AENA continua con la tramitacion de DORA III pese la incertidumbre geopolitica
El conflicto geopolítico en Oriente Medio tras los ataques de Estados Unidos e Israel sobre Irán está empezando a tener repercusiones económicas globales y el sector aéreo europeo no es una excepción. En España, el nuevo escenario de incertidumbre se cierne sobre la aprobación del tercer Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III), el marco que fijará las tarifas, inversiones y previsiones de tráfico de los aeropuertos entre 2027 y 2031.
La situación abre interrogantes sobre la evolución de la demanda de vuelos, la inflación y el coste del combustible, factores clave que podrían afectar tanto a las aerolíneas como al gestor aeroportuario español, Aena.
Un nuevo escenario de incertidumbre para el plan aeroportuario
El actual marco regulatorio aeroportuario en España, el DORA II, finaliza en 2026, y el nuevo documento regulatorio para el periodo 2027-2031 ya se encuentra en proceso de tramitación.
El plan fue remitido por Aena a la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) y a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) a mediados de febrero para su análisis técnico.
En aquel momento el contexto geopolítico era muy distinto y no se había producido todavía la actual escalada en Oriente Próximo. Tras el análisis de estos organismos reguladores, la aprobación definitiva del DORA III está prevista en el Consejo de Ministros en septiembre.
Sin embargo, el nuevo contexto internacional podría introducir elementos de incertidumbre en las previsiones del plan, especialmente en lo relativo a:
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El crecimiento del tráfico aéreo
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La evolución del coste del combustible
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El impacto de la inflación en la demanda de viajes
El transporte aéreo es especialmente sensible a escenarios geopolíticos inestables, algo que afecta directamente a la planificación del sector turístico y aeroportuario.
Un nuevo escenario de incertidumbre para el plan aeroportuario
El actual marco regulatorio aeroportuario en España, el DORA II, finaliza en 2026, y el nuevo documento regulatorio para el periodo 2027-2031 ya se encuentra en proceso de tramitación.
El plan fue remitido por Aena a la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) y a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) a mediados de febrero para su análisis técnico.
En aquel momento el contexto geopolítico era muy distinto y no se había producido todavía la actual escalada en Oriente Próximo. Tras el análisis de estos organismos reguladores, la aprobación definitiva del DORA III está prevista en el Consejo de Ministros en septiembre.
Sin embargo, el nuevo contexto internacional podría introducir elementos de incertidumbre en las previsiones del plan, especialmente en lo relativo a:
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El crecimiento del tráfico aéreo
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La evolución del coste del combustible
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El impacto de la inflación en la demanda de viajes
El transporte aéreo es especialmente sensible a escenarios geopolíticos inestables, algo que afecta directamente a la planificación del sector turístico y aeroportuario.
El choque entre Aena y las aerolíneas por las tarifas
Uno de los principales puntos de conflicto del DORA III es la propuesta de incremento de las tarifas aeroportuarias.
El plan de Aena plantea una subida media del 3,8% anual entre 2027 y 2031, lo que supondría un aumento medio de 43 céntimos por pasajero cada año.
En términos económicos, esta senda tarifaria implicaría unos ingresos adicionales de aproximadamente 2.150 millones de euros para Aena durante el quinquenio, respecto a un escenario de congelación de tarifas.
Sin embargo, las aerolíneas han reaccionado con dureza a esta propuesta. A través de Asociación de Líneas Aéreas (ALA) e International Air Transport Association (IATA), el sector reclama una rebaja de tarifas del 4,9% anual, lo que supondría un enfoque completamente opuesto al del gestor aeroportuario.
El presidente de ALA, Javier Gándara, explica que las discrepancias se centran en los cálculos utilizados para elaborar el plan.
Según el representante de las aerolíneas:
“Donde diferimos con Aena es en las estimaciones de tráfico, que consideramos infraestimadas, y en las de costes operativos, que creemos sobrestimadas”
Las previsiones de tráfico y las inversiones en aeropuertos
El documento elaborado por Aena prevé 1.690 millones de pasajeros en los aeropuertos españoles entre 2027 y 2031.
Las estimaciones parten de 329 millones de viajeros en 2027 y alcanzarían 347 millones en 2031, lo que supone una tasa de crecimiento anual del 1,3%.
Las aerolíneas consideran que estas previsiones son demasiado conservadoras, mientras que el vicepresidente de Aena, Javier Marín, defiende que el cálculo refleja el contexto de incertidumbre internacional.
Entre los factores que justifican esta prudencia destacan:
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Las tensiones geopolíticas
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El enfriamiento de algunos mercados emisores como Alemania
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El estancamiento del tráfico doméstico
El plan incluye, además, inversiones reguladas por valor de 10.000 millones de euros para mejorar infraestructuras y aumentar la capacidad aeroportuaria.
Entre los aeropuertos que requieren ampliaciones destacan:
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Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas
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Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat
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Aeropuertos de Tenerife
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Aeropuerto de Alicante-Elche
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Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol
El riesgo geopolítico y el impacto en el turismo
El conflicto en Oriente Próximo también podría tener efectos indirectos en los flujos turísticos hacia Europa.
Algunos analistas del sector apuntan que destinos cercanos al epicentro de la crisis, como Egipto, Turquía, Chipre o Israel, podrían sufrir caídas en la demanda turística.
En ese caso, parte de ese tráfico podría desviarse hacia destinos considerados más seguros, como España o Italia, especialmente durante la temporada alta de verano.
La respuesta de Aena sobre el impacto del conflicto
Desde Negocios TV hemos consultado directamente a Aena sobre si el conflicto en Oriente Medio podría afectar a la implementación de las tarifas previstas en el DORA III.
El gestor aeroportuario ha señalado que el proceso regulatorio sigue su curso normal.
Según la respuesta de la compañía:
“La propuesta de DORA de Aena fue aprobada por el Consejo de Administración el 17 de febrero y posteriormente se remitió a la DGAC y a la CNMC para continuar su tramitación hasta la aprobación del documento definitivo por el Consejo de Ministros que, como máximo, será el 30 de septiembre de este año".
Por ahora, el documento no ha sufrido modificaciones y continúa en fase de revisión por parte de los reguladores.
Un pulso que seguirá hasta otoño
El enfrentamiento entre Aena y las aerolíneas continúa intensificándose a medida que se acerca la aprobación definitiva del plan.
El gestor aeroportuario defiende que las tarifas han bajado un 7% en términos nominales desde 2015 (un 37% si se descuenta la inflación) y asegura que las inversiones previstas son esenciales para garantizar seguridad, calidad y capacidad en los aeropuertos españoles.
Las aerolíneas, por su parte, advierten de que un aumento de tarifas podría perjudicar la competitividad turística de España, uno de los países más dependientes del transporte aéreo.
Con la aprobación definitiva prevista para septiembre, el DORA III se perfila como uno de los grandes debates del sector aéreo español en los próximos meses, especialmente si la inestabilidad internacional sigue condicionando las previsiones económicas y turísticas.