Santander ajusta su estrategia de capital para finalizar la adquisición de Webster

Banco Santander suspende temporalmente su recompra de acciones por la adquisición de Webster Financial en EE.UU

Banco Santander suspende temporalmente su recompra de acciones para continuar con la compra de Webster.
anco Santander paraliza su programa de recompra de acciones hasta el 26 de mayo de 2026 por la adquisición de Webster Financial, clave en su expansión en EEUU.

Banco Santander ha anunciado la suspensión temporal de su programa de recompra de acciones propias, una decisión directamente vinculada al proceso de adquisición de Webster Financial Corporation. La entidad ha comunicado esta medida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en cumplimiento de la normativa estadounidense que regula este tipo de operaciones.

Suspensión de la recompra: del 24 de abril al 26 de mayo

El banco ha confirmado que la recompra de acciones quedará suspendida entre el 24 de abril y el 26 de mayo de 2026, ambas fechas incluidas. Esta interrupción responde a exigencias regulatorias derivadas de la operación corporativa en curso.

En concreto, la normativa de Estados Unidos impide a Santander recomprar sus propias acciones durante el periodo previo a la votación de los accionistas de Webster, dado que la operación incluye acciones del propio banco español como parte de la contraprestación.

El 24 de abril marca el inicio del envío del proxy statement/prospectus a los accionistas de Webster, mientras que el 26 de mayo se celebrará la Junta General en la que se votará la operación.

Reanudación del programa y nueva fecha final

Una vez concluido este proceso, Santander tiene previsto reanudar el programa de recompra el 27 de mayo de 2026. Como consecuencia de la interrupción, el calendario se ha ajustado.

La nueva fecha estimada de finalización se sitúa en el 20 de agosto de 2026, ampliando así el plazo inicial para poder completar los objetivos marcados.

Este tipo de programas son habituales en la banca europea, ya que permiten:

  • Retribuir al accionista de forma flexible.
  • Reducir el número de acciones en circulación.
  • Incrementar el beneficio por acción.

En el caso de Santander, forman parte de su estrategia de remuneración junto con el dividendo en efectivo.

La compra de Webster: clave en la estrategia en Estados Unidos

El trasfondo de esta suspensión es una de las operaciones más relevantes del sector bancario en 2026: la adquisición de Webster Financial Corporation por parte de Santander.

Webster es una entidad con sede en Connecticut y fuerte presencia en el noreste de Estados Unidos. La operación contempla una contraprestación mixta que incluye acciones de Santander y American Depositary Shares (ADS), lo que obliga a cumplir con la legislación estadounidense, como la Securities Act de 1933 y la Securities Exchange Act de 1934.

La aprobación por parte de los accionistas de Webster, prevista para el 26 de mayo, es un paso clave antes de completar la operación, que también deberá superar los correspondientes filtros regulatorios.

Impacto para los accionistas: dilución y potencial de crecimiento

Desde el punto de vista del accionista, la operación presenta efectos a corto y largo plazo.

Por un lado, la emisión de nuevas acciones implica una dilución temporal de la participación. Por otro lado, el banco confía en que la integración genere valor en el futuro gracias a:

  • Sinergias operativas.
  • Expansión en el mercado estadounidense.
  • Diversificación de ingresos.

Santander ha advertido, no obstante, de los riesgos asociados, como posibles retrasos regulatorios o dificultades en la integración.

Un movimiento estratégico para reforzar su presencia global

Con esta operación, Banco Santander refuerza su apuesta por Estados Unidos como uno de sus mercados estratégicos. La adquisición de Webster permitiría ampliar su base de clientes y su capacidad operativa en uno de los mercados más competitivos del mundo.

La entidad ha subrayado que la suspensión del programa de recompra es estrictamente temporal y responde únicamente a exigencias regulatorias. Una vez superado este proceso, el banco retomará su política de remuneración al accionista con normalidad.

Este movimiento refleja la capacidad de Santander para combinar crecimiento internacional con disciplina financiera, manteniendo el foco en la generación de valor a largo plazo.