El Dow Jones gana 1.000 puntos y desata la euforia en Wall Street

Dow Jones

La caída del petróleo y las expectativas de avances diplomáticos entre Estados Unidos e Irán impulsan al Nasdaq más de un 3% antes de los resultados de AMD y SpaceX.

Wall Street aceleró con fuerza este martes y convirtió una sesión inicialmente alcista en uno de los mayores avances bursátiles del año. El Dow Jones Industrial Average llegó a subir más de 1.000 puntos, mientras el Nasdaq 100 superaba el 3% y el S&P 500 avanzaba cerca de un 1,8%.

La clave no estuvo únicamente en las empresas tecnológicas. El brusco descenso del petróleo, provocado por las expectativas de un posible entendimiento entre Washington y Teherán, redujo temporalmente el temor a una nueva escalada inflacionista. El mercado volvió a comprar riesgo. Sin embargo, el verdadero examen llegará después del cierre, cuando AMD y SpaceX presenten resultados.

Un salto de 1.000 puntos

A las 13.13 horas de Nueva York, el Dow Jones avanzaba un 1,88%, equivalente a unos 1.001 puntos. El Nasdaq 100 se disparaba un 3,11%, mientras el S&P 500 sumaba un 1,77%, según los datos difundidos durante la sesión.

El movimiento prolongaba las ganancias registradas el lunes, cuando el Dow había cerrado en máximos históricos tras avanzar 693 puntos, un 1,3%. El S&P 500 ganó entonces un 1,5% y el Nasdaq un 2,1%, impulsados por las grandes compañías tecnológicas y por la relajación de las tensiones energéticas.

El diagnóstico es inequívoco: Wall Street está descontando una reducción del riesgo geopolítico, aunque todavía no exista un acuerdo definitivo.

El petróleo cambia el ánimo

La caída del crudo actuó como principal combustible del rally. El Brent llegó a retroceder alrededor de un 4%, hasta los 80,75 dólares por barril, mientras el West Texas Intermediate descendía a unos 76,90 dólares.

El mercado reaccionó a las informaciones sobre conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán, mediadas por Catar, para reducir las tensiones y facilitar la reapertura del estrecho de Ormuz. Este paso marítimo constituye una arteria decisiva para el suministro mundial de energía.

La consecuencia es clara. Un petróleo más barato reduce los costes empresariales, alivia la presión sobre los consumidores y disminuye el riesgo de que la Reserva Federal mantenga los tipos elevados durante más tiempo.

La diplomacia mueve los mercados

Las declaraciones del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, reforzaron las compras. El responsable económico aseguró que un posible acuerdo podría alcanzarse en un plazo muy corto, aunque las negociaciones continuaban rodeadas de incertidumbre.

Lo más grave para los inversores sería que las conversaciones fracasaran después de haber sido incorporadas parcialmente a las cotizaciones. Un nuevo episodio militar podría provocar otro repunte inmediato del petróleo, elevar las expectativas de inflación y borrar parte de las ganancias bursátiles.

El rally refleja esperanza diplomática, pero también una elevada dependencia de titulares políticos que pueden cambiar en cuestión de horas.

Tecnología a toda velocidad

El Nasdaq volvió a liderar las subidas. Las compañías vinculadas a los semiconductores, la inteligencia artificial y las infraestructuras digitales recuperaron protagonismo después de varias semanas marcadas por dudas sobre las valoraciones.

Las acciones de fabricantes de chips y proveedores de centros de datos registraron avances de doble dígito en algunos casos. Al mismo tiempo, Palantir llegó a subir más de un 10% tras superar las expectativas del mercado y elevar sus previsiones de ingresos para 2026.

Este hecho revela que los inversores continúan dispuestos a pagar múltiplos elevados cuando las compañías acompañan el discurso de la inteligencia artificial con crecimiento real.

AMD afronta su examen

AMD concentra buena parte de la atención de la jornada. El mercado espera que el fabricante confirme el crecimiento de su negocio de procesadores para centros de datos y demuestre que puede reducir distancias con Nvidia en aceleradores de inteligencia artificial.

Las previsiones apuntan a unos ingresos trimestrales cercanos a 11.340 millones de dólares y un beneficio aproximado de 1,61 dólares por acción.

Unas cifras superiores podrían reforzar el rally del sector. Por el contrario, cualquier señal de debilidad en márgenes, pedidos o capacidad de producción tendría un efecto inmediato sobre el conjunto del Nasdaq.

SpaceX entra en una nueva etapa

Los inversores también aguardaban las primeras cuentas públicas de SpaceX tras su salida a bolsa. La compañía aeroespacial se ha convertido en una referencia para el mercado por el crecimiento de Starlink, sus contratos institucionales y sus ambiciosas inversiones en lanzamientos espaciales.

Las estimaciones situaban los ingresos trimestrales alrededor de 6.850 millones de dólares, aunque el consenso anticipaba pérdidas debido al fuerte gasto de expansión.

El contraste resulta significativo. Mientras AMD representa la batalla por la capacidad computacional, SpaceX concentra las expectativas sobre comunicaciones orbitales, defensa y acceso comercial al espacio.

El dólar apenas reacciona

Pese al contundente avance de la renta variable, el mercado de divisas mostró una respuesta mucho más contenida. El euro permanecía prácticamente plano frente al dólar, alrededor de 1,152 dólares.

Esta estabilidad sugiere que el movimiento bursátil respondió principalmente a factores sectoriales y energéticos, no a un cambio radical en las expectativas monetarias.

Wall Street vuelve a acercarse a máximos con una combinación poderosa: petróleo a la baja, tecnología al alza y esperanza diplomática. Pero la solidez del rally dependerá ahora de los resultados empresariales y de que la política no vuelva a encender el precio de la energía.