Álvarez (UGT) pide la cláusula de revisión salarial en los convenios colectivos ante la subida de la inflación

MADRID, 12 (EUROPA PRESS)

El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha pedido este miércoles la inclusión de la cláusula de revisión salarial en los convenios colectivos para garantizar que los trabajadores mantengan su poder adquisitivo ante la subida de la inflación, que se disparó en diciembre al 6,7% en tasa interanual y cerró el año en una media del 3,1%.

La subida salarial en la negociación colectiva y el incremento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a 1.000 euros, con carácter retroactivo para el 1 de enero, serán los ejes centrales de la acción sindical de UGT este 2022, como ha expuesto Álvarez en una rueda de prensa.

“El aumento de los salarios tiene que tener una relación con la inflación y podemos dar un margen si hay una cláusula de revisión a la hipotética bajada de la inflación. Estas son las dos cuestiones claves: cláusula de revisión y, a la vez, que el aumento de los salarios tenga una relación clara con la actual situación de inflación”, ha comentado.

Álvarez ha cuestionado que el repunte de la inflación observado a lo largo de 2021 vaya a tratarse de una “cuestión coyuntural” y ha exigido proteger a los ciudadanos a través de mejores salarios, una decisión que, a su juicio, también beneficiará al conjunto de la economía, al consumo, a las empresas y a la creación de empleo.

El secretario general de UGT ha evitado dar una cifra concreta de la subida salarial que reclamarán a la patronal en la negociación colectiva, a la espera de fijar un porcentaje coordinado con CCOO, aunque fuentes sindicales apuntan a un 3,1%, el equivalente a la inflación media de 2021.

Álvarez ha pedido a la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) que constituya cuanto antes la mesa de negociación colectiva y les ha instado a hacerlo “por voluntad propia”. “Si no, lo va a hacer dentro de unos meses, porque la renovación de los convenios se va a convertir en un foco permanente de conflicto social”, ha advertido.

SMI EN 1.000 EUROS CON EFECTO RETROACTIVO

UGT esperaba que el año comenzara con el SMI en los 1.000 euros, como se había comprometido el Gobierno en 2021. Sin embargo, el Ejecutivo prorrogó el monto actual, 965 euros, hasta que se fijara un nuevo salario mínimo en la mesa de diálogo.

“No ha subido el 1 de enero a los 1000 euros. Queremos pensar que como consecuencia de la intensidad a la que nos sometimos en el mes de diciembre”, ha dicho Álvarez, en alusión a las negociaciones de la reforma laboral que marcaron la agenda de final de año.

No obstante, ha recalcado que el sindicato no va a esperar más para que entre en vigor la subida del SMI y ha prometido “una respuesta contundente por parte del sindicalismo” si no se produce.

En este sentido, ha recordado que se trata de un compromiso del propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y, ha pedido al Ejecutivo que convoque cuanto antes la mesa de diálogo.

“Espero que la semana que viene nos llamen para constituir la mesa. Dejarlo más tiempo solo genera problemas para las empresas, porque van a tener que pagar con efecto retroactivo, problemas para la Seguridad Social que recaudará menos en enero… Solo genera problemas. Hay que ir a la revisión inmediata”, ha precisado, al mismo tiempo que ha insistido en el cobro retroactivo desde el 1 de enero.

Álvarez estima que la subida del SMI beneficiará a unos cuatro millones de trabajadores que cuentan en la actualidad con salarios de entre 965 y 1.000 euros.

El sindicalista también espera que este 2022 se pueda cerrar la subida para el próximo ejercicio, que deberá fijarse en el 60% del salario medio español, como se comprometió el Gobierno.

“DIEZ LÍNEAS ROJAS” EN PENSIONES

En su valoración de 2021, Álvarez ha reconocido los cambios en el sistema de pensiones, que arregla los problemas “aumentando ingresos” en vez de “recortando prestaciones”.

El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones aprobó la primera pata de la reforma del sistema de pensiones y este 2022 deberá sacar adelante la segunda.

Álvarez ha expresado que en la agenda del sindicato no está previsto “negociar nada que tenga que ver con reducir la pensión actual”.

“No vamos a negociar aumentar los años para hacer el cálculo de las pensiones. No vamos a negociar. Es igual que lo planteen o no lo planteen. No es una línea roja, es diez líneas rojas. No hay ninguna posibilidad de negociar”, ha subrayado.

Álvarez ha indicado que el gasto de España en pensiones no llega al 10% de su Producto Interior Bruto (PIB), por debajo de otros países europeos de su entorno. Además, ha añadido que el problema de la Seguridad Social es “de ingresos y no de gastos”, y confía en que se empiece a reequilibrar.

La negociación que sí contempla el sindicalista es la subida de los destopes en las cotizaciones máximas para llegar en los próximos diez años a una cifra “similar a la de Francia”.

noticias relacionadas.

- Publicidad -

negocios en tu e-mail

date de alta en nuestro boletín diario de actualidad de negocios:

top stories.