El ciclo inversor de Defensa redefine el negocio militar en España con contratos por 31.793 millones
España adjudicó en 2025 contratos militares por 31.793 millones. Indra, Airbus y Navantia lideran el rearme impulsado por la OTAN, mientras la denuncia de Santa Bárbara amenaza con bloquear adjudicaciones clave.
España ha vivido en 2025 el mayor boom de contratación militar de su historia reciente. Según el informe Rearme 2025 del Observatorio de Seguridad Nacional de Opina 360, el Ministerio de Defensa adjudicó contratos militares por un total de 31.793 millones de euros, una cifra que multiplica por más de ocho el importe de 2024 y supera por sí sola el volumen acumulado de todo el periodo 2018-2024. El impulso llega de la mano del compromiso español con la OTAN —alcanzar el 2% del PIB en gasto en defensa— y del Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa. Las empresas cotizadas o con presencia en bolsa son las grandes beneficiarias, pero también las que afrontan más riesgos: el 88% de los contratos se adjudicó de forma directa, sin concurso público, y la guerra legal desatada por Santa Bárbara Sistemas amenaza con bloquear las adjudicaciones más grandes de la historia.
Indra, la gran ganadora: tres de los cinco primeros puestos del ranking de contratos
Si hay una empresa que encarna el boom del rearme español en bolsa, esa es Indra. La compañía tecnológica y de defensa ocupa tres de los cinco primeros puestos del ranking de adjudicatarios de 2025. En primer lugar, la UTE formada por Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) recibió 7.611 millones de euros —el 23,9% del total— en contratos de artillería autopropulsada sobre cadenas (3.763M€) y sobre ruedas (2.686M€). En tercer lugar, Indra en solitario sumó 5.667 millones en adjudicaciones individuales, incluyendo la modernización de los centros de operaciones de artillería antiaérea (2.031M€) y programas como el Eurofighter y el futuro caza europeo FCAS. Y en quinto puesto, la UTE Indra-Telefónica se adjudicó el contrato de Mando, Control y Comunicaciones (MC3) por 950 millones.
En total, Indra acumuló más de 14.200 millones de euros en contratos —en solitario y en UTE—, lo que supone cerca del 45% de todo lo adjudicado por Defensa en 2025. El mercado lo ha reflejado: la compañía cerró 2025 con un beneficio neto de 436 millones de euros, un 57% más que en 2024, y sus acciones acumulan una revalorización de más del 40% desde que el debate sobre el rearme europeo cobró fuerza tras la invasión rusa de Ucrania.
Airbus España: líder individual con 8.108 millones, de los helicópteros al caza del futuro
En el ranking de empresas individuales, Airbus encabeza la clasificación con 8.108 millones de euros, el 25,5% del total. Aunque cotiza en Euronext París y no en el IBEX 35, su actividad en España es masiva: las plantas de Getafe y Sevilla concentran la producción del C295 de patrulla marítima, el A400M de transporte militar y los helicópteros NH90. Los contratos más relevantes de 2025 incluyen el helicóptero H145 (1.975M€), una segunda fase del H135 (237M€) y el Sistema Integrado de Entrenamiento (ITS-C) que sustituirá al F-5 (2.600M€), adjudicado junto a la empresa turca TAI. Para 2026, Airbus aguarda la resolución de los programas de modernización de fragatas F-110 en consorcio con Navantia e Indra, que podrían suponer varios miles de millones adicionales.
Navantia: 5.812 millones y una cartera pendiente de fragatas, buques anfibios e inteligencia
Navantia, la constructora naval pública participada al 100% por la SEPI, fue la tercera mayor adjudicataria con 5.812 millones de euros (18,3% del total), principalmente a través de contratos de modernización de las fragatas F-100 (3.200M€) y el programa de submarinos S-80/S-81. Aunque no cotiza en bolsa directamente, su actividad arrastra una cadena de suministro que beneficia a docenas de empresas cotizadas en el mercado continuo. Para 2026, Navantia tiene pendientes los contratos de las fragatas F-110, los buques de asalto anfibio, el nuevo buque hidrográfico oceánico y el buque de inteligencia, que en conjunto podrían mover otros 3.000-4.000 millones adicionales.
Telefónica: 950 millones en defensa digital y ciberseguridad militar
La única empresa del IBEX 35 distinta de Indra con presencia directa en el ranking es Telefónica, que a través de su UTE con Indra se adjudicó el contrato de modernización del sistema de Mando, Control y Comunicaciones (MC3) por 950 millones de euros. Telefónica Tech y su filial Cipherbit-Grupo Oesía operan además en ciberseguridad y comunicaciones militares, dos segmentos de máximo crecimiento en el contexto del rearme europeo. Con el conflicto en Oriente Medio acelerando la demanda de sistemas de inteligencia y comunicación cifrada, el negocio de defensa digital de Telefónica se ha convertido en uno de los más silenciosos pero más rentables de la compañía.
La sombra de Santa Bárbara: la guerra legal que puede desestabilizar el rearme español
El mayor riesgo para las empresas cotizadas con exposición a defensa no viene del mercado, sino de los tribunales.Santa Bárbara Sistemas (filial de General Dynamics) ha recurrido ante el Tribunal Supremo los contratos de artillería adjudicados a la UTE Indra-Escribano, que suman más de 7.240 millones de euros. El argumento es que el 88% de las adjudicaciones de 2025 se realizaron por vía directa, sin concurso público, lo que en su criterio vulnera los principios de competencia y transparencia de la contratación pública europea.
Si los recursos prosperan, el impacto podría ser devastador para Indra: no solo se bloquearían sus mayores contratos históricos, sino que se sentaría un precedente legal de alcance europeo que obligaría a revisar el modelo de contratación directa que el Ministerio de Defensa ha utilizado masivamente en 2025. La resolución judicial se perfila como uno de los mayores factores de riesgo para el valor bursátil de Indra en 2026, junto con el conflicto interno entre el Gobierno, la familia Escribano y el CEO José Vicente de los Mozos.
El contexto: el rearme europeo como motor bursátil de largo plazo
El boom de 2025 no es un fenómeno aislado.España ha pasado de gastar el 1,1% del PIB en defensa en 2023 a comprometerse con el 2% para 2025, en línea con las exigencias de la OTAN. El conflicto en Oriente Medio, sumado a la guerra de Ucrania, ha acelerado además el debate europeo sobre autonomía estratégica y gasto en seguridad. La Comisión Europea ha lanzado el Plan ReArm Europe, con 800.000 millones movilizados en cinco años para el conjunto de la UE, lo que abre una ventana de oportunidad histórica para las empresas españolas de defensa con capacidad exportadora.Indra, Airbus España y la futura posible fusión con Escribano son las mejor posicionadas para aprovecharla —si la batalla judicial y política de los próximos meses no trunca el momento.