Privatización de TAP

IAG, Lufthansa y Air France-KLM compiten por el 44,9% de TAP tras el visto bueno del Parlamento portugués

La privatización de TAP avanza tras el visto bueno del Parlamento portugués. IAG, Lufthansa y Air France-KLM presentan ofertas.
La privatización de TAP avanza tras el visto bueno del Parlamento portugués. IAG, Lufthansa y Air France-KLM presentan ofertas por hasta el 44,9% de la aerolínea.

La privatización parcial de TAP Air Portugal ha superado su último trámite político en el país luso y entra ya en su fase decisiva. La Asamblea de la República declaró el pasado 11 de febrero de 2026 concluida la revisión parlamentaria del Decreto-Ley que regula la primera fase de la venta del capital de la sociedad en la que está integrada la aerolínea.

El Parlamento portugués despeja el camino para la privatización

El decreto contempla la venta de hasta el 44,9% del capital en esta primera etapa, dentro del límite máximo del 49,9% autorizado, de los que un 5% quedará reservado a los empleados.

Tres partidos minoritarios —PCP, Livre y Bloco de Esquerda— habían solicitado la apreciación parlamentaria del decreto con el objetivo de introducir cambios o frenar el proceso. Sin embargo, sus propuestas de modificación fueron rechazadas en la Comisión de Infraestructuras, Movilidad y Vivienda del Parlamento portugués.

De esta manera, el texto original impulsado por el Gobierno continúa intacto y vigente, lo que despeja el camino para ejecutar la operación.

IAG, Lufthansa y Air France-KLM presentan ofertas

El Ejecutivo luso aspira a obtener al menos 700 millones de euros por este paquete accionarial y ha fijado el 2 de abril como fecha límite para la presentación de ofertas no vinculantes.

La operación se articula a través de Parpública, la sociedad estatal portuguesa equivalente a la SEPI española, que ha confirmado la recepción de tres manifestaciones de interés.

Aunque el organismo no ha revelado oficialmente los nombres de los candidatos, sí lo han hecho los propios grupos interesados: la angloespañola IAG, la alemana Lufthansa y la franco-neerlandesa Air France-KLM.

El ministro de Infraestructuras, Miguel Pinto Luz, ha señalado que la intención del Gobierno es seleccionar al adjudicatario antes del verano.

IAG aspira a alcanzar el control total a medio plazo

IAG —matriz de Iberia, British Airways y Vueling— ha manifestado abiertamente su interés estratégico en TAP. Aunque el Gobierno solo ofrece inicialmente el 44,9%, el consejero delegado del grupo, Luis Gallego, ha dejado claro que su aspiración pasa por alcanzar el control total a medio plazo.

El grupo defiende que Lisboa y Madrid pueden funcionar como un doble hub complementario, especialmente en las rutas hacia Brasil y África, donde mantiene una posición consolidada.

Además, la compañía sostiene que mantendría la independencia operativa de TAP, replicando el modelo aplicado con Aer Lingus y reforzando la conectividad transatlántica.

Lufthansa y Air France-KLM también compiten por TAP

La alemana Lufthansa se presenta como socio industrial con experiencia en la integración de aerolíneas nacionales dentro de su estructura. TAP ya forma parte de Star Alliance, lo que facilitaría su encaje operativo.

Por su parte, el consejero delegado del grupo alemán, Carsten Spohr, ha subrayado su historial en la incorporación de compañías como Swiss o Austrian manteniendo su identidad de marca.

Según distintas informaciones, Lufthansa habría planteado inicialmente una participación minoritaria cercana al 19,9%, con vocación de colaboración a largo plazo.

El consorcio Air France-KLM ha reiterado, por su parte, un interés extremadamente fuerte por el 44,9% del capital y defiende que Lisboa encaja en su modelo multihub junto a París y Ámsterdam.

Condiciones del Gobierno y próximos pasos

El proceso contempla ahora la evaluación técnica y financiera de las propuestas, que deberán incluir el precio indicativo, la estructura de financiación, planes de inversión en flota y mantenimiento, compromisos en materia de combustibles sostenibles y garantías laborales.

El Gobierno ha impuesto condiciones específicas como el mantenimiento del hub de Lisboa, la preservación de la sede y la marca de TAP y la garantía de rutas estratégicas como Brasil, Madeira y Azores.

TAP, nacionalizada en 2020 y rescatada con 2.550 millones de euros durante la pandemia, cerró los nueve primeros meses de 2025 con un beneficio de 55,2 millones de euros.

Con el cierre del trámite parlamentario, la operación entra en su fase competitiva y se convierte en una de las principales batallas de consolidación aérea en Europa.