Energía | Consejo de Ministros extraordinario para frenar la subida del gas y los carburantes

El Gobierno prepara medidas para frenar el precio del gas y la gasolina con empresas del Ibex 35 involucradas

Moncloa aprobará este viernes medidas para frenar el encarecimiento del gas y los carburantes.

El Gobierno aprobará medidas fiscales y ayudas para contener el precio del gas y los carburantes. Repsol, Naturgy, Iberdrola, Endesa, IAG, Aena y Logista están entre las empresas del Ibex 35 involucradas.

El Gobierno ha acelerado el diseño de su respuesta ante el encarecimiento del gas y de los carburantes, con la vista puesta en el Consejo Europeo del 19 y 20 de marzo y en el Consejo de Ministros extraordinario convocado para el viernes. La línea que ha trasladado el Ejecutivo en los últimos días apunta a un paquete “quirúrgico”, centrado en los sectores más expuestos, y no a un escudo generalizado como el de la crisis energética de 2022. Carlos Cuerpo ya ha avanzado medidas fiscales para contener el precio de la energía y ayudas para campo y transporte, mientras distintas informaciones publicadas en España sitúan la aprobación del paquete este mismo viernes.

La clave política y empresarial está en que todavía no se conoce la letra pequeña de las medidas. Precisamente por eso, el mercado está analizando más el sesgo de las decisiones que su cuantía final. Hoy el escenario central que maneja el mercado pasa por tres ideas principales:

  • Ayudas al gasóleo profesional y al sector agrícola,

  • Alguna medida fiscal o regulatoria para evitar un traslado brusco del alza del petróleo y del gas a empresas y hogares.

  • Y refuerzo del escudo social energético para consumidores vulnerables.

Al mismo tiempo, el propio Gobierno ha descartado por ahora repetir descuentos universales a los carburantes o una rebaja generalizada como la aplicada en 2022.

Qué medidas se esperan del Consejo de Ministros extraordinario

Lo más probable es que el Ejecutivo apruebe ayudas directas o bonificaciones focalizadas para el transporte profesional, después de que el sector haya reclamado una rebaja mínima de 25 céntimos por litro y ayudas por vehículo. En paralelo, el campo también figura entre los destinatarios prioritarios del paquete, algo que el propio ministro de Economía ha explicitado.

La gran incógnita es si estas ayudas vendrán acompañadas de una rebaja temporal de impuestos energéticos o si el Gobierno optará por una respuesta fiscal más limitada.

Otra derivada importante es la social. El Gobierno ha venido reforzando la protección frente a la pobreza energética, y en febrero aprobó la Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética 2026-2030. Esto abre la puerta a que el decreto del viernes incluya medidas adicionales para colectivos vulnerables, o al menos refuerce el marco existente para evitar que la subida del gas y la electricidad se traduzca en problemas de acceso al suministro.

Repsol: la más expuesta a cualquier decisión sobre carburantes

Si hay una empresa del Ibex 35 que el mercado observará con mayor atención este viernes, esa es Repsol. La compañía es el principal grupo petrolero y refinero cotizado en España y mantiene una fuerte exposición al negocio de comercialización de carburantes y estaciones de servicio. En sus resultados de 2025 destacó que había superado las 1.500 estaciones en España y Portugal con diésel 100% renovable.

Esto significa que cualquier medida relacionada con la fiscalidad de carburantes, el control de márgenes, descuentos obligatorios o bonificaciones canalizadas a través de las gasolineras puede tener impacto directo en su negocio.

Sin embargo, el efecto para Repsol no es necesariamente negativo. Si el Gobierno aprueba ayudas al transporte profesional que impulsen el consumo y no trasladen el coste a las petroleras, el impacto podría ser neutral o incluso positivo en términos de volumen de ventas. Pero si el paquete incorpora presión regulatoria sobre el precio final en surtidor, el mercado podría interpretarlo como una amenaza para los márgenes del sector.

Además, la mayor vigilancia política sobre las petroleras que ha insinuado el Ejecutivo añade un factor de riesgo regulatorio y reputacional para la compañía.

Naturgy: el gran termómetro del gas en España

Naturgy es probablemente la cotizada española más sensible a cualquier medida vinculada al gas. La compañía ha subrayado en sus resultados el peso estratégico de este negocio y mantiene contratos de suministro de largo plazo, incluido el acuerdo con Sonatrach hasta 2027.

