Banca internacional | Salida de Rusia

ING rompe la venta de su negocio en Rusia tras fracasar el acuerdo con Global Development

ING ha comunicado este martes la rescisión definitiva del acuerdo para vender su negocio en Rusia.
ING rescinde la venta de su filial rusa a Global Development por falta de aprobaciones regulatorias y mantiene su salida del mercado ruso con un impacto de 700 millones. 

ING ha comunicado este martes la rescisión definitiva del acuerdo para vender su negocio en Rusia, ING Bank (Eurasia), a la firma local Global Development, una operación anunciada inicialmente en enero de 2025 y que finalmente no ha podido materializarse por obstáculos regulatorios.

La entidad neerlandesa ha explicado que la decisión responde a que ya no existe una expectativa realista de que el comprador obtenga las autorizaciones necesarias para cerrar la transacción, lo que supone un nuevo revés en el proceso de salida del banco del mercado ruso.

ING cancela la venta de su filial rusa tras meses de retrasos

El banco ha confirmado que el acuerdo de venta con Global Development JSC queda oficialmente rescindido, después de meses de retrasos y de la falta de luz verde por parte de los organismos competentes.

La operación fue presentada el 28 de enero de 2025 como la vía definitiva para poner fin a la presencia de ING en Rusia, en línea con la estrategia de las grandes entidades europeas de abandonar el país tras el inicio de la guerra en Ucrania.

Sin embargo, el proceso quedó bloqueado por la ausencia de permisos regulatorios. Ya en septiembre de 2025, ING había advertido al mercado de que la transacción sufría retrasos porque el comprador todavía no había recibido todas las aprobaciones exigidas.

Ahora, el grupo ha optado por cancelar definitivamente el acuerdo.

Según ha señalado la entidad, “no vemos futuro para ING en Rusia”, reiterando que su intención sigue siendo abandonar completamente el mercado. 

Fuerte impacto financiero para ING

La cancelación de la venta no modifica sustancialmente el impacto económico previsto por el banco.

ING ha reiterado que cualquier escenario alternativo de salida tendrá un efecto financiero similar al contemplado en la operación original, estimado en:

  • Un impacto negativo de 7 puntos básicos sobre el ratio CET1
  • Un golpe aproximado de 700 millones de euros en resultados.

Estas cifras ya habían sido anticipadas cuando se anunció la venta en 2025 y vuelven a poner de manifiesto el elevado coste que está suponiendo para la banca europea la retirada del mercado ruso.

La ratio CET1 es uno de los principales indicadores de solvencia bancaria, por lo que este ajuste será seguido de cerca por analistas e inversores.

ING mantiene su plan de salida de Rusia

Pese al fracaso de la operación, el banco ha dejado claro que mantiene intacto su objetivo de salir de Rusia.

La entidad ha explicado que ya está evaluando nuevas alternativas estratégicas para culminar su retirada del país.

Desde febrero de 2022, ING asegura que no ha iniciado nuevo negocio con clientes rusos y que ha reducido de forma progresiva su exposición.

Según la información facilitada por el grupo, la exposición offshore a clientes rusos se ha reducido cerca de un 90% hasta los 600 millones de euros al cierre de 2025, de los cuales aproximadamente la mitad cuenta con cobertura de agencias de crédito a la exportación.

Este dato refleja el esfuerzo de la entidad por limitar riesgos en uno de los mercados más complejos para la banca internacional. 

El mercado mira a otros bancos europeos aún presentes en Rusia

La decisión de ING vuelve a poner el foco sobre otras entidades europeas que todavía mantienen operaciones en Rusia, entre ellas Raiffeisen Bank International, UniCredit u OTP Bank.

La dificultad para obtener aprobaciones tanto de autoridades rusas como europeas sigue complicando la salida de estos grupos del país.

En este contexto, la cancelación del acuerdo de ING evidencia que abandonar Rusia sigue siendo un proceso complejo, largo y costoso para las entidades financieras occidentales.

Para el mercado, el siguiente paso será conocer qué nueva fórmula plantea el banco neerlandés para culminar su salida definitiva y cuál será el impacto final en capital y resultados durante 2026.