Reestructuración empresarial

Mediapro plantea un ERE de 250 trabajadores para reducir costes y volver a beneficios

Mediapro continúa su plan de reestructuración.

Mediapro prepara una reestructuración con un ERE de hasta 250 personas en España, salida de directivos y medidas de ahorro para reducir su deuda cercana a 600 millones de euros y recuperar la rentabilidad.

El nuevo equipo gestor de Mediapro, liderado por Sergio Oslé y Carlos Núñez, ha puesto en marcha las primeras medidas de reestructuración para devolver la rentabilidad al grupo audiovisual.

Según informaciones publicadas por distintos medios y confirmadas a Negocios TV por fuentes de Mediapro, la compañía contempla un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectaría como máximo a 250 personas en España, una cifra muy inferior a los más de 500 despidos que inicialmente se plantearon. Estas fuentes subrayan que las 250 salidas representan la cifra máxima actualmente sobre la mesa.

Un plan de ajuste para devolver la rentabilidad a Mediapro

El nuevo equipo directivo ha comenzado a aplicar un plan de choque para reducir costes y estabilizar las cuentas del grupo, que atraviesa una situación financiera delicada tras varios años de pérdidas.

Una de las primeras decisiones ha sido la salida de una veintena de ejecutivos de la anterior cúpula directiva, una medida que ha permitido ahorrar más de 20 millones de euros en gastos de personal.

Este recorte en los niveles directivos ha contribuido a reducir el impacto del ajuste laboral que afectará a la plantilla, que finalmente será menor de lo previsto en los primeros planteamientos.

En España, el ERE se situaría en un máximo de 250 trabajadores, mientras que inicialmente se llegó a barajar una cifra superior a los 500 despidos en las oficinas nacionales.

El ajuste global podría ser inferior a lo previsto

La reestructuración no afecta únicamente a España. Mediapro opera en numerosos países de Latinoamérica y en Estados Unidos, por lo que el ajuste también tiene alcance internacional.

En un primer momento, la compañía estimó que el número total de despidos podría situarse entre 800 y 1.000 empleados en todo el grupo.

Sin embargo, según distintas fuentes, la cifra final podría ser menor gracias a las primeras medidas de ahorro aplicadas por la nueva dirección, que han permitido reducir parte de la presión financiera.

Entre estas decisiones destacan la reducción de costes estructurales y la reorganización de activos inmobiliarios.

Cierre de oficinas y reorganización de activos inmobiliarios

Dentro del plan de ajuste, la compañía también está llevando a cabo una racionalización de su patrimonio inmobiliario.

Entre las medidas adoptadas figura el cierre de edificios con elevados costes de alquiler, como un palacete situado junto al Parque del Retiro de Madrid, por el que la productora estaba pagando un alquiler muy elevado.

Además, la empresa está cediendo a terceros espacios que permanecían infrautilizados en sus instalaciones, con el objetivo de optimizar recursos y reducir gastos operativos.

Estas decisiones forman parte de un plan más amplio de reducción de costes destinado a estabilizar la cuenta de resultados.

Renovación de la cúpula directiva

Antes de que el ajuste afectara a la plantilla, la nueva dirección ha decidido aplicar cambios profundos en la estructura ejecutiva del grupo.

Como ya habían informado algunos medios, a la salida de Tatxo Benet, presidente y fundador de Mediapro, se han sumado también las de varios directivos clave:

  • Laura Fernández, consejera delegada

  • Juan Ruiz de Gauna, consejero director

  • Miguel Cardenal, director de negocio

  • Mariano Rodríguez, responsable de eventos

  • Jordi Soler, director del área de videojuegos

  • Ignacio Arriola, jefe de marketing

El área de videojuegos, dirigida por Soler, había sido una de las apuestas estratégicas de la anterior dirección, pero finalmente no obtuvo los resultados esperados.

Indemnizaciones millonarias y suspensión de bonus

Algunos de los contratos de los antiguos directivos incluían cláusulas de blindaje relevantes.

Uno de los casos más destacados es el de Laura Fernández, que tras apenas un año como consejera delegada ha recibido una indemnización cercana a los tres millones de euros, según fuentes próximas a la compañía.

Además, el nuevo equipo directivo ha decidido suspender los bonus de la cúpula ejecutiva, con el objetivo de reforzar la disciplina financiera y dar ejemplo dentro del plan de ajuste.

Una deuda cercana a los 600 millones presiona al grupo

La reestructuración responde en gran medida a la elevada deuda que arrastra Mediapro, que se sitúa cerca de los 600 millones de euros.

El fondo estadounidense Pimco, principal acreedor del grupo, acordó extender el vencimiento de un préstamo sindicado hasta 2029.

No obstante, la compañía debe cumplir determinados parámetros financieros para evitar incumplimientos que permitirían al fondo ejecutar la garantía del préstamo y quedarse con las acciones del grupo.

Actualmente, la ratio entre deuda y EBITDA supera las cinco veces, muy por encima de lo que se considera un nivel saludable en el sector, situado entre dos y tres veces.

Objetivo: Volver a beneficios en 2027.

La delicada situación financiera de la productora se explica también por las pérdidas acumuladas durante los tres últimos ejercicios, que han llevado a que las agencias de rating califiquen su solvencia como “bono basura”.

Con este plan de reestructuración, el equipo directivo encabezado por Sergio Oslé y Carlos Núñez pretende dar la vuelta a la situación financiera del grupo.

El primer objetivo es estabilizar la cuenta de resultados mediante un fuerte ahorro de costes y, posteriormente, impulsar el crecimiento del negocio para recuperar la rentabilidad.

La compañía aspira a que Mediapro vuelva a ser rentable a partir de 2027, evitando así nuevas ampliaciones de capital y reforzando su posición en el sector audiovisual.

Entre sus clientes más relevantes figura RTVE, lo que convierte a la productora en uno de los actores clave de la industria audiovisual española.