Amazon supera los 3 billones impulsada por el negocio de la inteligencia artificial

Amazon Foto de BoliviaInteligente en Unsplash

La tecnológica entra por primera vez en el club de las compañías valoradas en más de tres billones de dólares después de que AWS acelerase sus ventas un 37%.

Amazon ha superado por primera vez los tres billones de dólares de capitalización bursátil, un hito que confirma el renovado entusiasmo de Wall Street por las grandes plataformas tecnológicas vinculadas a la inteligencia artificial.

Las acciones de la compañía avanzaron este lunes hasta marcar máximos históricos, después de dispararse alrededor de un 15% en la sesión del viernes tras la publicación de unos resultados trimestrales muy superiores a las previsiones.

El verdadero motor ya no es únicamente el comercio electrónico. Amazon Web Services (AWS), su división de computación en la nube, está convirtiendo el enorme gasto en centros de datos, chips e infraestructura de inteligencia artificial en un crecimiento tangible. La consecuencia es clara: el mercado vuelve a premiar la inversión intensiva cuando esta se traduce en ingresos y beneficios.

Un salto histórico en Bolsa

Amazon necesitaba que su cotización superase aproximadamente los 278,87 dólares por acción para rebasar la barrera de los tres billones. Durante la sesión, los títulos llegaron a avanzar más de un 5%, hasta situarse por encima de los 286 dólares y alcanzar un nuevo máximo histórico.

La compañía fundada por Jeff Bezos se incorpora así a un grupo extremadamente reducido. Apple, Microsoft, Nvidia y Alphabet también han alcanzado en algún momento esa valoración. Amazon necesitó poco más de dos años para pasar de los dos a los tres billones, después de haber cruzado el primer umbral en junio de 2024.

AWS cambia el relato

El dato que ha transformado la percepción de los inversores procede de AWS. Las ventas de la división aumentaron un 37% interanual, hasta los 42.200 millones de dólares, su mayor ritmo de crecimiento en 18 trimestres.

La cifra resulta especialmente relevante porque AWS es el principal generador de beneficio operativo del grupo. En el segundo trimestre aportó 16.600 millones de dólares, frente a los 10.200 millones registrados un año antes. Es decir, cerca del 60% del resultado operativo de Amazon procedió de la nube, pese a representar una proporción mucho menor de sus ventas.

La inteligencia artificial empieza a pagar

Wall Street llevaba meses cuestionando si las inversiones multimillonarias de las grandes tecnológicas en inteligencia artificial producirían retornos suficientes. Amazon acaba de ofrecer una primera respuesta convincente.

Los negocios de inteligencia artificial y chips de AWS han superado individualmente una tasa anualizada de ingresos de 25.000 millones de dólares. Además, la compañía sostiene que todavía afronta restricciones de capacidad, lo que indica que la demanda continúa creciendo más deprisa que la infraestructura disponible.

El mercado no está premiando únicamente una promesa tecnológica, sino la evidencia de que las empresas están contratando capacidad informática y servicios de inteligencia artificial a gran escala.

Inversiones de 220.000 millones

El crecimiento tiene un coste considerable. Amazon ha elevado su previsión de inversión tecnológica para 2026 desde 200.000 hasta 220.000 millones de dólares, destinados principalmente a centros de datos, procesadores, redes y servicios de inteligencia artificial.

El volumen supera el producto interior bruto anual de numerosos países. Sin embargo, el diagnóstico de los inversores ha cambiado. Mientras AWS mantenga un crecimiento cercano al 37% y mejore sus márgenes, el gasto deja de interpretarse como una amenaza inmediata para convertirse en una barrera de entrada frente a competidores más pequeños.

Un trimestre fuera de escala

Amazon facturó 200.600 millones de dólares durante el segundo trimestre, un 20% más que un año antes. El beneficio operativo creció un 43%, hasta los 27.500 millones, mientras que el negocio publicitario avanzó un 26%.

El comercio electrónico tampoco mostró signos de agotamiento. Las ventas en Norteamérica aumentaron un 16% y el negocio internacional creció un 15%. Este hecho revela que Amazon está consiguiendo acelerar simultáneamente sus tres grandes motores: consumo, publicidad y servicios en la nube.

El contraste entre las grandes tecnológicas

La reacción bursátil también refleja una creciente selección dentro del sector. Los inversores ya no recompensan automáticamente cualquier anuncio relacionado con la inteligencia artificial. Exigen pruebas de monetización, contratos y crecimiento operativo.

Amazon y Microsoft han logrado convencer al mercado de que sus inversiones están generando demanda real. Otras compañías han sufrido correcciones cuando el aumento del gasto ha reducido el flujo de caja sin ofrecer retornos comparables. La inteligencia artificial ha dejado de ser una narrativa homogénea: ahora Wall Street distingue entre inversión productiva y gasto todavía especulativo.

La nueva Amazon

La entrada en el club de los tres billones certifica la transformación de Amazon. La empresa continúa dominando el comercio electrónico, pero su valoración depende cada vez más de AWS, la publicidad digital, los chips propios y los servicios de inteligencia artificial.

El riesgo sigue siendo elevado. Mantener inversiones superiores a los 200.000 millones exige que la demanda corporativa no se desacelere y que los márgenes de la nube continúen expandiéndose. Pero, por ahora, el mensaje del mercado es inequívoco: Amazon ha demostrado que su apuesta por la inteligencia artificial comienza a reflejarse en la cuenta de resultados.

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