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XRP se consolida como altcoin clave a vigilar en 2026

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El cierre del caso con la SEC, las compras de Ripple y las señales on-chain colocan al token en el radar institucional pese a los riesgos de concentración y niveles psicológicos de precio

XRP ha arrancado 2026 en primera línea del mercado cripto. En la primera semana de enero subió alrededor de un 20%, lo suficiente para superar de forma puntual a Binance Coin y situarse como la tercera criptomoneda por capitalización, con unos 120.000 millones de dólares. Paralelamente, fondos especializados en el activo registraron entradas netas durante el cuarto trimestre de 2025, incluso cuando los flujos hacia ETF de bitcoin se moderaban. Para los analistas que siguen de cerca el sector, XRP se ha convertido en “un silencioso activo ganador”, apoyado en el cierre de su caso con la SEC, una agresiva estrategia de adquisiciones y un creciente interés de bancos y proveedores de pagos. Sin embargo, las métricas on-chain muestran también zonas de tensión claras en torno a los 2 dólares, donde muchos tenedores de medio plazo siguen soportando pérdidas latentes. El resultado es un activo con fundamentos en transformación, pero cuya evolución dependerá tanto de la adopción institucional como del comportamiento de sus propias cohortes de inversores.

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XRP escala posiciones entre las grandes criptomonedas

El repunte de XRP a comienzos de año ha tenido un efecto inmediato en el ranking de criptomonedas por valor de mercado. Tras su subida de aproximadamente el 20% en los primeros días de enero, el token llegó a situarse por encima de BNB, con una capitalización cercana a los 120.000 millones de dólares, un nivel poco habitual para un activo alternativo que no es bitcoin ni ether.

De acuerdo con análisis recientes, los fondos centrados en XRP registraron entradas constantes durante el cuarto trimestre de 2025, mientras que los flujos hacia vehículos de inversión en bitcoin mostraban signos de fatiga. Ese contraste ha alimentado la tesis de que XRP ha actuado como “outperformer silencioso” en los últimos meses, apoyado en factores específicos más que en el simple arrastre del mercado.

En términos de precio, XRP cotiza actualmente en el entorno de los 1,93 dólares, todavía alrededor de un 49% por debajo de su máximo histórico. Este margen entre el nivel actual y los máximos previos es uno de los argumentos esgrimidos por quienes se fijan en el potencial de recorrido, aunque otros recuerdan que también implica la existencia de una base amplia de inversores que compraron más caro y que podrían estar dispuestos a vender en cuanto recuperen parte de sus pérdidas.

El giro institucional tras el cierre del caso con la SEC

Uno de los cambios más relevantes para XRP en 2025 fue el cierre definitivo del litigio entre Ripple y la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos (SEC). El caso se dio por concluido en agosto, poniendo fin a varios años de incertidumbre regulatoria sobre la naturaleza jurídica del token. Desde entonces, la compañía ha reforzado su estrategia de cumplimiento normativo y licencias.

Ripple afirma disponer ya de licencias de transmisor de dinero en más de 75 jurisdicciones y asegura que alrededor de 300 bancos y proveedores de pago utilizan alguna de sus soluciones de infraestructura de pagos. Esta red de acuerdos comerciales y regulatorios constituye uno de los principales activos de la compañía: se trata de una barrera de entrada significativa para competidores que quieran ofrecer productos similares en el segmento de pagos internacionales.

Para ciertos analistas, este marco regulatorio más claro es un factor clave para explicar el aumento del interés institucional. La percepción de que XRP funciona dentro de un entorno de cumplimiento relativamente definido –en comparación con otros proyectos aún bajo investigación– podría facilitar que entidades financieras integren el token en procesos de tesorería, liquidez o liquidación transfronteriza.

La estrategia de compras: Metaco, Hidden Road y otras piezas

Otro de los vectores de transformación es la política de adquisiciones. En los últimos años, Ripple habría destinado en torno a 4.000 millones de dólares a la compra de compañías relacionadas con la infraestructura financiera institucional. Entre las operaciones más destacadas figura Metaco, una plataforma de tesorería y custodia, adquirida por unos 1.000 millones de dólares.

A esa compra se suman la de Hidden Road, una firma de ‘prime brokerage’, valorada en unos 1.250 millones, y la de Rail, especializada en pagos apoyados en ‘stablecoins’, por aproximadamente 200 millones de dólares. La integración de Palisade, centrada en tecnología de monedero y custodia, completa un conjunto de activos orientados a construir un ecosistema de servicios de extremo a extremo para instituciones.

