Integración entre Indra y EM&E, en riesgo por desacuerdo con el Gobierno
La operación de integración entre Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) podría estar en riesgo ante la falta de acuerdo entre el Gobierno y los hermanos Javier y Ángel Escribano. Según informa elEconomista.es, las negociaciones entre ambas partes atraviesan un momento crítico por la dificultad de conciliar sus respectivas expectativas en torno al control y la estructura resultante de la futura compañía, lo que podría comprometer una operación considerada estratégica para el sector de defensa español.
Desacuerdos sobre el control de la futura compañía
Siempre según la información publicada por elEconomista.es, Moncloa no estaría dispuesta a que Ángel y Javier Escribano alcancen un peso accionarial similar al que ostenta actualmente la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que controla el 28% del capital de Indra.
Por su parte, los hermanos Escribano no aceptarían ceder el control de su compañía familiar ni contemplan alternativas que les sitúen en una posición minoritaria tanto en Indra como en EM&E. Actualmente, poseen aproximadamente el 14% del capital de Indra, lo que les otorga una influencia relevante dentro del accionariado de la tecnológica.
En este escenario, el equilibrio de fuerzas entre los principales accionistas añade complejidad a las negociaciones. Mientras que SAPA, tercer mayor accionista de Indra, estaría alineado con la posición de la SEPI, el inversor Joseph Oughourlian, cuarto accionista del grupo, respaldaría a los hermanos Escribano, dificultando la consecución de un consenso que permita avanzar en la operación.
Avances mínimos tras semanas de negociación
La negativa inicial del holding público a aceptar una fusión por absorción —la fórmula planteada desde el principio para acometer la integración— provocó hace dos semanas especulaciones sobre una posible salida de Ángel Escribano de la presidencia de Indra, extremo que el directivo negó posteriormente mediante una carta remitida al mercado.
Desde entonces, tanto el Gobierno como los hermanos Escribano habrían accedido a continuar negociando para intentar desbloquear la operación. Sin embargo, casi 20 días después, los avances serían mínimos, y fuentes próximas a las conversaciones consideran por primera vez que la integración podría estar encaminándose hacia un punto muerto.
Todo ello a pesar de que el consejero delegado de Indra, José Vicente de los Mozos, ya ha mantenido reuniones con Javier Escribano, presidente de EM&E, con el objetivo de explorar posibles vías de entendimiento entre las partes.
Alternativas sobre la mesa para desbloquear la operación
Ante el temor de que una fusión por absorción pudiera permitir a los hermanos Escribano alcanzar un nivel de control similar al de la SEPI en Indra, el holding público habría abierto la puerta a estudiar alternativas para acometer la integración.
Entre ellas, según elEconomista.es, se encuentra la posibilidad de que Indra adquiera un paquete mayoritario del 51% de EM&E, en lugar de la totalidad de la compañía.
Otra opción que habría cobrado fuerza sería la creación de una filial de defensa dentro de Indra que integre a EM&E y que pueda abrirse a la participación de otras empresas del sector. Sin embargo, esta fórmula plantea interrogantes relevantes, como quién ejercería el control efectivo de dicha filial o cuál sería el reparto accionarial final entre las partes.
Además, esta alternativa podría situar a los Escribano en una posición minoritaria tanto en Indra como en EM&E, algo a lo que no parecen dispuestos a aceptar en el actual estado de las negociaciones.
Sin comentarios de Indra ni respuesta de la SEPI
En relación con esta información, Negocios TV ha consultado tanto a Indra como a la SEPI sobre este asunto, sin que ninguna de las dos haya realizado comentarios al respecto.
La evolución de estas conversaciones podría determinar el futuro de una operación considerada clave para la creación de un grupo español de defensa con capacidad para competir con los grandes actores europeos del sector, en un momento de creciente inversión en capacidades militares a nivel comunitario.