Negocios.com

GACETA.es

domingo, 20 de julio de 2008 Última actualización: 07:18:59



    125 de 158 en Arte
16/05/2008 12:29   



“Los cuentos sirven para explicar el mundo”

Escuchar requiere sensibilidad, buen oído y un aprecio enorme por las palabras.

“Los cuentos sirven para explicar el mundo”
Luis Mateo Díeza afirma que escuchar requiere sensibilidad.

Luis Mateo Díez (Villablino, 1942) situó en el reino imaginario de Celama tres de sus novelas más conocidas: El espíritu del Páramo, La ruina del cielo y El oscurecer.

Años después ha regresado a esos paisajes llanos del noroeste peninsular, entallados por los ríos Urgo y Sela, para situar en ellos El sol de la nieve, cuento en el que habla por primera vez de los niños del lugar, de su misteriosa desaparición un día de invierno de 1964.

El texto se completa con ilustraciones de su hermano Antón Díez que representan objetos y frutos del fantástico territorio.

¿Ha regresado a Celama por necesidad?
Celama está presente en toda mi obra, ya que cuando creas un territorio lo interiorizas. Este cuento podía haber formado parte de  El reino de Celama, lugar que tarde o temprano fluirá por otros sitios. Tengo pendiente un viaje allí. Será un libro peculiar, de un viajero que visita un territorio imaginario.

¿Ese lugar forma parte del territorio de su memoria?
Todas mis novelas se desarrollan en una provincia del noroeste peninsular donde están las que llamo “ciudades de sombra”. Son amuralladas y laberínticas, y sus habitantes tienen una vida interior muy fuerte aunque sean rutinarios y anónimos. En el sureste de esa provincia, que llamo del Hombre en honor a Canetti, se encuentra Celama, un mundo onírico donde están los símbolos de los modos de vida de las culturas campesinas.

¿Celama no puede existir más allá de la realidad?
Celama está escrita desde los sueños pero tiene una realidad, no es un mundo de fantasía. Los elementos cruciales son la supervivencia y el sufrimiento, sobre todo en la Celama clásica. Sus gentes están atadas a la épica de la supervivencia.

Los niños desaparecen el 17 de febrero de 1964. ¿Ha elegido esa fecha por alguna razón especial?
Está elegida al azar, es un día cualquiera en que sale el sol tras una gran nevada. La desaparición de los niños tiene asimismo un sentido simbólico. Celama es un universo crepuscular con mucho de metáfora fin de siglo XX, de liquidación de culturas rurales, de mundos que se acaban. Pervive en el ciclo novelesco a través de la investigación de su pasado, del recuerdo de sus muertos.

¿Guarda algún recuerdo especial del sol de la nieve?
Es una de las percepciones más poderosas que guardo de toda mi infancia, una imagen de sosiego y felicidad que uso como ensoñación de la muerte feliz. Cuando después de una gran nevada viene un día de sol, la nieve deslumbra por completo. En el cuento utilizo ese contraste del hielo y la luz como metáfora de la desaparición.

¿’El sol de la nieve’ es un cuento para niños?
Más que un libro para niños, es un libro de niños. Soy incapaz de rebajar el tono de mi escritura, que debe ser siempre un reto para el lector, sea infantil o adulto.

Más parece un canto a la libertad de los niños.
Es un cuento de exaltación y felicidad de los niños, que son dueños de su destino. En las sociedades desarrolladas los niños están superprotegidos. Los de Celama  poseen una capacidad de juego extrema. Su libertad está en el recreo, en el juego, en el esplendor de esa quimera que es el sol.

¿Los cuentos son un intento de explicar la realidad?
Más bien un intento de explicar el mundo. El ser humano primitivo necesitó símbolos para leer el mundo y entender su compleja condición. José María Merino asegura que los cuentos forman parte de la primera sabiduría del ser humano, sirven para eliminar el sentido de la existencia.

El sol de la nieve. Luis M. Díez. Editorial Gadir. 102 páginas. 19 euros.

¿El don de escuchar sólo lo tiene el que lo gana?
Eso es sabiduría celamesca. Escuchar requiere una gran sensibilidad, buen oído y un aprecio enorme por las palabras. Es como leer, y leer es un regalo de los dioses que sólo se consigue con esfuerzo. Leer y saber escuchar son esfuerzos de generosidad. Mis personajes son reflexivos, tienen conciencia de la vida que se vive, y tener conciencia de la vida es darle sentido.




.





.


.
Esta noticia ha sido vista 143 veces - Enviada 0 veces.



    125 de 158 en Arte
16/05/2008 12:29   




Quienes somos  |  Contacte con nosotros  |  Aviso legal  |  Publicidad  |  Mapa  

© Grupo Negocios Sepúlveda 7b - 28108 Alcobendas-Madrid. España - Tel: 91 432 76 00 - Fax: 91 432 77 65