Santander deberá analizar qué hacer con el negocio de crédito privado de Webster
La compra de Webster abre a Santander la puerta del crédito privado en EE. UU. La clave está en la joint venture con Marathon y en cómo el banco puede escalar este negocio de alto crecimiento.
La compra de Webster Financial por parte de Santander por 12.200 millones de dólares no solo refuerza su tamaño en Estados Unidos. El verdadero foco estratégico está en la alianza de crédito privado que Webster mantiene con Marathon Asset Management, un negocio que puede convertirse en uno de los principales motores de crecimiento y rentabilidad del grupo en EE. UU.
Más allá de los 327.000 millones de dólares en activos combinados y de la entrada en el top 10 bancario estadounidense, la gran pregunta que se abre tras la operación es qué hará Santander con esta plataforma ya consolidada en uno de los segmentos más rentables de la banca corporativa: la financiación directa y el crédito a empresas medianas.
La alianza de Webster, la parte del negocio que más interesa a Santander
Dentro de la adquisición, uno de los activos más estratégicos es la alianza creada en 2024 entre Webster y Marathon Asset Management.
Esta alianza está especializada en préstamos directos a empresas medianas respaldadas por fondos de capital privado, un mercado que en Estados Unidos mueve ya entre 1,5 y 2 billones de dólares y que podría superar los 3 billones en 2028.
La estructura ofrece a Santander algo que sería muy costoso construir desde cero:
- Un equipo de más de 50 banqueros especializados
- Relaciones con más de 125 patrocinadores de capital privado
- Capacidad de originación inmediata
- Ingresos por comisiones sin elevado consumo de capital
Este último punto es especialmente relevante.
La alianza permite a Webster originar operaciones y compartir el riesgo con Marathon, que absorbe parte de la exposición en sus fondos. Para Santander, esto significa acceder a comisiones recurrentes y negocio de alto margen sin necesidad de cargar el balance con toda la cartera.
¿Qué puede hacer Santander con esta parte del negocio de Webster?
La primera opción, y la más probable, es mantener y ampliar la alianza.
Santander puede aprovechar su mayor tamaño, su red corporativa y su capacidad de financiación para multiplicar el flujo de operaciones.
La alianza con Marathon le da acceso inmediato a un negocio donde todavía no tiene una franquicia consolidada en Estados Unidos.
Además, la escala global del grupo puede permitir ampliar el mandato de la alianza hacia nuevas áreas como:
- Financiación respaldada por activos
- Financiación a empresas participadas por fondos
- Crédito privado internacional
- Distribución institucional
La segunda posibilidad es renegociar las condiciones del acuerdo con Marathon.
Tras la compra, el socio bancario deja de ser una entidad regional y pasa a ser uno de los mayores bancos europeos con fuerte presencia global.
Eso otorga a Santander mayor capacidad para negociar una mayor participación económica, mejorar los términos de reparto de comisiones o incluso ampliar la duración del acuerdo.
La oportunidad de convertir la alianza en motor de crecimiento en EE. UU.
Para Santander, esta parte del negocio de Webster puede convertirse en una palanca clave para crecer en Estados Unidos.
El mercado del crédito privado vive una expansión estructural impulsada por:
- La retirada de la banca tradicional
- Las exigencias regulatorias de Basilea
- la demanda de financiación por parte de empresas medianas
- El auge de los fondos de capital privado
En este contexto, la alianza puede ser utilizada para posicionarse como banco de referencia de empresas respaldadas por fondos.
Eso no solo genera ingresos por crédito, sino también negocio adicional en:
- Tesorería
- Gestión de pagos y cobros
- Banca transaccional
- Servicios a directivos
- Mercados de capitales
Es decir, Santander no solo compra un vehículo de crédito privado, sino una puerta de entrada a un ecosistema de clientes de alto valor.
¿Puede Santander internalizar este negocio en el futuro?
Existe una tercera vía: integrar progresivamente la actividad dentro del propio banco.
A medio plazo, Santander podría utilizar la experiencia heredada de Webster para construir una plataforma propia de crédito privado bajo su marca.
Sin embargo, este escenario parece menos probable en el corto plazo.
La relación con Marathon aporta capital, experiencia y acceso al mercado, además de reducir el consumo regulatorio.
Desmontar la estructura demasiado rápido podría destruir valor, especialmente por el riesgo de perder talento y relaciones con fondos.
Conclusión: La gran oportunidad de Santander está en la alianza
La compra de Webster no debe leerse solo como una operación de escala.
La verdadera oportunidad está en qué puede hacer Santander con la alianza de crédito privado.
Si consigue mantener la colaboración, ampliar operaciones y monetizar la red de fondos, esta parte del negocio puede convertirse en la mayor fuente de creación de valor de toda la compra.
Porque más allá del balance, la gran apuesta está en cómo Santander transforme esta plataforma en su gran negocio de crédito privado en Estados Unidos.