Glovo anuncia un ERE que afectará a 750 repartidores en 60 ciudades españolas
La plataforma de reparto Glovo ha anunciado este miércoles la apertura de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que tendrá un impacto directo en aproximadamente 750 repartidores en unas 60 ciudades españolas. La empresa asegura que se ha visto obligada a reducir su servicio en diversas provincias para evitar el cierre de operaciones locales, mientras mantiene, de momento, su actividad habitual en más de 800 localidades de toda España.
Una reestructuración que llega tras la ley «rider»
La decisión de la compañía llega menos de un año después de que Glovo completara su transición a un modelo laboral con repartidores asalariados, con el objetivo de adaptarse a la ley conocida como «ley rider», que obliga a las plataformas digitales de reparto a contratar a sus repartidores como trabajadores por cuenta ajena.
En julio pasado, la empresa anunció que había contratado a unos 14.000 repartidores que hasta entonces trabajaban como autónomos o mediante flotas intermediarias, en un contexto marcado por la presión legal, judicial y regulatoria para abandonar el sistema de falsos autónomos.
No obstante, según estimaciones del sector, el número de repartidores vinculados a la plataforma –incluyendo los contratados a través de terceros– asciende a alrededor de 21.000 personas, aunque la empresa no ha especificado cuántos de ellos están bajo contrato laboral directo.
Glovo justifica el ERE por viabilidad operativa
Glovo ha señalado que la medida es imprescindible para ajustar su operativa en determinadas ciudades donde la actividad resulta insostenible, lo que incluye la reducción de servicio en más de medio centenar de localidades de diferentes provincias españolas. En estos mercados, la compañía teme el cierre total si no se aplican ajustes.
Desde la compañía han subrayado que, pese a lo que califican como “difícil decisión”, seguirán trabajando para “consolidar el modelo operativo y ofrecer la mejor experiencia posible a los usuarios y a los establecimientos que confían en la app”.
Reacciones de los sindicatos y críticas laborales
Los sindicatos han reaccionado con duras críticas a este anuncio. Comisiones Obreras (CCOO) ha señalado que el ERE de Glovo se produce en un contexto de tensiones laborales continuas y ha denunciado que la empresa realizó despidos individuales en las últimas semanas –especialmente en ciudades como Barcelona, Almería y otras– para reducir su plantilla antes de anunciar formalmente el expediente.
El sindicato considera que este proceso puede ser un «ERE encubierto», ya que, en su opinión, muchos de los despidos recientes no siguieron los procedimientos legales adecuados y se atribuyeron a causas como ausencias o impuntualidades que los trabajadores niegan, alegando que estos problemas estaban fuera de su control o relacionados con fallos de la plataforma.
La CGT, por su parte, ha denunciado que la compañía continuó vulnerando los derechos de los repartidores incluso tras la transición a trabajadores asalariados y ha afirmado que esta nueva reestructuración pone de manifiesto “una política sistemática de precarización de las condiciones de empleo”.
Impacto en ciudades, contexto y cifras
Las ciudades afectadas por la reducción del servicio y los despidos incluyen, entre otras, grandes áreas metropolitanas como Barcelona, Valencia y Sevilla, así como localidades en provincias como Alicante, Málaga, Cádiz, Tarragona, Girona, Ciudad Real, Guadalajara, Cáceres, Las Palmas y Gipuzkoa, e incluso las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.
El ajuste se concentra en mercados considerados menos rentables o donde la gestión de flotas salariales resulta más compleja y costosa para la compañía, según expertos del sector, puesto que el cambio de modelo reduce la flexibilidad para gestionar picos de demanda y adaptarse a las características de ciudades de menor tamaño.
Glovo en el contexto de su modelo de negocio
La situación de Glovo no solo refleja una reestructuración interna, sino también un entorno regulatorio y legal exigente. La empresa ha enfrentado históricamente conflictos con las autoridades laborales de España por el uso de repartidores bajo fórmulas de “falsos autónomos”, lo que culminó en la aprobación de la ley rider para regularizar dichas relaciones laborales.
Además, el grupo ha acumulado sanciones y demandas en diferentes frentes, incluidos procesos judiciales por prácticas laborales y desafíos regulatorios en otros países, como Italia, donde recientes medidas judiciales han puesto bajo supervisión la filial del grupo.
Qué significa para el mercado del reparto
La decisión de Glovo pone de relieve el difícil equilibrio que enfrentan las plataformas de reparto entre sostenibilidad operativa y cumplimiento legal, especialmente tras cambios normativos que buscan mejorar las condiciones laborales de los repartidores. En este contexto, la reducción de servicios y personal en determinadas zonas podría anticipar ajustes similares en otros actores del sector, que también deben adaptarse a nuevas exigencias laborales sin perder rentabilidad.