Merlin Properties prevé triplicar ingresos hasta 1.800 millones con los centros de datos como motor clave
La socimi Merlin Properties ha trazado una ambiciosa hoja de ruta de crecimiento a largo plazo. Durante su junta general de accionistas, celebrada en Madrid, la compañía ha dejado claro que su futuro pasa por los centros de datos y la transformación digital, en un contexto marcado por el auge de la inteligencia artificial.
Los centros de datos, clave para multiplicar el negocio
El consejero delegado de Merlin Properties, Ismael Clemente, ha asegurado que la compañía prevé multiplicarse por tres para el año 2032, apoyada en el desarrollo de su cartera de centros de datos.
Según ha explicado, cuando la mayoría de estas infraestructuras estén operativas, podrían llegar a representar hasta el 65% de la facturación total del grupo, consolidándose como el principal motor de crecimiento.
El impacto será significativo en las principales magnitudes del negocio. Clemente ha destacado que los ingresos pasarán de 542 millones de euros a cerca de 1.800 millones, mientras que la generación de caja también se multiplicará aproximadamente por tres.
Este crecimiento, además, tendrá un efecto directo en la remuneración al accionista, con previsiones de mejora en los dividendos, aunque sin concretar cifras específicas.
La inteligencia artificial impulsa la estrategia
Por su parte, el presidente de la compañía, José Luis de Mora, ha defendido el posicionamiento estratégico de Merlin en el contexto de la transformación tecnológica.
El directivo ha subrayado que la actual revolución industrial, impulsada por la inteligencia artificial, está generando una creciente necesidad de capacidad de computación, donde los centros de datos juegan un papel esencial.
En este sentido, ha utilizado una metáfora clara: “Los centros de datos son los picos y las palas de la fiebre del oro actual”, destacando que las mayores oportunidades de rentabilidad se encuentran en quienes proporcionan la infraestructura necesaria para el desarrollo tecnológico.
Junta de accionistas marcada por el recuerdo a Miguel Ollero
La junta, que ha contado con un quórum del 82,6%, ha comenzado con un emotivo homenaje al exdirector general de la compañía, Miguel Ollero, fallecido recientemente a los 56 años tras una larga enfermedad.
El reconocimiento refleja la importancia de su figura en el desarrollo de la socimi y ha marcado el inicio de una reunión clave para definir el futuro estratégico del grupo.
Renovación del consejo de administración
En el ámbito corporativo, los accionistas han aprobado todos los puntos del orden del día, incluyendo la incorporación de nuevos consejeros independientes.
Entre ellos destaca Olaf Díaz-Pintado, antiguo responsable de Goldman Sachs en España durante 15 años.
También se han incorporado María Teresa Pulido, con experiencia en Ferrovial y actualmente consejera en Bankinter, y Regina Garay, vinculada a Lar España y Santander Insurance.
Asimismo, se ha aprobado la reelección de Ismael Clemente como consejero ejecutivo, junto con la continuidad de Julia Bayón e Inés Archer, y la ratificación de Fernando López Muñoz.
El consejo de administración quedará fijado en 13 miembros, con posibilidad de cubrir futuras vacantes mediante cooptación.
Dividendo aprobado y remuneración al accionista
La junta también ha dado luz verde al reparto de un dividendo de 0,204 euros brutos por acción, con cargo a la reserva de prima de emisión.
El importe total a distribuir superará los 127 millones de euros, reafirmando el compromiso de Merlin con la retribución al accionista.
Crecimiento ligado a la infraestructura digital
Merlin Properties se posiciona así como uno de los actores clave en la transformación del sector inmobiliario hacia activos tecnológicos.
La apuesta por los centros de datos no solo redefine su modelo de negocio, sino que la sitúa en el centro de la revolución digital impulsada por la inteligencia artificial.
Con previsiones de triplicar ingresos, aumentar la generación de caja y reforzar su política de dividendos, la compañía afronta la próxima década con una estrategia clara: convertirse en un líder en infraestructuras digitales en Europa.