Iberdrola gana 6.285 millones en 2025 y reduce la deuda un 3%
Iberdrola eleva su beneficio neto ajustado un 10,3% hasta 6.231 millones en 2025 y reduce deuda en 1.500 millones, con un EBITDA récord de 15.684 millones y dividendo total de 0,68 euros por acción.
Iberdrola ha cerrado 2025 con un sólido crecimiento de resultados, impulsado por el fuerte desempeño del negocio de Redes y una mejora de la eficiencia operativa. La energética registró un beneficio neto reportado de 6.285 millones de euros, un 12% más que en 2024, mientras que el beneficio neto ajustado alcanzó los 6.231 millones, con un incremento del 10,3%, según la presentación de resultados del ejercicio 2025.
El EBITDA crece un 3% hasta 15.684 millones, impulsado por Redes
El EBITDA ajustado se situó en 15.684 millones de euros, lo que supone un aumento del 3% respecto a 2024, gracias al excelente comportamiento del negocio de Redes, cuyo EBITDA ajustado creció un 21%.
Por geografías, el crecimiento estuvo liderado por Estados Unidos (+21%), Latinoamérica (+6%) y el resto de Europa y Australia (+12%), mientras que Iberia registró un descenso del 4% y Reino Unido cayó un 1%. La compañía destaca que el 81% del EBITDA procede de países con calificación A, reforzando la calidad y estabilidad del negocio.
En contraste, el EBITDA del área de Generación y Clientes se vio afectado por menores precios en España y Reino Unido, así como por costes no recurrentes en servicios complementarios en Iberia, lo que explica una caída del 10% en este segmento.
Beneficio neto ajustado supera los 6.231 millones y bate guidance
El beneficio neto ajustado de 2025 aumentó un 10,3% hasta 6.231 millones de euros, superando la última actualización del guidance de septiembre, que lo situaba en torno a 6.200 millones.
El beneficio neto reportado alcanzó los 6.285 millones de euros, un 12% más que en 2024. La compañía explica que, sin determinados ajustes contables aplicados en Generación y Clientes, el beneficio habría superado los 6.700 millones de euros.
En términos operativos, los ingresos ascendieron a 45.017 millones de euros (+0,6%), mientras que el margen bruto creció un 1,8% hasta 24.299 millones, apoyado en la mejora del negocio regulado.
Inversiones récord de 14.460 millones con foco en Redes
Iberdrola aceleró su plan inversor en 2025 con 14.460 millones de euros de inversiones, de los cuales casi dos tercios se destinaron a Redes.
Las inversiones orgánicas en redes crecieron un 13%, mientras que la base de activos regulados (RAB) aumentó un 12% hasta 51.000 millones de euros, consolidando este negocio como el principal motor de crecimiento futuro.
En Generación y Clientes, las inversiones alcanzaron 5.260 millones de euros, con una diversificación tecnológica que incluye eólica terrestre, eólica marina, solar fotovoltaica y almacenamiento.
Además, la compañía instaló 2.710 nuevos MW en 2025, cuenta con 4.679 MW en construcción y una cartera adicional de 9.000 MW, asegurando la ejecución del plan estratégico.
Fuerte generación de caja y reducción de deuda en 1.500 millones
La energética reforzó su posición financiera con un flujo de caja operativo de 12.811 millones de euros, un 8,2% más que en 2024.
Gracias a esta sólida generación de fondos y al plan de rotación de activos, la deuda neta ajustada se redujo en 1.500 millones hasta 50.200 millones de euros, mejorando los principales ratios crediticios.
El ratio FFO/deuda neta ajustada mejoró hasta el 25,5%, mientras que el apalancamiento (deuda neta/EBITDA) bajó hasta 3,02 veces, reforzando la calificación crediticia BBB+/Baa1.
Dividendo de 0,68 euros por acción y aumento del 6,3%
En línea con su política de retribución al accionista, Iberdrola propondrá un dividendo total con cargo a 2025 de 0,68 euros por acción, lo que supone un incremento del 6,3% respecto al ejercicio anterior.
El pago total de dividendos alcanzará los 4.500 millones de euros, un 12% más que en 2024, consolidando el compromiso de la compañía con la creación de valor sostenible para el accionista.
Guidance 2026 y objetivo de más de 7.600 millones en 2028
De cara a 2026, Iberdrola prevé alcanzar un beneficio neto ajustado superior a 6.600 millones de euros, apoyado en el crecimiento del negocio de Redes y en la visibilidad regulatoria en Reino Unido, Estados Unidos y Brasil.
A medio plazo, la compañía se marca el objetivo de superar los 7.600 millones de euros de beneficio neto en 2028, en un contexto de fuerte electrificación, expansión de infraestructuras y liderazgo en financiación sostenible.
Con estos resultados, Iberdrola consolida su perfil como líder global en infraestructuras eléctricas, con crecimiento de doble dígito en beneficio, fuerte generación de caja y disciplina financiera, reforzando su posicionamiento en un sector clave para la transición energética.