Será el presidente de la Conferencia Episcopal los próximos tres años.
El obispo auxiliar de Oviedo precisa que la CEE es un organismo de comunión. EFE |
Francisco J. Otero
Madrid. La noticia, gracias a las nuevas tecnologías, que también existen en la Iglesia, corrió por los móviles de todos los periodistas acreditados ante la Conferencia Episcopal. De ahí saltó a las ediciones digitales de los periódicos: el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) para los próximos tres años será el arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela. Minutos después —también por el mismo procedimiento de comunicación—, el otro ‘candidato’, Ricardo Blázquez, obispo de Bilbao, se convertía en vicepresidente.
La votación para la elección de presidente —sólo se necesitó una— estuvo muy ajustada. Treinta y nueve votos para el cardenal Rouco, 37 para Ricardo Blázquez y uno para el cardenal Antonio Cañizares. Realizado este paso, se procedió a la elección del vicepresidente, que necesitó dos votaciones. En la segunda, Blázquez (45) obtuvo la mayoría con una diferencia holgada sobre el segundo, el cardenal Antonio Cañizares (29). Recibieron votos, además, el obispo de Oviedo, Carlos Osoro (2), y el cardenal arzobispo de Barcelona, Lluis Martínez Sistach (1).
Cerradas las votaciones y los resultados, poco después del mediodía, el nuevo presidente compareció en la Casa de la Iglesia ante los medios de comunicación. Tal era la expectación que algunos comunicadores tuvieron que seguir desde fuera la intervención. Martínez Camino, su auxiliar y portavoz del Episcopado, ofreció el resultado de las votaciones y cedió la palabra al cardenal Rouco, que mostró reiteradamente su sorpresa ante la gran afluencia de medios de comunicación.
Al igual que Blázquez en el discurso inaugural de la Plenaria, Rouco destacó la importancia de la comunión entre los obispos, misión en la que él juega un papel importante, un papel de servicio al resto de prelados.
Pero el punto fundamental de su breve alocución fue la mano que tendió a la autoridad política para colaborar juntos por el bien común. Eso sí, dejó claro que la posición de la Iglesia no cambiará en los puntos fundamentales como la libertad religiosa: lo que se refiere a la profesión de la religión tanto en público como en privado, la libertad de culto... También se mantendrá firme en la promoción del bien común: defensa de la vida y de la dignidad de la persona, educación, justicia social...
Reacciones en los partidos
La elección de Rouco provocó numerosas reacciones en el mundo político. Lo más destacable es la disparidad de valoraciones en el seno del PSOE y el silencio en el Partido Popular.
Zapatero felicitó al nuevo presidente a través de un telegrama y le reiteró su voluntad de “diálogo y colaboración en el ejercicio de nuestras respectivas responsabilidades”. No mostró el mismo talante Carme Chacón, ministra de Zapatero, que consideró que la elección constata la “radicalización” de la Iglesia. Más ingenioso, y parcial, fue Llamazares, que consideró la noticia como la única victoria electoral del PP.
Quienes somos | Contacte con nosotros | Aviso legal | Publicidad | Mapa
© Grupo Negocios Sepúlveda 7b - 28108 Alcobendas-Madrid. España - Tel: 91 432 76 00 - Fax: 91 432 77 65