La entidad afianza su modelo de proximidad con notas por encima del 8 y niveles récord de fidelidad

Arquia Banca consolida su puesto entre los cinco bancos mejor valorados

Arquia Banca

La última encuesta de satisfacción encargada por Arquia Banca a la consultora independiente Stiga confirma lo que la entidad llevaba años defendiendo: su modelo de banca de proximidad y atención personalizada se traduce en clientes muy satisfechos y, sobre todo, muy fieles. La entidad logra una puntuación media de 8,36 sobre 10 y se sitúa entre los cinco bancos mejor valorados por los clientes en España, en comparación con las principales entidades de ámbito nacional. Más de la mitad de sus usuarios —más del 55%— otorgan al banco una nota de sobresaliente, entre 9 y 10.

Un modelo de banca de proximidad que rompe la norma

Mientras buena parte del sector ha acelerado la reducción de oficinas, la automatización de procesos y la concentración en grandes plataformas remotas, Arquia Banca reivindica una estrategia distinta: menos estandarización y más trato directo. La entidad, nacida en 1983, se ha especializado en servicios financieros para perfiles profesionales y ha construido su propuesta sobre una relación más intensa y personalizada con el cliente, que percibe a su banco como un acompañante a largo plazo y no solo como un proveedor transaccional.

El mensaje que arroja la encuesta de satisfacción se puede leer en clave de mercado: hay un nicho relevante de clientes dispuesto a valorar, y pagar, por una banca que conozca su realidad concreta y sus proyectos. Frente al discurso dominante de la digitalización total, Arquia Banca se apoya en la proximidad física —una red de 37 oficinas y 244 empleados a cierre de 2024— y en una cultura interna orientada al servicio al profesional. Esta combinación permite que el cliente perciba continuidad, accesibilidad y capacidad de respuesta, atributos que rara vez se capturan en las grandes campañas publicitarias pero que emergen con fuerza cuando se le pregunta directamente al usuario.

Los datos de satisfacción que sostienen el liderazgo

El estudio elaborado por Stiga, de referencia en análisis de mercado, ofrece una radiografía detallada de la experiencia del cliente de Arquia Banca. La satisfacción global alcanza los 8,36 puntos sobre 10, un registro que sitúa a la entidad claramente en el tramo alto de la distribución sectorial. Más significativo aún es que más del 55% de los clientes conceden al banco una calificación de entre 9 y 10, es decir, sobresaliente.

La encuesta no se limita a una pregunta genérica, sino que desagrega la experiencia en varios momentos críticos: la visita a las oficinas, la relación con el gestor, el uso de los canales digitales y la visión global de la entidad. De esta forma, el resultado final no es un simple indicador de simpatía, sino una medida agregada de múltiples interacciones. El hecho de que Arquia Banca se coloque entre los cinco bancos mejor valorados por los clientes en España indica que, aun compitiendo con entidades de mayor tamaño y recursos, su propuesta consigue generar una percepción de valor superior. La consecuencia es clara: la reputación de servicio se convierte en uno de los principales activos competitivos de la entidad.

Fidelización récord: clientes que se quedan y recomiendan

Si la satisfacción es alta, la fidelización lo es aún más. El estudio revela que un 86,7% de los clientes afirma que seguirá trabajando con Arquia Banca en el futuro, un porcentaje que en la práctica se traduce en estabilidad de la base de negocio y en menor rotación de cuentas y productos. A ello se suma que el 81,7% declara que recomendaría la entidad a su círculo de confianza, un indicador clave de “promotor neto” que refuerza el efecto prescriptor.

Este doble dato tiene implicaciones estratégicas. Por un lado, reduce la presión comercial para captar nuevos clientes a cualquier precio, ya que la propia cartera existente actúa como fuente de crecimiento orgánico. Por otro, fortalece la resiliencia de la entidad en momentos de volatilidad: un cliente que se siente bien atendido, identificado con el modelo y vinculado a su gestor de referencia será menos sensible a ofertas puntuales de otras entidades, aunque incluyan condiciones de precio más agresivas. En un entorno de competencia intensa por el ahorro de los hogares y los recursos de los profesionales, un nivel tan alto de recomendación funciona como un escudo reputacional y como un multiplicador de la confianza.

La oficina y el gestor, el corazón de la experiencia

El detalle más elocuente del estudio está en las notas que reciben los elementos humanos del modelo. La satisfacción global con la oficina alcanza un 9,20, mientras que la satisfacción con el gestor de referencia se sitúa en un 9,42, la calificación más alta del conjunto.

