/>
En lo que va de año, las caídas del Euro Stoxx 50 cuadruplican las del Dow. Pese a la recesión que afronta EEUU, sus plazas bursátiles aguantan mejor que las del Viejo Continente, enfrentado a un problema menor de desaceleración.
El mercado se fía más de la Fed que del BCE. |
Alicia M. Serrano
Madrid. El diferente estado de gestación de la enfermedad económica que asola ambos lados del Atlántico —recesión en EEUU y desaceleración en Europa— no se corresponde con su situación bursátil. En lo que va de año, el Euro Stoxx 50, índice de referencia europeo, cae el 15,4%, cuatro veces más que el Dow (-3,8%) y más del doble del S&P 500 (-6%), mientras la bolsa española se deja el 11,3%. Más aún, desde el comienzo de la crisis en agosto de 2007, las pérdidas del S&P prácticamente se anulan (-0,05%) y las del Dow Jones se reducen (-3,4%), frente al 13,9% que cae el selectivo europeo y el 9% del Ibex. ¿Cómo se explica que los inversores estadounidenses aguanten mejor en un contexto más crítico?
La clave reside en el tratamiento que aplican las autoridades, adaptado a la gravedad de cada crisis. Antonio Zamora, director de análisis de Banco Urquijo, justifica así las medidas divergentes que han permitido a Wall Street, pese a ser el epicentro de los problemas, comportarse mejor. Y es que los inversores se fían de una política más agresiva mientras en Europa rechazan la ortodoxia del BCE.
El BCE no mueve ficha
Frente a un BCE que ha mantenido el precio del dinero invariable en el 4%, en sólo ocho meses la Fed ha bajado los tipos de interés en tres puntos, desde el 5,25% al actual 2,25%, a la par que ha aceptado más colaterales de deuda como garantía. “Si los bancos estuvieran tan mal en Europa, el BCE ya habría bajado tipos”, matiza David Navarro, de Inversis.
Con todo, el consenso espera que los tipos en EEUU acaben en el 1% a finales de año, frente a la ausencia de cambios en la zona euro. Por eso las críticas no han amainado e incluso el FMI cree que el BCE puede permitirse una política más expansiva.
El único punto de actuación común en materia monetaria, y en ocasiones de forma coordinada, han sido las inyecciones de liquidez para reactivar un sistema financiero lastrado por la desconfianza, si bien Inversis matiza que el BCE retira lo ofertado en mayor medida que la Fed.
Además, rescates al estilo de Bear Stearns, en EEUU, o de Northern Rock, por el Banco de Inglaterra, quedan fuera de las competencias de la autoridad que preside Trichet. En la zona euro, los bancos nacionales son los únicos capacitados para tomar esas medidas, que se han visto únicamente en Alemania.
Lo mismo ocurrre con la política fiscal, vetada a un BCE que no puede definir actuaciones colectivas. En cambio, el Gobierno estadounidense se ha mostrado muy reactivo con un paquete de medidas de 150.000 millones de dólares (el 1% del PIB), lo que supone unos 625 euros por contribuyente en bajadas de impuestos. La cifra supera los 400 euros que descontará el Gobierno de Zapatero, pese al mal estado de la economía española.
Cuestión de competencias
El mercado ha acogido mejor el pragmatismo, la flexibilidad y la disposición de Bernanke a utilizar todas sus herramientas —una actitud valiosa según Inversis pero cortoplacista y de consecuencias impredecibles—, frente a la ortodoxia de las economías europeas. “No es la primera vez que su rapidez y determinación son envidiadas aquí”, dicen en Bankinter. La prudencia parece ser la brújula del BCE, celoso por conservar sus bazas para administrar los tiempos de una crisis que podría durar más de lo esperado.
Más aún, la diferencia entre las propuestas responde a las competencias de un BCE cuyo único mandato es la lucha contra la inflación, lo que explica su relativa insensibilidad al crecimiento, frente a una Fed con un doble objetivo.
Quienes somos | Contacte con nosotros | Aviso legal | Publicidad | Mapa
© Grupo Negocios Sepúlveda 7b - 28108 Alcobendas. España - Tel: 91 432 76 00 - Fax: 91 432 77 65