Negocios.com

GACETA.es

sábado, 22 de noviembre de 2008 Última actualización: 04:15:54



    39 de 77 en Viajes
04/04/2008 14:17   



Miguel de la Cuadra Salcedo: “Nunca me canso de volver al Amazonas”

Miguel de la Cuadra Salcedo explica a LA GACETA sus nuevos proyectos y las experiencias que más le han impactado.

Miguel de la Cuadra Salcedo: “Nunca me canso de volver al Amazonas”
Miguel de la Cuadra Salcedo

Carlos Bueno 

Madrid. Al Indiana Jones de nuestra televisión aún le queda cuerda para rato. Lejos están ya aquellos curiosos retos en los que debía localizar un punto estratégico a contrarreloj y con helicóptero incluido. Sin embargo, Miguel de la Quadra Salcedo (Madrid, 1932) es un torbellino natural. “Considero que no tengo tiempo libre, sino que todo es vivido y trabajado. Para mí la aventura también está en la lectura. Ese tiempo libre lo paso hundido en las páginas de primeras ediciones de libros y relatos de viajeros ilustrados que aún guardan la magia de lo desconocido y lo misterioso”.


¿En qué jaleo anda metido ahora?
Acabo de volver de Panamá, de realizar el viaje de prospección de la próximo expedición estival de la Ruta Quetzal BBVA. Será por el río Chagres, el “río de los lagartos”.

¿Sigue en ruta entonces?
Claro, la Ruta Quetzal que empezó bajo los auspicios de Don Juan Carlos ya no morirá. Tiene aún por delante el sexto, el séptimo y el octavo centenarios del descubrimiento de América. Como dice Su Majestad, “la juventud iberoamericana entenderá quién es, quiénes somos y comprenderá la historia que juntos hemos escrito con Iberoamérica”.

¿Cuál es la principal enseñanza que sacan sus 5.000 participantes?
Descubrir quiénes son y sobre todo el camino para poder escribir en el presente y en el futuro páginas de nuestra historia común.

¿Es cierto que suele acompañarles un sacerdote?
Se llama Jesús Garrido, es jesuita y le estamos enormemente agradecidos. Si viéramos que llevábamos en la expedición a jóvenes judíos o a musulmanes podríamos incorporar de igual modo a un ulema o a un rabino.

Y, al margen de la Ruta Quetzal, ¿qué viaje personal es el que recuerda más?
El viaje de Marco Polo que realicé para preparar 13 capítulos de TVE. En este viaje me acompañó mi mujer, Marisol, que hizo las labores de  sonido. También recuerdo mucho el descenso en balsa por el río Amazonas en 1979 con mi mujer y mi hijo mayor, Rodrigo.

¿Alguno más?
Recuerdo especialmente las expediciones del Camel Trophy, que eran las más importantes que se hacían en el mundo. Más de 1.000 millas en las selvas más impenetrables del Planeta. Participé en 15 de ellas.

¿Y cuál fue la más apasionante?
La que realizamos por Melanesia, en las antiguas Nuevas Hébridas (las actuales Wanatu), donde me encontré con la foto de un español, un vasco, el conde de Buena Esperanza, presidiendo el tribunal mixto francés e inglés. Estas islas se encuentran en nuestras antípodas.

¿Ha estado a punto de morir alguna vez?
Compañeros míos murieron en guerras como la del Vietnam, las de Oriente Medio y la del Congo. Para mí la más dura fue la marcha con los eritreos, donde caminábamos mientras nos ametrallaban desde el aire con los aviones dirigidos por pilotos cubanos, marxistas a las órdenes de Isaias Afewereki, quien finalmente llegó a convertirse en su primer presidente.

¿A qué lugar no se cansa nunca de volver?
Al Amazonas, a la selva virgen donde aún viven las civilizaciones precolombinas.

¿Qué le parece la forma de viajar de hoy?
Creo que han desaparecido la aventura y la nostalgia, pero que los viajeros o expedicionarios pueden encontrarla de nuevo y, con ellas, también la magia de viajar, sobre todo en compañía de los libros.

¿Se apuntaría a un circuito cerrado?
Sí, si pudiera hacerlo solo... la única condición para que un viaje alimente es hacerlo solo.

¿Entiende que haya gente a la que no le interese viajar?
Verne no viajó nunca y Shakespeare tampoco. Pero Cervantes sí que lo hizo y a los países más conflictivos de entonces.

¿Qué lugares le quedan por conocer?
El mundo en realidad es muy pequeño y me gusta volver a los sitios donde ya he estado.

¿Dónde ha encontrado los mejores seres humanos?
He conocido muchos... los viajeros de hoy ya no tienen tiempo para bucear en los corazones ni en los sentimientos de los que siguen guardando el tesoro, El Dorado, en su corazón.

¿Cuál es la principal enseñanza que se extrae de cualquier viaje?
El ser más feliz necesitando menos cosas. Aprender a bajar el techo de las necesidades. Nuestras civilizaciones tienen empacho de bienestar.

¿Cómo le gustaría presentarse: como periodista, aventurero...?
Como nómada solitario.




Esta noticia ha sido vista 1457 veces - Enviada 1 veces.



    39 de 77 en Viajes
04/04/2008 14:17   




Tienda





Quienes somos  |  Contacte con nosotros  |  Aviso legal  |  Publicidad  |  Mapa  

© Grupo Negocios Sepúlveda 7b - 28108 Alcobendas-Madrid. España - Tel: 91 432 76 00 - Fax: 91 432 77 65