Refinanciación de deuda

Meliá firma un préstamo sindicado de 800 millones para cancelar 19 préstamos y ampliar vencimientos hasta 2030

Meliá Hotels International refuerza su estructura financiera con la firma de un préstamo sindicado de 800 millones de euros.
Meliá firma un préstamo sindicado de 800 millones de euros liderado por BBVA, CaixaBank y Sabadell para refinanciar deuda, simplificar su estructura financiera y eliminar vencimientos relevantes hasta 2030.

Meliá Hotels International refuerza su estructura financiera con la firma de un préstamo sindicado de 800 millones de euros destinado a refinanciar deuda existente y ampliar su calendario de vencimientos en línea con sus perspectivas de crecimiento.

Meliá refinancia su deuda con un préstamo sindicado de 800 millones

Meliá ha firmado un préstamo sindicado por un importe total de 800 millones de euros con el objetivo de refinanciar su deuda y cancelar 19 préstamos bilaterales que mantenía activos con distintos vencimientos. A cierre del pasado ejercicio, el importe conjunto de estos préstamos ascendía a 820,3 millones de euros.

La operación se ha estructurado en formato club deal y ha sido liderada por BBVA, CaixaBank y Banco Sabadell, entidades que han participado en la financiación de esta nueva estructura destinada a mejorar la visibilidad financiera del grupo hotelero.

Con esta operación, la compañía busca simplificar su estructura financiera y reforzar su perfil de deuda, en un contexto marcado por la necesidad de optimizar la gestión de vencimientos en los próximos años y mejorar la estabilidad de su balance en el medio plazo.

Simplificación de la estructura financiera y ampliación de vencimientos

Gracias a los fondos obtenidos, Meliá podrá reorganizar su pasivo financiero y ampliar los vencimientos de su deuda, que anteriormente se situaban en el periodo comprendido entre 2026 y 2029.

El nuevo préstamo presenta un perfil de vencimientos que queda claramente alineado con la evolución del negocio y las perspectivas de crecimiento del grupo, lo que permitirá mejorar la estabilidad financiera de la compañía en el medio y largo plazo.

Tras la firma de este acuerdo, Meliá no tendrá vencimientos relevantes hasta el año 2030, lo que refuerza la visibilidad financiera del grupo y facilita la planificación de sus inversiones futuras en un entorno económico marcado por la volatilidad de los mercados y el incremento de los costes de financiación en el sector empresarial.

Esta ampliación del calendario de vencimientos permitirá a la compañía optimizar su estrategia financiera, reduciendo la presión sobre su tesorería y garantizando una mayor capacidad para afrontar posibles fluctuaciones en la demanda turística o en el contexto macroeconómico internacional.

Mayor flexibilidad para impulsar el crecimiento y remunerar al accionista

El presidente y consejero delegado del grupo, Gabriel Escarrer Jaume, ha destacado que esta operación permitirá a Meliá contar con una mayor flexibilidad financiera para acometer las inversiones previstas en su plan estratégico.

Según ha señalado, la refinanciación, junto con la generación de caja prevista en los próximos ejercicios, permitirá al grupo hotelero avanzar en su crecimiento y en la remuneración al accionista, manteniendo al mismo tiempo un nivel de endeudamiento prudente y alineado con la evolución del negocio.

En este sentido, la compañía podrá continuar desarrollando su estrategia de expansión internacional, mejorar su cartera de activos y reforzar su posicionamiento en mercados clave, al tiempo que mantiene una política financiera responsable que garantice la sostenibilidad de su crecimiento a largo plazo.

Evolución de la deuda y generación de caja

A septiembre de 2025, según los últimos datos publicados por la compañía, la deuda neta de Meliá sin considerar el efecto de la NIIF16 (norma contable sobre arrendamientos) se situó en 763 millones de euros, con una generación de caja de 90 millones de euros durante el tercer trimestre.

Incluyendo el impacto de esta normativa, la deuda neta de la compañía alcanzó los 2.175 millones de euros, lo que supone una reducción de 61,6 millones de euros en comparación con 2024.

Esta evolución refleja la mejora progresiva del perfil financiero del grupo, que continúa avanzando en la optimización de su balance y en el fortalecimiento de su capacidad para afrontar nuevas inversiones en un entorno de crecimiento del sector turístico, marcado por la recuperación de la demanda y el incremento del gasto por viajero.

Además, la mejora en la generación de caja permitirá a la compañía reducir gradualmente su apalancamiento financiero y consolidar una estructura de capital más eficiente en los próximos ejercicios.