Juno House lanza nueva etapa y promueve (In)visibles para talento femenino

(In)visibles destaca mujeres con amplia trayectoria profesional y poca visibilidad pública, promoviendo su influencia en economía y cultura.

Solo el 18,5% de los puestos de CEO en España está ocupado por mujeres, pese a que ellas ya representan el 37,3% de los cargos directivos. La paradoja es evidente: hay talento, pero sigue faltando foco, acceso y altavoz. Juno House ha decidido intervenir justo ahí con (In)visibles, un programa que pone nombre, agenda y conexiones a perfiles consolidados cuyo impacto no se corresponde con su presencia mediática. El lanzamiento oficial tuvo lugar el 13 de mayo en Barcelona, con una cena inaugural que abre un ciclo de encuentros hasta noviembre. La ambición es simple y exigente: convertir visibilidad en oportunidades reales.

Una plataforma que sale al espacio público

(In)visibles marca el inicio de una nueva etapa para Juno House, que evoluciona de comunidad privada a plataforma de influencia pública y cultural. El movimiento no es cosmético: responde a una idea de fondo, la de conectar talento femenino con los espacios de decisión, con la economía real y con la conversación pública que determina qué voces cuentan y cuáles quedan fuera del plano. Barcelona, con su ecosistema empresarial e institucional, ofrece el terreno idóneo para ese salto de escala: alta densidad de compañías, capital, hubs de innovación y medios, pero también una competencia feroz por la atención.

La apuesta de Juno House se apoya en un diagnóstico pragmático: la igualdad formal ha avanzado, sí, pero la igualdad de acceso a influencia sigue siendo una carrera de obstáculos. (In)visibles no promete atajos; diseña un mecanismo de presencia sostenida.

De la visibilidad al acceso: el cambio de paradigma

Beatriz de Vicente, CEO de Juno House, insiste en que el objetivo “no es solo visibilizar, sino facilitar el acceso a talento femenino, activar conexiones reales, generar oportunidades”. La formulación importa porque desplaza el foco del relato al resultado: visibilidad como palanca, no como premio. En su marco, “la visibilidad es el punto de partida, no el resultado”, una afirmación que interpela a empresas, instituciones y medios: si no hay referentes, no hay aspiración; si no hay aspiración, el pipeline se estrecha.

“Sin visibilidad no hay referentes, y sin referentes cuesta visualizar que tú también puedes llegar ahí”, añade de Vicente, situando el debate donde más duele: en la capacidad de imaginarse en la cima. (In)visibles propone, precisamente, ampliar ese imaginario con nombres y trayectorias concretas.

La paradoja española en cifras

El contexto es estructural y los números lo ilustran con precisión. Según el Women in Business Report 2026 de Grant Thornton, España mantiene una base sólida de liderazgo femenino, pero su presencia en los máximos niveles de poder y exposición sigue siendo minoritaria. El dato que condensa la tensión: solo el 18,5% de los CEO son mujeres, diez puntos menos que hace tres años. Aún más estrecho es el embudo en la cúspide institucional: apenas el 3,5% de las presidencias está en manos femeninas.

La brecha se agrava cuando el liderazgo necesita capital. De acuerdo con un barómetro de Boston Consulting Group (BCG) sobre paridad en creación y financiación de startups, las mujeres reciben solo el 4% de la inversión en private equity, precisamente la que impulsa compañías en fases avanzadas. La consecuencia es clara: menos capital implica menos escala; menos escala, menos titulares; y menos titulares, menos influencia.

Un criterio de selección pensado para impacto real

(In)visibles parte de una premisa nítida: no falta talento, falta visibilidad. El programa identifica a mujeres con al menos 20 años de trayectoria —o 7 en el caso de emprendedoras— que hayan ejercido funciones directivas en el ámbito público, privado, científico, cultural o social y que no cuenten con un perfil mediático recurrente. La selección no se deja al azar: un Comité Asesor valida cada perfil para garantizar rigor, coherencia y diversidad.

La iniciativa nace tras detectar tres vacíos que frenan el salto cualitativo: falta de entornos donde el talento se traduzca en poder real; déficit de narrativa pública sobre liderazgo femenino en sectores estratégicos (empresa, inversión, tecnología); y redes de influencia que, en la práctica, no siempre resultan accesibles. El objetivo no es “descubrir” talento, sino ponerlo en circulación.

Alianzas que conectan empresa, inversión y cultura

El lanzamiento ha tenido un componente simbólico y otro operativo. Como pistoletazo de salida, Juno House acogió una mesa redonda sobre innovación y visibilidad moderada por Eva Vila-Massanas, con perfiles como Laura Lechuga (nanobiotecnología), Susana Prado (INETUM Cataluña y 22@Network), Anna Boldú (Platanomelón) y Laia Arcones (liderazgo y visibilidad). La cena inaugural reunió además a referentes empresariales, institucionales y mediáticos, desde Anna Gener (Savills Barcelona) hasta la Dra. Elvira Bisbe, Helena Garcia Melero u Olga Morales Segura, alcaldesa de Viladecans.

El respaldo del ecosistema añade músculo: impulsores como Under Armour, Logitech y Andbank, y colaboraciones con AED, AIJEC, PIMEC, SpainCap, WA4STEAM, WPO, Barcelona Health Hub, Foment, Fundación Princesa de Girona, Impact Hub, Norrsken y programas municipales como Lidera, entre otros. La implicación no solo amplifica el alcance: legitima el acceso.

“Durante demasiado tiempo, muchas mujeres han liderado, transformado e impulsado proyectos desde lugares donde su trabajo apenas era visible. (In)visibles nace precisamente para reconocer ese talento y darle el espacio que merece. Porque una sociedad más justa también pasa por ampliar los referentes y asegurar que ninguna trayectoria quede fuera de la mirada pública.”, Elma Saiz, portavoz del Gobierno y ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones

De mayo a noviembre: un calendario para que ocurra

El formato está concebido para que la iniciativa no se agote en un titular. (In)visibles se despliega entre mayo y noviembre de 2026 con encuentros de formato reducido y acceso seleccionado, diseñados para conversaciones de valor entre perfiles empresariales, institucionales, culturales y emprendedores. La pieza central serán las Cenas (In)visibles, reuniones mensuales privadas de alrededor de 30 participantes, con diversidad sectorial —empresa, inversión, tecnología, salud, cultura, comunicación, administración o emprendimiento— y un objetivo explícito: crear conexiones que no nacen en el networking convencional. El acceso será por selección previa y entrada.

El ciclo culminará en noviembre con un speed dating de talento, una jornada para cruzar participantes con compañías, instituciones, inversores y medios. La promesa es tangible: consolidar relaciones, abrir puertas, acelerar colaboraciones y, sobre todo, normalizar que el liderazgo femenino tenga presencia mediática y estratégica proporcional a su impacto.