Negocios.com

GACETA.es

jueves, 4 de diciembre de 2008 Última actualización: 04:31:29



    5 de 45 en Moda
27/01/2008 14:22   



Turquesa y oro: vuelve Egipto

La fascinación por la cultura de los faraones revive con otra versión de Aida, con vestuario de Zandra Rodhes, y una muestra en Londres.

Turquesa y oro: vuelve Egipto
Escena de Aida en la Ópera Nacional de Londres.

Es, inequívocamente, el momento de Egipto. Desde el turquesa brillante de los barrotes de la prisión de una colorista versión de Aida, con vestuario ideado por la diseñadora Zandra Rhodes, hasta la máscara funeraria con rayas doradas del rey niño Tutankamon que puede verse en una muestra recientemente inaugurada en Londres, la cultura de los faraones no había estado tan de moda desde que se estrenó la ópera trágica en El Cairo en 1871 y el mundo del diseño explotó con entusiasmo con el descubrimiento original de la tumba de Tutankamon en 1922.

“Era una civilización tan maravillosa”, ha dicho Rhodes, refiriéndose al culto de Isis y Osiris, a las formas de las pirámides que se suceden en el decorado de Aida y a los jeroglíficos trabajados con florituras modernas. En su impactante diseño para la producción de la Ópera Nacional Inglesa, las verjas de la prisión son el decorado de fondo de las capas flotantes de pliegues dorados de los sacerdotes y los peinados de Cleopatra que iluminan la trágica historia con imaginación y estilo.

La cultura de los faraones hizo furor en Europa por primera vez en la época de la campaña egipcia de Napoleón de 1798 y se estamparon palmeras y pirámides en el tejido francés Toile de Jouy, se decoró con ellas la porcelana de Sèvres y apareció una fascinación por las estatuas y las esculturas que culminó con la colocación del obelisco de la Place de la Concorde de París.

El desciframiento de los jeroglíficos en 1822 y la construcción del canal de Suez a mediados de ese siglo mantuvieron en alza la influencia de Egipto. Pero fue el descubrimiento
de los sepulcros dorados en el Valle de los Reyes en 1922 lo que desató lo que se llamó Tutmanía.

Cuando Tutankamon murió en el 1323 a.C., fue enterrado con pectorales, amuletos y anillos y con la máscara dorada del faraón que simboliza hoy al Rey Tut —entre otras cosas porque muchos de los que han tenido contacto con ella han sufrido una muerte misteriosa—.

La maldición de Tutankamon parece una bendición para los organizadores de la exposición. Por primera vez en tres décadas —y 85 años desde el descubrimiento de Carter—, el O2 en South London (anteriormente llamada Catedral del Milenio) albergará una muestra que promete atraer grandes multitudes hasta el próximo 30 de agosto.

El efecto de los originales objetos expuestos ha sido desatar un frenesí de adornos inspirados en Egipto. Algunas de las más bellas joyas de Cartier fueron creadas basándose en King Tut. Y ahora, el diseñador británico Julien Macdonald se ha unido con la diseñadora de joyas Azza Fahmy, cuyo trabajo de filigrana y delicada caligrafía capturan la esencia de Egipto.

Fahmy ha investigado a fondo y ha escrito libros sobre la importante herencia cultural egipcia en el adorno, mirando a los faraones, islámicos y coptos y explicando “todo un legado basado en la protección”. La colección que creó tras sentarse con Macdonald es ligera, moderna y se centra en piezas impactantes, como unos brazaletes con forma de cúpula.




Esta noticia ha sido vista 2008 veces - Enviada 0 veces.



    5 de 45 en Moda
27/01/2008 14:22   




Tienda





Quienes somos  |  Contacte con nosotros  |  Aviso legal  |  Publicidad  |  Mapa  

© Grupo Negocios Sepúlveda 7b - 28108 Alcobendas-Madrid. España - Tel: 91 432 76 00 - Fax: 91 432 77 65