Escribano y GMV se alían para proyectos de defensa en España por 7.240 millones de euros
Escribano Mechanical & Engineering y GMV se alían para colaborar en los programas de obuses autopropulsados y lanzacohetes Silam, con contratos valorados en 7.240 y 580 millones de euros respectivamente.
Dos de las principales empresas del segundo escalón del sector de defensa español, Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) y GMV, han firmado una alianza estratégica para colaborar en los programas de obuses autopropulsados y lanzacohetes Silam, con contratos adjudicados por un valor total de 7.240 millones de euros y 580 millones, respectivamente. La colaboración busca unir capacidades tecnológicas e industriales para fortalecer el ecosistema de defensa en España.
Alianza estratégica para los programas PEM
La colaboración entre EM&E y GMV, fundada por Juan José Martínez, se enmarca en los Programas Especiales de Modernización (PEM) lanzados por el Gobierno español. El objetivo de esta alianza es unir capacidades tecnológicas e industriales de ambas empresas para participar en grandes contratos estratégicos de defensa.
En concreto, ambas compañías trabajarán juntas en los programas de desarrollo y producción de los obuses autopropulsados (ATP), adjudicados a una UTE entre Indra y EM&E por un importe conjunto de 7.240 millones de euros. La UTE también ha recibido prefinanciación por cerca de 3.000 millones para el despliegue inicial de los contratos, lo que refleja la magnitud e importancia estratégica de estos programas.
Polémica y recursos judiciales
El contrato de los obuses autopropulsados es el de mayor cuantía dentro de la última oleada de los PEM y ha generado polémica en el sector. Santa Bárbara Sistemas, propiedad de General Dynamics, ha recurrido la concesión a la UTE Indra-EM&E, argumentando que su tecnología es más adecuada para las necesidades actuales del Ejército español.
Esta disputa judicial pone de relieve la competencia intensa entre empresas del sector de defensa y la relevancia de la adjudicación para el desarrollo industrial nacional.
Colaboración en el programa Silam
La alianza estratégica también contempla la colaboración en el programa del lanzacohetes Silam (Sistema Lanzacohetes de Alta Movilidad), con un presupuesto cercano a 580 millones de euros.
Este contrato también ha generado controversia, ya que EM&E inicialmente se adjudicó el proyecto junto con la empresa israelí Elbit, que fue descartada por el veto del Gobierno español a grupos extranjeros en este programa estratégico. Para continuar con el proyecto, EM&E presentó una alternativa nacional junto con Expal, perteneciente a Rheinmetall Alemania, garantizando que el desarrollo del sistema se mantenga dentro de la industria española.
Objetivo de desarrollo industrial nacional
Además de los programas de ATP y Silam, la alianza entre EM&E y GMV prevé colaborar en futuros proyectos de sistemas de armas y municiones, en línea con el objetivo del Gobierno de que los programas de defensa ejerzan un efecto tractor sobre el ecosistema industrial nacional.
Esta estrategia busca fortalecer la soberanía tecnológica y la competitividad de la industria española de defensa, creando oportunidades de colaboración, innovación y generación de empleo en el sector.
Empresas líderes en innovación tecnológica
Escribano Mechanical & Engineering es conocida por su experiencia en sistemas de tiro, artillería y municiones, mientras que GMV aporta su capacidad tecnológica en sistemas electrónicos, software y simulación, sumando valor a los proyectos estratégicos.
La alianza entre ambas empresas refuerza la posición de España en programas de defensa de gran envergadura y demuestra la capacidad del sector industrial nacional para asumir proyectos de gran complejidad tecnológica y estratégica.
Impacto de la alianza EM&E y GMV en la defensa española
La cooperación entre EM&E y GMV representa un paso clave para consolidar la industria de defensa española, integrando capacidades tecnológicas avanzadas y asegurando la ejecución de contratos multimillonarios en proyectos críticos como los obuses autopropulsados y el lanzacohetes Silam.
La alianza estratégica se perfila como un ejemplo destacado de colaboración público-privada en el sector de defensa, con un impacto positivo en innovación, empleo y desarrollo tecnológico nacional, reforzando la posición de España en programas estratégicos de gran envergadura.