Google recibe una multa récord de 890 millones por incumplir las normas digitales de la UE
La Comisión Europea sanciona al gigante tecnológico con 890 millones de euros por vulnerar la Ley de Mercados Digitales (DMA), al favorecer sus propios servicios en Google Search y limitar las opciones de los desarrolladores en Google Play.
La Comisión Europea ha endurecido su ofensiva contra las grandes plataformas tecnológicas con una nueva sanción histórica contra Google. Bruselas anunció este jueves una multa total de 890 millones de euros al considerar que la compañía incumplió varias disposiciones de la Ley de Mercados Digitales (Digital Markets Act, DMA), la normativa diseñada para limitar el poder de mercado de los gigantes tecnológicos y fomentar una competencia más justa en el entorno digital.
La mayor parte de la sanción, 460 millones de euros, responde al trato preferente que Google otorgó a sus propios servicios dentro de los resultados de Google Search. Según la Comisión, esta práctica perjudicó a los competidores al otorgar una ventaja indebida a los productos de la propia compañía, dificultando que otros servicios pudieran competir en igualdad de condiciones.
A ello se suma una segunda multa de 430 millones de euros relacionada con Google Play. El Ejecutivo comunitario considera que la empresa impidió que los desarrolladores informaran libremente a los usuarios sobre canales alternativos de compra, que en muchos casos ofrecen precios más bajos que las transacciones realizadas a través de la tienda oficial de aplicaciones.
Bruselas exige cambios inmediatos
Además de la sanción económica, la Comisión Europea ha ordenado a Google corregir estas prácticas en un plazo máximo de 60 días. En caso de incumplimiento, la compañía podría enfrentarse a multas periódicas de hasta el 5% de su facturación mundial diaria, una medida prevista por la DMA para garantizar el cumplimiento efectivo de sus decisiones.
Entre las exigencias impuestas figura que Google trate a los servicios de terceros que aparecen en su buscador de forma justa y no discriminatoria, evitando favorecer sus propios productos frente a los de la competencia.
En paralelo, Bruselas también obliga a la empresa a permitir que los desarrolladores de aplicaciones puedan comunicarse libremente con sus clientes, promocionar ofertas y cerrar contratos tanto dentro como fuera de Google Play, eliminando las restricciones que hasta ahora limitaban estas opciones.
La UE endurece su pulso con las grandes tecnológicas
La decisión refuerza la estrategia europea de aplicar con firmeza la Ley de Mercados Digitales, que entró en vigor para reducir el dominio de las denominadas "gatekeepers", las grandes plataformas que controlan el acceso a los mercados digitales.
La vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera, defendió la resolución asegurando que "los mejores productos deben triunfar porque son mejores, no porque pertenezcan a la empresa que controla el motor de búsqueda".
La sanción supone uno de los mayores castigos económicos impuestos a Google por la Unión Europea y anticipa una vigilancia cada vez más estricta sobre las prácticas de las principales compañías tecnológicas, en un contexto en el que Bruselas busca garantizar una mayor competencia, más opciones para consumidores y empresas, y un ecosistema digital más equilibrado.