Resultados Nestlé 2025 y previsiones 2026

Nestlé prevé crecer hasta un 4% en 2026 mientras reorganiza el grupo tras la crisis de leche infantil

CEO de Nestle, Philipp Navratil. Foto: Jose Sarmento Matos/Bloomberg
Nestlé prevé acelerar su crecimiento en 2026 hasta el 4% mientras reorganiza el grupo en cuatro divisiones clave y negocia la venta de su negocio de helados a Froneri.

Nestlé atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años tras verse obligada a llevar a cabo la mayor retirada de leche infantil de su historia debido a la contaminación de uno de sus ingredientes. La crisis llega en un momento especialmente complejo para la multinacional suiza, que ya luchaba por recuperar la confianza de los inversores y reactivar el comportamiento de sus acciones, actualmente cerca de mínimos de los últimos ocho años.

El escándalo supone un nuevo reto para el nuevo consejero delegado, Philipp Navratil, y para el presidente Pablo Isla, quienes llevan menos de seis meses al frente del grupo y deberán presentar un plan de reestructuración cuando Nestlé publique sus resultados anuales.

Nestlé prevé acelerar el crecimiento orgánico en 2026

De cara a 2026, Nestlé ha anticipado que sus ingresos crecerán entre un 3% y un 4% en términos orgánicos, en línea con el objetivo de reactivar el negocio tras varios ejercicios marcados por la debilidad del volumen de ventas.

Nestlé superó a sus competidores durante la pandemia, pero desde entonces ha estado por detrás de sus competidores. Gráfico: Bloomberg

La previsión se sitúa ligeramente por encima del crecimiento registrado en 2025, cuando las ventas aumentaron un 3,5%, y también mejora la estimación del 3,2% prevista por los analistas consultados por Bloomberg.

Además, la compañía espera que el denominado crecimiento interno real (RIG) —una métrica clave que mide el aumento del volumen de ventas— se acelere en 2026, lo que supondría un cambio de tendencia tras varios trimestres en los que el crecimiento estuvo impulsado principalmente por la subida de precios.

Reorganización en cuatro divisiones para reducir costes

Como parte de su estrategia, Navratil planea reorganizar el grupo en torno a cuatro divisiones principales:

  • Cuidado de mascotas

  • Café

  • Nutrición

  • Alimentación y snacks

El objetivo es reducir costes y simplificar la estructura operativa, centralizando funciones como el marketing, un área en la que, según analistas, la compañía ha invertido insuficientemente durante años de expansión de márgenes a corto plazo.

Esta reorganización busca mejorar la eficiencia interna y facilitar la toma de decisiones en un grupo que cuenta con más de 2.000 marcas a nivel global.

Negociaciones avanzadas para vender el negocio de helados

En paralelo, Nestlé ha confirmado que se encuentra en negociaciones avanzadas para vender su negocio restante de helados a Froneri, la empresa conjunta que mantiene con el fondo PAI Partners.

La operación formaría parte de la estrategia del grupo para desprenderse de unidades con menor rentabilidad y centrarse en sus áreas clave de crecimiento.

Además, los inversores siguen atentos a posibles desinversiones adicionales que permitan reducir la deuda del grupo, que se aproxima a tres veces su beneficio operativo.

Caída bursátil y presión de los inversores

Las acciones de Nestlé han caído aproximadamente un 38% desde su máximo alcanzado en 2022, en contraste con el comportamiento de sus principales competidores. En el mismo periodo, compañías como Danone y Unilever han registrado subidas del 32% y del 28%, respectivamente.

Aunque el impacto de la retirada de la leche infantil podría ser más limitado de lo inicialmente previsto —Nestlé estima que no superará el 0,5% de sus ventas totales—, los inversores temen que el incidente sea síntoma de problemas estructurales más profundos dentro del grupo.

Impacto financiero y necesidad de recuperar la confianza

A corto plazo, el incidente podría afectar a los resultados debido al aumento de costes logísticos, suministro alternativo y campañas de marketing destinadas a recuperar la confianza de los consumidores.

No obstante, algunos analistas consideran que Nestlé podría haber superado ya la fase más crítica de sus dificultades recientes. De hecho, el consenso de recomendaciones del mercado ha mejorado, con aproximadamente la mitad de los analistas otorgando actualmente una recomendación de compra al valor.

Aun así, persisten las dudas sobre la capacidad del grupo para mejorar sus márgenes y acelerar el crecimiento de las ventas en comparación con el resto del sector. La estrategia que presentará la nueva dirección será clave para determinar si Nestlé logra recuperar el ritmo de expansión y restaurar la confianza de los inversores tras un periodo marcado por desafíos operativos y tensiones en el mercado.