La lógica de esta estrategia es eminentemente industrial: controlar desde la custodia hasta el acceso a liquidez y la capa de pagos permite a Ripple ofrecer soluciones completas a bancos y grandes clientes corporativos. De forma indirecta, esa infraestructura puede incrementar el papel de XRP como activo de referencia para liquidaciones o como colateral dentro de estos circuitos, aunque la intensidad de ese uso dependerá de cómo se diseñen los productos finales.

RLUSD y la tokenización de activos del mundo real

Junto a las adquisiciones, Ripple ha lanzado nuevos productos propios. Destaca RLUSD, una ‘stablecoin’ respaldada por dólares estadounidenses, diseñada para integrarse con la red existente de pagos y con soluciones empresariales. La compañía también ha introducido un estándar de “Multi-Purpose Token” orientado a la tokenización de activos del mundo real, como bonos, créditos o instrumentos de tesorería.

El objetivo declarado es facilitar que instituciones financieras puedan emitir y gestionar estos instrumentos en una infraestructura de registro distribuido, reduciendo fricciones en liquidaciones y reconciliaciones. En este esquema, XRP puede funcionar como activo puente o de liquidez, complementando a RLUSD y a otros tokens especializados.

La tokenización de activos tradicionales es una de las narrativas centrales del mercado cripto desde 2023. Para algunos bancos, trabajar con una plataforma que ya dispone de licencias en decenas de jurisdicciones y que ofrece ‘stack’ de custodia, pagos y stablecoin puede resultar más atractivo que desarrollar soluciones propias desde cero. En cualquier caso, la adopción efectiva dependerá de factores como los costes, la interoperabilidad con sistemas bancarios existentes y el grado de seguridad jurídica en cada país.

Los riesgos de concentración y el papel del ‘escrow’

Pese al avance institucional, los análisis subrayan varios riesgos específicos asociados a XRP. Uno de los más citados es la concentración de aproximadamente el 40% del suministro total en manos de Ripple, bloqueado en cuentas de ‘escrow’. Esta estructura fue concebida para garantizar una liberación gradual y previsible de nuevos tokens al mercado, pero algunos críticos señalan que introduce un elemento de dependencia relevante.

En el pasado, determinadas ventas de grandes volúmenes por parte de la compañía han generado preocupación entre inversores minoristas, que temen presión vendedora adicional o cambios en la política de desbloqueo de tokens. Ripple ha defendido que la gestión del ‘escrow’ sigue un calendario transparente y que la mayoría de los fondos liberados se recolocan en nuevos contratos, pero la cuestión continúa presente en cualquier análisis de riesgo sobre el activo.

En el plano regulatorio, el cierre del caso con la SEC ha reducido una parte de la incertidumbre, aunque los expertos recuerdan que el riesgo regulatorio “nunca es cero” en un entorno en el que las normas sobre criptoactivos siguen evolucionando. Cambios en otras jurisdicciones o nuevas interpretaciones de las actuales podrían alterar el marco operativo de Ripple en el futuro.

La “zona psicológica” de los 2 dólares, según Glassnode

El comportamiento de los distintos grupos de tenedores de XRP aporta otra pieza relevante para entender el momento actual. La firma de análisis on-chain Glassnode ha señalado que la estructura de mercado se parece a la de febrero de 2022, con una configuración de precios realizados por cohortes que genera tensiones específicas.

Según sus datos, las carteras activas en el tramo de 1 semana a 1 mes han acumulado recientemente por debajo del coste medio de los tenedores de 6 a 12 meses, lo que implica que una parte importante de este último grupo se encuentra, de media, en pérdidas. Glassnode identifica el entorno de los 2 dólares como un nivel especialmente sensible: cada vez que el precio ha vuelto a esa zona desde principios de 2025, se habrían registrado pérdidas realizadas semanales de entre 500 y 1.200 millones de dólares.

Ese patrón sugiere que, cuando XRP se aproxima a los 2 dólares, parte de los inversores que compraron más arriba optan por vender para reducir exposición, generando una “liquidez de salida” que puede limitar subidas adicionales hasta que el mercado absorbe ese volumen. En palabras de la firma, este umbral actúa no solo como nivel técnico, sino como nivel de comportamiento, donde cambian de forma visible las decisiones de gasto de los distintos grupos.