En un sector donde la automatización y los canales digitales crecen a gran velocidad, estos resultados subrayan que la figura del gestor sigue siendo determinante, especialmente para el cliente profesional con necesidades complejas de financiación, inversión o planificación patrimonial. La oficina física, lejos de ser un vestigio del pasado, se convierte en el espacio donde se articula una relación de confianza que luego se prolonga en los canales remotos. Como resume el consejero delegado, Xavier Ventura, “los clientes valoran muy positivamente nuestro elevado grado de especialización y nuestro compromiso con sus proyectos, respaldado por un modelo de banca cercana, orientada a satisfacer sus necesidades y acompañarlos en su día a día”.

Este hecho revela hasta qué punto la dimensión relacional sigue siendo un elemento diferenciador. La digitalización, en este esquema, no sustituye al gestor, sino que lo complementa, facilitando la operativa diaria mientras la oficina se reserva para las decisiones de mayor calado.

La apuesta por el cliente profesional como seña de identidad

Desde su creación en 1983, Arquia Banca ha centrado su actividad en atender las necesidades específicas de ahorro y servicios financieros de los profesionales. La integración de Caja Abogados en 2017, entidad de referencia para el colectivo jurídico, reforzó esta vocación sectorial y amplió el alcance de su base de clientes.

Esta especialización permite un conocimiento más profundo de los ciclos de ingresos, riesgos y necesidades de cada perfil profesional, lo que se traduce en soluciones más ajustadas y en una interlocución más fluida. Para un arquitecto, un abogado o un profesional liberal que combina ingresos variables y proyectos de largo plazo, tener un banco que entienda esa realidad y la integre en su propuesta resulta especialmente valioso. El contraste con modelos más masivos, centrados en productos estándar y campañas generalistas, resulta evidente: la proximidad no es solo geográfica, sino también profesional. El reto para la entidad será seguir profundizando en estos nichos sin diluir su identidad, manteniendo el equilibrio entre crecimiento, calidad de servicio y preservación de la cultura de banca cercana.

Solvencia, liquidez y red: las bases financieras del crecimiento

Los buenos datos comerciales y de reputación se sostienen sobre una posición financiera holgada. El Grupo Arquia cerró el ejercicio 2024 con un volumen de negocio gestionado de 4.470 millones de euros, un coeficiente de solvencia del 18,6%, claramente por encima de los requerimientos regulatorios, y una liquidez estructural del 257%.

Estos parámetros ofrecen un margen relevante para seguir financiando proyectos de clientes profesionales e invertir en la mejora de la red y de las capacidades digitales sin tensionar los niveles de riesgo. La red de 37 oficinas y 244 empleados se convierte, así, en una plataforma suficientemente densa como para mantener la proximidad y, al mismo tiempo, lo bastante compacta para conservar la coherencia del modelo. En la práctica, la combinación de solvencia, liquidez y alta satisfacción funciona como un círculo virtuoso: una base financiera sólida respalda la continuidad de la apuesta por el servicio personalizado, y este, a su vez, alimenta la fidelización y la estabilidad del negocio.

Retos y oportunidades para escalar un modelo de nicho

Los resultados del estudio de satisfacción colocan a Arquia Banca en una posición de ventaja reputacional frente a muchas entidades de mayor tamaño, pero también plantean nuevos desafíos. Escalar un modelo basado en la cercanía, la especialización y la relación intensa con el cliente exige preservar la calidad del servicio a medida que crece la base de usuarios. El riesgo evidente es que la expansión diluya la atención personalizada que hoy constituye el corazón de la propuesta.

En este contexto, la estrategia de la entidad pasará previsiblemente por seguir profundizando en los colectivos profesionales donde ya dispone de credenciales consolidadas, reforzar las capacidades de sus gestores y mantener una inversión selectiva en canales digitales que faciliten la operativa, sin erosionar la relación personal. La encuesta de Stiga llega en un momento clave: certifica que el camino elegido funciona y que hay espacio para un modelo de banca de proximidad y alta especialización en un mercado cada vez más concentrado. La clave, a partir de ahora, será convertir estos niveles de satisfacción y fidelidad en un crecimiento sostenido y rentable, sin renunciar a aquello que ha permitido a Arquia Banca situarse entre los cinco bancos mejor valorados por sus clientes.