El BCE impulsa el uso temprano del euro digital en Europa

El BCE quiere acelerar el uso del euro digital para reducir la depedencia de Visa y Mastercard

El BCE quiere acelerar el uso del euro digital para reducir la independencia de Visa y Mastercard

El BCE propone que los Bizums europeos adopten los estándares del euro digital antes de su lanzamiento oficial en 2029, reduciendo costes de pago y limitando la dependencia de Visa y Mastercard, con especial beneficio para los pequeños comercios.

 

Según informaciones recogidas por varios medios, el Banco Central Europeo (BCE) ha propuesto que los sistemas de pago instantáneo europeos, como los “Bizums” europeos, adopten los estándares del euro digital incluso antes de que la nueva moneda sea lanzada oficialmente. La medida busca acelerar la soberanía de pagos en Europa, reducir la dependencia de Visa y Mastercard y garantizar que la infraestructura sea plenamente europea desde el inicio.

El lanzamiento efectivo del euro digital está previsto para 2029, pero el BCE está transparentando el diseño de los estándares para facilitar su adopción temprana por parte de estos sistemas de pago. Según declaraciones recogidas por distintos medios:
"No somos un competidor como Visa y Mastercard. Cuanto más se use el euro digital y los medios de pago con tecnología totalmente europea, menos dependeremos de otros."

Objetivos estratégicos del euro digital

Europa prioriza el desarrollo de una divisa digital de curso legal en medio de crecientes tensiones geopolíticas. Los Estados Unidos han utilizado los pagos como un arma económica, desconectando países y personas de las transacciones con tarjetas estadounidenses. Ante este contexto, el euro digital se plantea como una herramienta para garantizar la autonomía financiera europea y asegurar la continuidad de los pagos dentro del continente.

Infraestructura y adopción en comercios

La infraestructura del euro digital será íntegramente europea. La colaboración planteada por el BCE permitirá que los usuarios integren Bizum y euro digital en una wallet o tarjeta programada por el banco emisor, priorizando el uso de Bizum donde esté aceptado y, en su defecto, recurriendo al euro digital.

Según distintos medios, la normativa que regulará el euro digital está en tramitación en el Europarlamento, con aprobación prevista para mayo y resolución del trílogo (Parlamento, Consejo y Comisión Europea) en la segunda mitad del año. Al ser moneda de curso legal, bancos y comercios deberán aceptarlo, acelerando la penetración del estándar en los establecimientos.

En paralelo, la banca europea acelera la creación de un gigante de pagos europeo, buscando anticiparse a la competencia del euro digital. Trece países europeos, incluido España con Bizum, firmaron hace un mes un memorando de entendimiento para interconectar sus plataformas, permitiendo transacciones entre 130 millones de particulares.

Beneficios para comercios, especialmente los pequeños

La llegada del euro digital será especialmente ventajosa para comercios de menor tamaño, que actualmente soportan los mayores costes por pagos con tarjeta. Según datos manejados por el BCE y recogidos por medios financieros, los comercios europeos pagan 3.750 millones de euros al año en comisiones por Visa y Mastercard, con un promedio del 0,51% por operación. De este coste, el 50% va a las firmas internacionales y el otro 50% se reparte entre el banco emisor y el banco del TPV del comercio.

Con el euro digital, estos costes estarán topados, eliminando a las firmas internacionales de la ecuación. Como destacan fuentes consultadas:
"Los pequeños comercios, que están pagando entre tres y cuatro veces más, pagarán menos. Los grandes comercios tienen que negociar para disponer de una tasa mayor o menor".

Impacto esperado en los costes de transacción

El consumidor final no percibirá diferencias al usar Bizum o euro digital, pero los pequeños comercios podrían reducir sus comisiones a la mitad, pasando de pagar hasta un 1% del valor del bien a aproximadamente 0,45–0,50%, mientras que los grandes comercios podrían llegar a tasas tan bajas como 0,25%. Estas estimaciones provienen de estudios de consultoras debido a la escasa transparencia actual sobre los cargos reales.

Una apuesta por la soberanía europea en pagos

El impulso del euro digital busca fortalecer la soberanía de Europa en pagos electrónicos, asegurando que consumidores y comercios puedan operar con medios de pago europeos sin depender exclusivamente de proveedores estadounidenses. La iniciativa representa un paso importante hacia transacciones más seguras, eficientes y competitivas, con especial atención a los comercios pequeños, que hasta ahora sufrían las mayores comisiones y restricciones.