Si el Gobierno decide intervenir en tarifas, reforzar ayudas al mercado minorista o redistribuir el coste del gas, Naturgy será una de las primeras empresas afectadas.

Sin embargo, el impacto también puede tener una lectura dual. Una intervención pública que evite una caída brusca de la demanda o un aumento de impagos en hogares y pymes podría proteger su negocio comercial. Por el contrario, una regulación demasiado agresiva en precios finales o mayores obligaciones de servicio podría presionar los márgenes de las gasistas.

Endesa: la utility más expuesta al mercado español

Endesa es la eléctrica del Ibex con mayor exposición directa al mercado energético español. La compañía se define como la principal eléctrica en España y la segunda mayor operadora de gas del país, con un modelo integrado de generación, distribución y comercialización.

Por esta razón, cualquier medida que afecte a la factura energética, a la protección de consumidores vulnerables o al funcionamiento del mercado minorista de electricidad y gas puede tener impacto directo en sus resultados.

No obstante, si el decreto consigue estabilizar la demanda energética y limitar la morosidad, Endesa podría salir relativamente protegida frente a un escenario de crisis energética más severa. Su principal riesgo estaría en posibles reasignaciones regulatorias de costes o en nuevas obligaciones para las comercializadoras.

Iberdrola: más expuesta al marco regulatorio que al precio del combustible

Iberdrola no está tan expuesta como Repsol al precio de la gasolina, pero sí al marco regulatorio que adopte el Gobierno. La empresa ha reforzado su perfil internacional con inversiones en redes en Estados Unidos y Reino Unido, lo que le proporciona una mayor diversificación geográfica que otras utilities españolas.

Sin embargo, cualquier cambio en fiscalidad energética, protección al consumidor o diseño del mercado eléctrico español puede afectar a la percepción regulatoria del sector.

En este sentido, el riesgo para Iberdrola es más reputacional y de entorno regulatorio que de impacto inmediato en su cuenta de resultados. Si el Gobierno transmite improvisación regulatoria, el mercado podría penalizar al conjunto de utilities españolas. Si, en cambio, las medidas se perciben como temporales y focalizadas, compañías diversificadas como Iberdrola podrían absorber mejor el impacto.

IAG, Aena y Logista: posibles beneficiarios indirectos

No todas las empresas del Ibex 35 saldrían perjudicadas. Varias compañías intensivas en consumo energético podrían beneficiarse indirectamente si las medidas consiguen frenar el encarecimiento del combustible.

IAG, matriz de Iberia y British Airways, es uno de los casos más claros. El combustible representa uno de los mayores costes de las aerolíneas, por lo que cualquier estabilización del precio del petróleo podría mejorar los márgenes operativos y reducir la presión sobre las tarifas aéreas.

Aena, por su parte, no compra combustible directamente, pero depende de la evolución del tráfico aéreo. Si el aumento del precio del combustible encarece los billetes y reduce la demanda, el gestor aeroportuario lo termina reflejando en su tráfico y en sus ingresos.

Logista, especializada en distribución y transporte, también aparece en el radar del mercado. Las ayudas al transporte o al gasóleo profesional podrían aliviar costes logísticos, lo que mejoraría la rentabilidad del sector de distribución.

Qué mirará el mercado tras el Consejo de Ministros

Más que el volumen total del paquete, el mercado analizará tres cuestiones clave tras el Consejo de Ministros extraordinario:

  • si el Gobierno mantiene el enfoque selectivo o amplía las medidas,

  • ¿Quién asume el coste de las ayudas: el Estado o las empresas energéticas?

  • Y la duración temporal del paquete y su vínculo con la evolución del conflicto energético.

En ese escenario, Repsol y Naturgy aparecen como las compañías más sensibles, Endesa como la utility con mayor exposición doméstica, Iberdrola como la empresa mejor protegida por su diversificación internacional, e IAG, Aena y Logista como posibles beneficiarias indirectas si el paquete logra contener el impacto del combustible.

Todo dependerá, en última instancia, de la letra pequeña que apruebe el Consejo de Ministros extraordinario este viernes.