Indra se acerca a un acuerdo clave con Hanwha en un contrato millonario de defensa
Indra negocia con Hanwha un acuerdo clave en el programa de artillería de más de 4.500 millones, en plena modernización militar en España, según Expansión.
Indra acelera en uno de los mayores programas militares en España. La compañía está cerca de cerrar un acuerdo estratégico con Hanwha para el desarrollo del sistema de artillería de cadenas, en un contrato valorado en más de 4.500 millones de euros.
La operación, adelantada por Expansión, llega tras la junta de accionistas y en pleno impulso del gasto en defensa, aunque por ahora no cuenta con confirmación oficial.
Un contrato clave de más de 4.500 millones en juego
El posible acuerdo se enmarca en el programa de artillería de cadenas del Ejército español, licitado por 4.554 millones de euros, uno de los mayores proyectos de defensa en España en los últimos años.
Este contrato fue adjudicado a una unión temporal de empresas (UTE) liderada por Indra junto a Escribano Mechanical & Engineering, consolidando su papel en la industria militar.
Las negociaciones con Hanwha estarían muy avanzadas y permitirían una colaboración tecnológica e industrial de gran alcance, con impacto directo en el tejido industrial español.
El sistema K9, clave en la estrategia de Indra
El eje del acuerdo sería el obús autopropulsado K9, desarrollado por la compañía surcoreana y considerado uno de los sistemas más avanzados del mundo en su categoría.
La operación contempla que Indra asuma la autoridad de diseño y la propiedad intelectual de las plataformas, un paso clave para reforzar la autonomía industrial.
Esto permitiría crear una “propuesta española” basada en el K9, abriendo la puerta al desarrollo de nuevos vehículos blindados derivados y ampliando las capacidades del sector nacional.
Además, esta decisión implica optar por la solución surcoreana frente a alternativas como el sistema Lynx de Rheinmetall.
Otro frente abierto: el programa de artillería sobre ruedas
En paralelo, Indra también avanza en el programa de artillería sobre ruedas, valorado en cerca de 2.700 millones de euros.
En este caso, la clave está en la plataforma de camión, donde Iveco se posiciona como principal candidato.
El negocio de defensa de Iveco ha sido adquirido recientemente por Leonardo, lo que refuerza el peso de la industria europea en estos programas estratégicos.
La batalla legal de Santa Bárbara amenaza el proyecto
El desarrollo de estos contratos no está exento de tensiones. Santa Bárbara Sistemas, filial de General Dynamics, ha iniciado acciones legales tras quedar fuera de ambos programas.
La compañía sostiene que no fue invitada a participar y defiende que dispone de mayor experiencia y mejores capacidades técnicas.
Además, ha presentado un recurso ante el Tribunal Supremo para intentar bloquear cerca de 3.000 millones de euros en préstamos públicos concedidos a Indra y su socio.
Un conflicto que puede afectar a todo el sector
El proceso judicial podría tener consecuencias más amplias. No solo afecta al programa de artillería, sino también a otros proyectos industriales financiados por el Gobierno.
Empresas como Telefónica o Oesía podrían verse indirectamente impactadas si prosperan los recursos.
Además, Santa Bárbara ha solicitado al Ministerio de Defensa la anulación de las adjudicaciones, valoradas en unos 7.240 millones de euros, con una resolución prevista antes del 22 de abril.
Más de 7.200 millones en la modernización militar
En conjunto, los programas de artillería de ruedas y cadenas suman más de 7.200 millones de euros, consolidándose como uno de los mayores esfuerzos de modernización militar en España.
El sistema sobre ruedas fue adjudicado por 2.686 millones, mientras que el programa de cadenas asciende a 4.554 millones, ambos con importante financiación pública.
Indra, en el centro del nuevo ciclo de defensa
La evolución del acuerdo con Hanwha y el desenlace de los procesos judiciales serán determinantes.
Indra se juega consolidarse como actor clave en la industria de defensa europea, en un momento marcado por el aumento del gasto militar y la necesidad de reforzar capacidades estratégicas.
El desenlace de este proceso definirá no solo el futuro del programa, sino también el papel de España en el nuevo mapa industrial de defensa.