BBVA se une a Qivalis para lanzar una stablecoin en euros y revolucionar los pagos digitales en Europa
El banco español BBVA ha anunciado oficialmente su entrada en el consorcio bancario europeo Qivalis, una iniciativa conjunta de grandes entidades financieras que tiene como objetivo emitir una stablecoin respaldada por el euro y facilitar pagos digitales más rápidos, seguros y eficientes dentro de un entorno plenamente regulado.
La llegada de BBVA refuerza la cooperación entre bancos europeos en el desarrollo de infraestructuras financieras digitales y consolida el compromiso del sector con la innovación en pagos y activos tokenizados. Este movimiento se alinea con la regulación europea de criptoactivos MiCA (Markets in Crypto-Assets), que busca dotar de seguridad jurídica y estabilidad al ecosistema de monedas digitales en la Unión Europea.
¿Qué es Qivalis y cuál es su objetivo?
Qivalis es una empresa conjunta (joint venture) promovida por la industria bancaria europea para desarrollar y emitir una stablecoin vinculada al euro. Su principal finalidad es ofrecer una herramienta digital que permita realizar pagos más rápidos, económicos y seguros, además de facilitar la liquidación de activos digitales tokenizados mediante tecnología blockchain.
La iniciativa surge en un contexto de creciente demanda de soluciones que combinen la eficiencia de las criptomonedas con la solidez, confianza y supervisión del sistema bancario tradicional. Frente al auge de monedas digitales emitidas fuera de Europa, Qivalis busca posicionarse como una alternativa con estándares regulatorios europeos.
La compañía tiene su sede en Ámsterdam (Países Bajos) y actualmente se encuentra en proceso de obtener la licencia como Entidad de Dinero Electrónico por parte del Banco Central neerlandés. Esta autorización es un paso imprescindible antes de que la stablecoin pueda lanzarse comercialmente en el mercado europeo.
BBVA refuerza su estrategia en activos digitales
La incorporación de BBVA al consorcio Qivalis supone un nuevo avance en la estrategia del banco en el ámbito de los activos digitales y la tecnología blockchain. La entidad ya cuenta con una trayectoria de exploración en este terreno y ha desarrollado diversos casos de uso vinculados a la tokenización y a los servicios financieros digitales.
Desde BBVA destacan que su participación en esta iniciativa permite aportar experiencia, conocimiento técnico y visión estratégica en un proyecto que aspira a marcar un antes y un después en la infraestructura de pagos europea.
Además, el banco ha participado previamente en colaboraciones con redes internacionales como SWIFT para experimentar con soluciones basadas en blockchain, así como en iniciativas impulsadas por el Banco de Pagos Internacionales orientadas a mejorar la eficiencia de los pagos transfronterizos. Todo ello refuerza su papel dentro del ecosistema financiero digital global.
Una stablecoin euro-ligada para pagos y servicios financieros
A diferencia de criptomonedas volátiles como Bitcoin o Ethereum, las stablecoins están diseñadas para mantener un valor estable al estar respaldadas por una moneda fiduciaria. En este caso, la moneda digital de Qivalis estará vinculada al euro, lo que le otorga estabilidad y previsibilidad.
Esto la convierte en una herramienta especialmente útil tanto para transacciones cotidianas como para operaciones financieras entre empresas, instituciones y mercados de capitales. Entre los principales beneficios previstos se encuentran:
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Pagos transfronterizos más rápidos y con menor coste
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Liquidación casi instantánea de activos financieros tokenizados
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Integración eficiente en mercados financieros digitales
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Mayor interoperabilidad entre bancos y sistemas de pago europeos
El objetivo es construir una infraestructura que permita que el dinero digital regulado circule con la misma confianza que el dinero bancario tradicional, pero con la velocidad de la tecnología blockchain.
Bancos europeos implicados y hoja de ruta
Además de BBVA, el consorcio Qivalis está integrado por varios de los principales bancos europeos, entre ellos CaixaBank, BNP Paribas, ING, UniCredit, Banca Sella, DekaBank, DZ BANK, KBC, Raiffeisen Bank International y SEB. Esta amplia representación bancaria busca generar un fuerte efecto red que facilite la adopción de la stablecoin en distintos mercados europeos.
El lanzamiento comercial está previsto para la segunda mitad de 2026, siempre que se completen los desarrollos tecnológicos necesarios y se obtengan las autorizaciones regulatorias pertinentes. La dimensión del proyecto sugiere que podría convertirse en una pieza clave de la futura infraestructura de pagos digitales en Europa.
Implicaciones para el sector financiero europeo
La entrada de BBVA en Qivalis refleja una tendencia clara: la banca tradicional está acelerando su transformación digital para competir con nuevas plataformas tecnológicas y soluciones de pago globales.
El desarrollo de una stablecoin europea regulada podría redefinir la forma en que se realizan pagos internacionales, se liquidan activos financieros y se prestan servicios bancarios en un entorno cada vez más digitalizado. Además, refuerza la soberanía financiera europea al impulsar una solución propia frente a iniciativas dominadas por actores extracomunitarios.
Con este paso, BBVA y el resto de entidades participantes se sitúan en la vanguardia de la innovación financiera, apostando por un modelo donde la tecnología blockchain y la regulación caminan de la mano para construir el futuro de los pagos en Europa.