Daimler Truck pierde un 29% de EBIT y enfría 2026

Un camión rojo de Daimler Truck circula por una autopista, COURTESY OF DAIMLERTRUCK.COM
El fabricante alemán de camiones acusa la debilidad de Norteamérica, pero el repunte de pedidos evita un mensaje de crisis total.

Daimler Truck cerró el cuarto trimestre de 2025 con ingresos del negocio industrial de 11.992 millones de euros (-11%), un EBIT ajustado de 780 millones (-29%) y un beneficio por acción de 0,64 euros (-33%). El castigo es contundente, sobre todo porque llega tras varios trimestres de desgaste en su principal fuente de margen: Norteamérica.

La clave es que el deterioro de la rentabilidad es más violento que el del volumen. Las entregas bajaron un -5% (hasta 117.974 unidades), pero el retorno ajustado sobre ventas del negocio industrial cayó al 6,0% desde el 8,0%. Eso es lo que el mercado lee como señal de ciclo: no es solo menos demanda, es peor mix, menos precio y menor absorción de costes.

Y, aun así, hay un dato que cambia el tono: los pedidos del trimestre subieron un +13%, hasta 140.143 unidades. No arregla el trimestre, pero sí impide el relato de caída libre: sugiere suelo —o al menos estabilización— en un momento en el que la visibilidad sigue siendo escasa.

Un cuarto trimestre que acelera la compresión de márgenes

La foto es incómoda: menos entregas, menos ingresos y menos beneficio. Pero la verdadera lectura está en la elasticidad del margen. Con el retorno ajustado sobre ventas en 6,0%, Daimler Truck está volviendo a un régimen más “normal” para un negocio industrial cíclico… justo después de haber acostumbrado al mercado a una rentabilidad extraordinaria en 2024.

La otra línea que refuerza el diagnóstico es la caja. El cuarto trimestre aportó 1.747 millones de free cash flow industrial, pero en el acumulado anual el flujo cayó a 1.824 millones (-42%). En otras palabras: el grupo está generando caja, sí, pero en una curva menos cómoda que la de los años de pico de ciclo.

Norteamérica deja al descubierto la dependencia del margen

El golpe vuelve a venir de donde más duele: Trucks North America. En el trimestre, las ventas del área cayeron a 34.017 unidades desde 46.906 (-27%). Los ingresos bajaron a 4.235 millones (-29%) y el EBIT ajustado se desplomó a 307 millones (-58%), con un retorno sobre ventas del 7,2% frente al 12,3% del año anterior.

El conjunto de 2025 confirma que no es un bache puntual: la división vendió 141.814 vehículos, un -26% interanual, y su EBIT ajustado cayó a 1.998 millones (-35%). Cuando Norteamérica pierde tracción, el grupo pierde su principal palanca de rentabilidad. Y esa dependencia —en términos de margen, no de volumen— vuelve a quedar expuesta.

Aquí encaja el “ruido” político: la compañía reconoce que la guía está condicionada por posibles efectos de la política comercial de Estados Unidos. Traducido: el riesgo arancelario no es una nota al pie; es una variable de márgenes.

Bandera de la Unión Europea, EPA-EFE/CHRISTOPHER NEUNDORF

Europa vende más, pero la defensa pasa por el bisturí de costes

Europa aguanta mejor en unidades, pero no compensa sola el agujero de Norteamérica. Mercedes-Benz Trucks elevó las ventas del cuarto trimestre a 48.841 unidades, un +11%, pero el EBIT ajustado bajó a 391 millones (-16%) y el retorno sobre ventas se moderó al 7,0% desde el 8,1%. Más volumen no está garantizando más margen.

La respuesta del grupo es explícita: eficiencia. El programa Cost Down Europe ya habría generado más de 100 millones de euros de ahorro neto en 2025 y apunta a al menos 250 millones adicionales en 2026. Y la reestructuración no es cosmética: el plan en Europa contempla recortes de alrededor de 5.000 empleos en Alemania hasta 2030 en el marco de una reducción de costes recurrentes superior a 1.000 millones.

Ese contraste es el mensaje: Europa puede vender más, pero el mercado ya no paga una historia “de crecimiento”; paga una historia “de margen defendido”.

Buses y electrificación: el colchón que sostiene el año

El gran amortiguador es Daimler Buses. En el cuarto trimestre, el segmento elevó ingresos a 1.759 millones (+13%) y llevó el EBIT ajustado a 189 millones (+63%), con margen del 10,7%. En el conjunto del año, la rentabilidad ajustada alcanzó el 10,0%. En un ciclo bajista, esa estabilidad vale oro.

A nivel de transformación, el dato que funciona como señal de futuro es el avance eléctrico: las ventas de vehículos de batería subieron un +67% en 2025, hasta 6.726 unidades. Todavía no cambia por sí sola la cuenta de resultados, pero sí empieza a moldear el mix y el posicionamiento tecnológico.

Guía 2026: mejora operativa, pero visibilidad limitada

La previsión para 2026 confirma prudencia. Daimler Truck guía un retorno ajustado sobre ventas del negocio industrial entre 6% y 8%, con la expectativa de que el segundo semestre sea mejor que el primero. Además, proyecta entregas de 330.000 a 360.000 unidades (desde 315.000 en 2025, en operaciones continuadas) y un free cash flow industrial de 2.700 a 3.200 millones, incluyendo un ingreso esperado ligado a la integración Fuso-Hino.

El matiz —y el mensaje real— es el condicionante: macro, geopolítica y, en particular, Estados Unidos. Daimler asume que el marco USMCA se mantiene, pero deja claro que el entorno puede alterar el guion. En lenguaje de mercado: la guía no es una promesa de rebote; es una hoja de ruta de ejecución bajo incertidumbre.

El trimestre deja, por tanto, una tensión clara. Si el repunte de pedidos se convierte en entregas y Norteamérica estabiliza el margen pese a los aranceles, el castigo puede haber ido por delante. Si, en cambio, el mix y la absorción de costes siguen deteriorándose, el mercado seguirá exigiendo más recorte, más disciplina y menos relato.