómo sobrevivir... |
Alfredo Urdaci
Me recibe en el piso que compró con el dinero del Planeta. Fuera llueve a ratos y nieva por momentos. En la calle abundan los chinos. Regentan tiendas de alimentación, negocios de ordenadores, cibercafés, peluquerías donde se corta el pelo a cepillo. Me pregunto por qué entre los asiáticos nunca se extiende la moda de la melena. Florecen las cien flores del comercio. Es el último desprecio al maoísmo.
Y entonces a usted no le gustó la Universidad.
Hice Derecho por hacer algo. La Universidad fue una experiencia negativa. Me encontré un mundo mediocre, un nivel muy bajo.
No parece muy atractivo.
No había incentivos a la curiosidad y el saber. Ya entonces era un territorio abonado para el adoctrinamiento. Los últimos años dejé de ir a clase. Me dedicaba a escribir.
¿El Planeta le cambió la vida?
La cambió para bien y para mal. Un premio así supone poder vivir de la Literatura, pero también despertó una gran animadversión.
O sea que sus enemigos le pusieron la proa.
Me di cuenta enseguida de que alguien como yo no tenía posibilidades de triunfar, porque el mundillo cultural no lo iba a permitir, y así fue. En España, con mi forma de pensar, no podría nunca ser un escritor de éxito.
¿No cree en el mercado?
Creo que el mundo cultural español está monopolizado por la izquierda hasta niveles atroces. Ningún escritor contraría el pensamiento establecido.
¿Y el periodismo qué es para usted?
Es una faceta que he desarrollado desde el principio de mi carrera como escritor. Siempre me ha gustado mucho el género, la crónica, el reportaje. Pero la Literatura tiene cada vez menos cabida en la prensa.
¿Cómo ve el estado actual del periodismo?
El periodismo está deteriorado porque lanza mensajes de consigna y eso dificulta la expresión literaria. El lenguaje y el periodismo se han empobrecido mucho.
Quizá pasa porque se clasifica a los escritores, o a los periodistas con una enorme simpleza.
Mucha gente es incapaz de comprender. La alfabetización no ha traído la sabiduría a la gente. La gente tiene el cerebro corrompido por las ideologías.
Habla con soltura y comodidad de su fe. ¿Es un converso?
He tenido una formación católica y tuve mi época de someter todo a controversia, pero no soy un converso. Lo que pasa es que a veces te sientes impelido a tomar partido.
¿Y usted cuando sintió esa necesidad?
Cuando me di cuenta de que cualquier enano mental, cualquier escritorzuelo mediocre utilizaba el vituperio contra la Iglesia para colocarse medallas. Esto ocurre en todos los rangos. Y despertó en mí una enorme curiosidad. Una Institución tan vituperada tenía que tener algo bueno.
¿Quién es Castellani, al que usted ha editado ahora?
Un escritor argentino que descubrí de forma ocasional, que defiende lo católico y que tiene un pensamiento atractivo y una escritura potente que se sale de lo convencional. Todo lo que toca tiene capacidad para subvertir el discurso dominante.
Quienes somos | Contacte con nosotros | Aviso legal | Publicidad | Mapa
© Grupo Negocios Sepúlveda 7b - 28108 Alcobendas-Madrid. España - Tel: 91 432 76 00 - Fax: 91 432 77 65