Santander gana 8.973 millones y pulveriza su récord semestral

Banco Santander

El beneficio ordinario crece un 14%, los ingresos alcanzan los 30.847 millones y la entidad mantiene sus objetivos para 2026 pese al coste de integrar TSB.

Banco Santander cerró el primer semestre de 2026 con un beneficio atribuido de 8.973 millones de euros, un 31% más que un año antes y la cifra más elevada de su historia para este periodo. El resultado incluye la plusvalía de 1.895 millones obtenida con la venta del negocio en Polonia y 250 millones de costes asociados a la reestructuración de TSB.

Sin estos extraordinarios, el beneficio ordinario ascendió a 7.328 millones, un 14% más. El banco logra así combinar crecimiento comercial, contención de costes y mayor generación de ingresos en un escenario condicionado por los cambios de política monetaria y la integración de nuevas adquisiciones.

Un trimestre de crecimiento

Durante el segundo trimestre, Santander registró unos ingresos próximos a 15.700 millones de euros, un 9% más interanual. El beneficio ordinario avanzó un 17%, hasta aproximadamente 3.700 millones, mientras que el resultado atribuido se situó en torno a 3.500 millones.

La evolución trimestral confirma que el crecimiento no depende exclusivamente de las operaciones corporativas. La entidad continúa ampliando su actividad recurrente, especialmente mediante comisiones, financiación minorista, banca privada y servicios de inversión.

En el conjunto del semestre, el margen bruto aumentó un 6%, hasta los 30.847 millones de euros. El margen de intereses alcanzó los 22.711 millones, también un 6% más, mientras que las comisiones crecieron un 7%, hasta 6.851 millones.

Doce millones de clientes más

Santander incorporó 12 millones de clientes en doce meses y elevó su base global hasta los 182 millones. Más de cuatro millones proceden de TSB, cuya adquisición se completó el pasado 30 de abril.

Sin embargo, el avance comercial también refleja el crecimiento orgánico registrado en España, Reino Unido, México, Argentina y Estados Unidos. La expansión de Openbank y el aumento de la actividad en banca privada y banca de inversión han permitido reducir la dependencia del margen financiero tradicional.

Este hecho revela uno de los principales objetivos de la estrategia del grupo: generar una proporción creciente de ingresos vinculados a servicios y comisiones, menos expuestos a los movimientos de los tipos de interés.

España sigue como motor

España continúa siendo el principal mercado del grupo. El beneficio semestral aumentó un 12%, hasta los 2.534 millones de euros, impulsado por un crecimiento del 7,7% en el margen de intereses y del 5,7% en las comisiones.

La cartera de crédito alcanzó los 251.000 millones, un 8% más, mientras que los depósitos crecieron un 5%, hasta 321.000 millones. El patrimonio administrado en fondos de inversión avanzó un 18%.

El contraste resulta significativo: mientras parte del sector esperaba una desaceleración de los ingresos tras el anterior ciclo de subidas de tipos, Santander ha mantenido el crecimiento gracias al aumento de volúmenes, la captación de ahorro y la venta cruzada de productos financieros.

Costes bajo control

Los gastos de explotación se redujeron un 1%, hasta los 13.211 millones de euros. Excluyendo TSB y sus costes de reestructuración, la caída alcanzó el 5%.

La consecuencia es clara: la ratio de eficiencia mejoró hasta el 43,8%, lo que significa que el banco necesita menos de 44 euros de gasto para generar cada 100 euros de ingresos. La rentabilidad ordinaria sobre el capital tangible se situó en el 15,6%.

El banco atribuye parte de esta mejora a la aplicación de inteligencia artificial. Según la entidad, estas herramientas generaron un impacto positivo de 84 millones de euros durante el semestre y contribuyeron a mejorar la eficiencia en aproximadamente dos puntos porcentuales.

El coste de integrar TSB

La integración de TSB ha fortalecido la posición de Santander en Reino Unido, pero también ha presionado temporalmente sus niveles de capital. La operación consumió alrededor de 55 puntos básicos de capital durante el trimestre.

Pese a ello, la ratio CET1 se mantuvo en el 14%, por encima del rango operativo del 12,8% al 13% que el banco se ha marcado como referencia para distribuir capital entre crecimiento, dividendos y recompras de acciones.

Reino Unido aportó 725 millones de euros de beneficio, un 33% más incluyendo TSB. Incluso sin contabilizar la adquisición, el resultado británico creció un 23%, respaldado por las comisiones y la reducción de gastos.

El riesgo permanece contenido

La morosidad se mantuvo en el 2,93%, cerca de mínimos históricos. No obstante, el coste del riesgo repuntó hasta el 1,15% y las provisiones aumentaron un 9%, hasta 6.574 millones de euros, principalmente por la evolución del negocio argentino.

Brasil generó 1.093 millones, un 4,8% más, mientras que Estados Unidos alcanzó los 989 millones, con un crecimiento del 25%. Esta diversificación geográfica continúa actuando como amortiguador: la debilidad puntual de un mercado puede compensarse con la fortaleza de otros.

Lo más relevante es que la mejora del beneficio no ha venido acompañada, por ahora, de un deterioro significativo de la calidad crediticia.

Objetivos intactos

Santander ha confirmado todas sus previsiones para 2026: crecimiento de ingresos de un dígito medio, reducción de costes en términos comparables y un beneficio ordinario superior al de 2025.

A medio plazo, el grupo aspira a superar los 20.000 millones de euros de beneficio y alcanzar una rentabilidad cercana al 20% en 2028. También prevé generar 1.000 millones mediante inteligencia artificial y mantener el capital por encima del 13%.

«Confiamos en que nuestra estrategia seguirá impulsando un crecimiento rentable y una creación de valor sostenible», señaló la presidenta ejecutiva, Ana Botín. El diagnóstico es inequívoco: Santander entra en la segunda mitad del ejercicio con ingresos crecientes, una eficiencia mayor y margen suficiente para absorber el coste de sus adquisiciones.