Albares no descarta españoles afectados tras el doble terremoto de Venezuela
32 muertos, más de 700 heridos y decenas de edificios colapsados. Ese es el primer balance del doble terremoto que ha golpeado el norte de Venezuela y que mantiene en alerta al Gobierno español. José Manuel Albares ha asegurado que, «por el momento», no constan españoles fallecidos ni heridos, aunque Exteriores admite que la evaluación aún es preliminar. La clave está ahora en localizar a los residentes afectados, comprobar daños materiales y coordinar una eventual ayuda de emergencia.
Primer balance español
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha confirmado que el Gobierno no tiene constancia de víctimas españolas tras los terremotos registrados en Venezuela. La frase relevante es prudente: «por el momento». En una catástrofe de esta magnitud, esa cautela no es retórica diplomática, sino protocolo.
Albares explicó que ha mantenido contacto con el embajador español en Caracas y que el primer reconocimiento no arroja fallecidos ni heridos de nacionalidad española. Sin embargo, el propio ministro ha advertido de que no puede descartarse que haya compatriotas afectados por derrumbes, cortes de servicios o daños en viviendas. La colonia española en Venezuela sigue siendo una de las más sensibles para Exteriores por volumen, dispersión territorial y edad media.
Un seísmo de enorme alcance
El desastre se produjo tras dos movimientos sísmicos consecutivos de magnitud 7,2 y 7,5, separados por apenas segundos, con fuerte impacto en Caracas, La Guaira, Carabobo, Aragua y Miranda. El Servicio Geológico de Estados Unidos registró el principal seísmo cerca de Yumare, a baja profundidad, una combinación especialmente dañina para áreas urbanas densas.
Lo más grave es que el balance oficial puede quedarse corto. Las primeras cifras hablan de 32 fallecidos y más de 700 heridos, pero las operaciones de rescate continúan entre edificios colapsados. La Guaira ha sido declarada zona de desastre, una expresión que anticipa una emergencia prolongada, no un episodio aislado.
Me han pasado este vídeo del Aeropuerto de Maiquetia. dios mío… pic.twitter.com/sSH0yboQVP
— Said Rahal (@srahalh) June 24, 2026
La colonia española, bajo vigilancia
El dato que preocupa a Madrid es la dimensión de la presencia española. Albares señaló que hay más de 200.000 españoles residentes en Caracas, lo que obliga a mantener abierta la hipótesis de daños personales o materiales pese a la ausencia inicial de víctimas confirmadas.
Este hecho revela una dificultad añadida: en emergencias con cortes eléctricos, fallos telefónicos y edificios evacuados, no basta con esperar comunicaciones individuales. Hay que cruzar registros consulares, avisos familiares, datos de hospitales y reportes de comunidades españolas. La consecuencia es clara: la ausencia de fallecidos españoles en las primeras horas es una buena noticia, pero todavía no equivale a un cierre definitivo del balance.
Infraestructuras al límite
El terremoto ha golpeado un país con una red urbana ya tensionada por años de deterioro económico, falta de mantenimiento y servicios públicos frágiles. El cierre o afectación de infraestructuras críticas, como transportes, centros sanitarios y suministros básicos, multiplica el impacto de cada derrumbe.
El contraste con otros desastres recientes resulta demoledor: cuando un seísmo fuerte encuentra edificios vulnerables, hospitales saturados y comunicaciones débiles, el daño deja de depender solo de la magnitud. Depende de la preparación previa. En Caracas y La Guaira, la combinación de alta densidad, construcciones antiguas y escasa capacidad de respuesta puede convertir los daños materiales en una emergencia humanitaria de varios días.
España prepara ayuda
Albares ha asegurado que todavía no ha mantenido contacto directo con el Gobierno venezolano, pero sí ha dado instrucciones para preparar el envío de ayuda. La prioridad inmediata será consular: localizar españoles, atender emergencias, verificar hospitales y facilitar información a familiares.
Exteriores en su web, recomienda seguir los canales oficiales del Ministerio y de la Embajada en Caracas. Los teléfonos de emergencia consular están concebidos para funcionar 24 horas en situaciones de crisis en el extranjero, una herramienta crucial cuando las redes locales quedan saturadas o interrumpidas.
El riesgo de las próximas horas
El verdadero balance no se mide en las primeras horas, sino cuando los equipos entran en los edificios colapsados y se restablecen comunicaciones. Las réplicas, los daños estructurales ocultos y el desplazamiento de familias pueden elevar el número de afectados.
Para España, el reto es doble. Primero, confirmar que no hay víctimas españolas. Segundo, asistir a quienes hayan perdido vivienda, documentación o acceso a servicios básicos. En una emergencia así, el daño material también es daño consular: deja a ciudadanos sin capacidad real de moverse, comunicarse o acreditar su situación.