Los ingresos de Birkenstock en el primer trimestre suben un 11,1% hasta los 402 millones de euros.

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Birkenstock eleva un 11% sus ingresos en el primer trimestre fiscal de 2026, hasta 402 millones de euros, y multiplica por más de dos su beneficio neto, que salta un 151% hasta 51 millones. El apalancamiento operativo y la disciplina de precios refuerzan márgenes, mientras la compañía activa recompras y reduce deuda. Sin embargo, la acción sigue cotizando por debajo del precio de salida a Bolsa, en un mercado que exige mayor visibilidad y prueba de que el crecimiento es estructural y no cíclico.

 

Birkenstock dispara un 151% su beneficio trimestral, pero la Bolsa aún no compra el relato

El fabricante alemán de sandalias arranca el ejercicio con una señal contundente al mercado: más ventas, mucho más beneficio y un balance cada vez más sólido. En el primer trimestre fiscal de 2026, cerrado el 31 de diciembre de 2025, Birkenstock Holding plc facturó 402 millones de euros, un 11,1% más interanual. El beneficio neto alcanzó los 51 millones, frente a algo más de 20 millones un año antes, lo que implica un incremento del 151% y un margen sobre ventas cercano al 13%.

La reacción en Bolsa, sin embargo, ha sido contenida. El título continúa por debajo de los 46 dólares fijados en su debut en la New York Stock Exchange en 2023. El mercado reconoce la mejora operativa, pero aún no concede una revaloración plena a la compañía. La pregunta es clara: qué necesita Birkenstock para que la rentabilidad se traduzca en múltiplos más exigentes.

Crecimiento sólido pese a divisa y aranceles

El avance del 11% en ingresos es relevante por el contexto. El consumo discrecional sigue mostrando signos de fragilidad en Europa y Estados Unidos, y los tipos de interés permanecen en niveles elevados. Además, cerca de la mitad de la facturación procede de Estados Unidos, mientras las cuentas se presentan en euros. La depreciación del dólar ha restado tracción en términos reportados.

A tipos constantes, la propia compañía sitúa el crecimiento más cerca del 18%, lo que sugiere que la demanda subyacente continúa firme. El trimestre representa aproximadamente una quinta parte del negocio anual, y confirma la diversificación del catálogo más allá de la sandalia clásica, con un peso creciente de modelos cerrados y de temporada fría.

El mensaje para el inversor es directo: el negocio avanza incluso con viento en contra macro y cambiario. El riesgo reside en cuánto tiempo podrá sostener esa dinámica si el entorno se deteriora.

Apalancamiento operativo y salto de márgenes

La clave del trimestre no está en el volumen, sino en la rentabilidad. El beneficio neto crece más de diez veces la tasa de ingresos. El beneficio por acción pasa de 0,11 a 0,27 euros, reflejo de un apalancamiento operativo claro: los costes fijos se diluyen a medida que crece la facturación y la compañía mantiene un control férreo sobre descuentos y promociones.

Birkenstock cerró 2025 con márgenes brutos superiores al 57% y márgenes EBITDA ajustados cercanos al 30%. En este primer trimestre, el margen EBITDA ajustado se mantiene por encima del 26%, incluso absorbiendo el impacto de aranceles estadounidenses de doble dígito y del efecto divisa.

El diagnóstico es inequívoco: la empresa ha consolidado un modelo de pricing power basado en escasez relativa de producto, fabricación mayoritariamente europea e imagen de marca diferenciada. El mercado premia la disciplina, pero exige ahora pruebas de que ese poder de precio es sostenible.

Recompras, desapalancamiento y mejora de rating

Más allá de la cuenta de resultados, la foto financiera refuerza el relato. La deuda neta se sitúa en torno a 1,5 veces el EBITDA, frente a niveles superiores a 3 veces antes de la salida a Bolsa. La generación de caja permite financiar expansión industrial, reforzar tiendas propias y activar recompras de acciones por hasta 200 millones de dólares en el ejercicio.

Las agencias de rating han tomado nota. S&P ha elevado la calificación a ‘BB+’, citando crecimiento robusto y reducción de apalancamiento. El flujo de caja libre previsto para 2026 se sitúa entre 165 y 185 millones de euros antes de arrendamientos, con potencial de acercarse a 300 millones en 2027.

Para el capital institucional, esto reduce el riesgo de balance y amplía el universo de inversores potenciales. La cuestión ya no es solvencia, sino visibilidad de crecimiento.

Un plan ambicioso hasta 2028

La compañía ha trazado un objetivo claro: crecer a una tasa anual compuesta del 13%-15% hasta 2028, lo que supondría añadir alrededor de 1.000 millones de euros adicionales en ventas. Para 2026, el rango de ingresos se sitúa entre 2.300 y 2.350 millones, con márgenes EBITDA del 30%-30,5%.

El beneficio por acción ajustado previsto para 2026 oscila entre 1,90 y 2,05 euros. Si se cumple, el crecimiento del BPA superará al de las ventas gracias al apalancamiento operativo y a las recompras.

Este escenario implica que Birkenstock aspira a consolidarse como una marca premium con perfil casi de “lujo accesible”: crecimiento sostenido, márgenes elevados y fuerte generación de caja. El riesgo es que el mercado de moda es volátil y sensible a cambios de tendencia.

Por qué la acción sigue por debajo de la OPV

Pese a los números, la cotización no ha acompañado. La acción ha sufrido la sensibilidad general a tipos de interés altos, la rotación fuera de small caps y el temor a que la popularidad del estilo “comfort” se diluya.

Además, la compañía ofrece menos desglose que otros grupos cotizados en cuanto a mix por producto, canal o región. Parte del mercado penaliza esa menor transparencia relativa. La presencia dominante de L Catterton en el capital también limita el free float, reduciendo liquidez y entrada de algunos grandes fondos.

En términos de valoración, el mercado parece exigir más pruebas de que el crecimiento no depende de un ciclo favorable de consumo ni de una moda puntual. Cada trimestre sólido estrecha esa brecha, pero no la elimina por completo.

Riesgos y escenarios

El escenario positivo pasa por una moderación de presiones arancelarias y cambiarias, que permitiría expandir margen adicional sin tocar volumen. Si la compañía logra cumplir su guía de 2026 y mantener márgenes cercanos al 30%, el múltiplo podría revalorizarse gradualmente.

El escenario intermedio contempla crecimiento estable pero sin expansión adicional de múltiplos, con la acción moviéndose lateralmente mientras el mercado espera mayor visibilidad.

El escenario adverso surgiría si el consumo discrecional se debilita con fuerza o si la presión promocional en el sector obliga a recortar precios. En ese caso, el mercado castigaría cualquier erosión de margen con rapidez.

Qué significa para el inversor europeo

Para el inversor europeo, el caso Birkenstock ofrece una lectura clara. En un mercado donde muchas marcas cotizadas sufren compresión de márgenes y volatilidad de demanda, la compañía alemana presenta un perfil de crecimiento rentable y balance saneado. El contraste con grupos más endeudados o dependientes de descuentos agresivos es evidente.

Sin embargo, la revalorización bursátil no es automática. El capital exige no solo rentabilidad, sino también narrativa clara y métricas comparables. Birkenstock ha demostrado disciplina operativa. El siguiente paso es convencer al mercado de que ese modelo es estructural y replicable a escala global.

El primer trimestre de 2026 refuerza la tesis de negocio. Ahora la variable crítica ya no es el margen, sino la percepción. Y en Bolsa, esa percepción es la que determina el múltiplo.