Iberdrola gana un 11% más y eleva previsiones de beneficio para 2026
El grupo energético Iberdrola ha presentado unos sólidos resultados correspondientes al primer trimestre de 2026, en los que destaca un beneficio neto ajustado de 1.865 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 11% interanual, impulsado principalmente por las inversiones en redes en Estados Unidos y Reino Unido.
La compañía también ha revisado al alza sus perspectivas, anticipando un crecimiento superior al 8% en el beneficio neto ajustado para 2026, excluyendo plusvalías por rotación de activos. Este avance refuerza su posicionamiento como uno de los líderes globales en el sector energético, especialmente en el ámbito de redes reguladas.
Estrategia centrada en negocios regulados y mercados de alta calidad crediticia
El presidente ejecutivo, Ignacio Galán, ha subrayado que estos resultados reflejan el éxito de la estrategia del grupo:
“Estos resultados ponen de manifiesto los efectos positivos de nuestra estrategia centrada en los negocios regulados en países con calificación A, especialmente los Estados Unidos y el Reino Unido”.
El modelo de negocio de Iberdrola se basa en actividades reguladas que aportan estabilidad y crecimiento incluso en entornos macroeconómicos complejos. En este sentido, el 84% del EBITDA procede de países con calificación crediticia A, lo que reduce significativamente los riesgos.
Además, la empresa prevé que cerca del 75% del EBITDA entre 2028 y 2030 provenga de actividades reguladas o con contratos a largo plazo, consolidando su perfil defensivo.
Inversiones récord para reforzar redes eléctricas
Uno de los pilares clave del crecimiento ha sido el fuerte impulso inversor. En los últimos doce meses, Iberdrola ha destinado 14.500 millones de euros a inversiones, con un claro foco en infraestructuras eléctricas.
Dos tercios de estas inversiones se dirigen a redes, y más del 50% se concentra en Estados Unidos y Reino Unido, mercados estratégicos para el grupo.
Como resultado, la base de activos regulados (RAB) de redes ha crecido un 8%, alcanzando aproximadamente 53.000 millones de euros, impulsada especialmente por el crecimiento de doble dígito en Reino Unido.
Además, un tercio de la inversión en redes se ha destinado al transporte eléctrico, elevando el RAB de esta actividad hasta 14.200 millones de euros.
Crecimiento operativo con redes como motor principal
El EBITDA ajustado del grupo se ha situado en 4.100 millones de euros, con una evolución positiva impulsada principalmente por el negocio de redes.
- Redes: crecen un 9% hasta 2.048 millones de euros
- Generación y Clientes: Alcanzan 2.022 millones (-3%), afectados por costes regulatorios en la Península Ibérica
A pesar de este descenso en generación, la compañía ha compensado parcialmente el impacto gracias a un aumento significativo de la producción en otros mercados:
- Reino Unido: +41%
- Resto de Europa: +32%
En términos de capacidad, Iberdrola ha añadido 3.300 MW en los últimos 12 meses, de los cuales casi el 60% corresponde a energía eólica, tanto terrestre como marina.
Fortaleza financiera y estabilidad ante el entorno geopolítico
La compañía mantiene una sólida posición financiera, con una deuda neta ajustada de 50.300 millones de euros tras operaciones en México y Brasil, y una liquidez de 21.400 millones de euros, compatible con su rating BBB+.
Uno de los aspectos más relevantes es la resiliencia del grupo frente al contexto internacional:
- No se esperan impactos financieros relevantes del entorno geopolítico
- 93% de compras estratégicas aseguradas hasta 2028
- Sin dependencia de combustibles fósiles
Este posicionamiento permite a Iberdrola mantener estabilidad en costes y suministro, incluso en escenarios de incertidumbre global.
Electrificación e inteligencia artificial: claves del crecimiento futuro
Mirando al medio y largo plazo, Iberdrola identifica importantes oportunidades de crecimiento ligadas a la electrificación y la digitalización.
La compañía ya cuenta con 300 proyectos de inteligencia artificial en marcha, orientados tanto a mejorar procesos internos como a responder al incremento de la demanda energética.
Asimismo, el avance de la electrificación global está generando mayores necesidades de inversión en redes eléctricas, lo que refuerza la estrategia actual del grupo.
Según Ignacio Galán:
“La situación actual pone de manifiesto la necesidad urgente de reforzar la seguridad de suministro y la autonomía estratégica a través de la electrificación”.
Junta de accionistas y evolución bursátil
Iberdrola celebrará su Junta General de Accionistas el próximo 29 de mayo, en un contexto especialmente favorable para la compañía.
La acción se encuentra en máximos históricos, con una capitalización bursátil cercana a 135.000 millones de euros y un dividendo récord de 0,68 euros por acción.
En conjunto, los resultados de Iberdrola consolidan su perfil como una empresa energética resiliente, con una estrategia claramente enfocada en redes reguladas, mercados estables y crecimiento sostenible. La mejora de previsiones para 2026 refuerza la confianza del mercado en su modelo de negocio y en su capacidad para liderar la transición energética global.