Sector financiero

UBS alerta sobre crédito privado; Santander mantiene su exposición

UBS advierte sobre riesgos en el crédito privado, especialmente en préstamos intermediados. Casos recientes como MFS, Tricolor y First Brands muestran fraudes en garantías, mientras Blue Owl refleja problemas de liquidez
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UBS advierte en un informe sobre el crédito privado

El banco suizo UBS ha publicado un informe sobre el mercado de crédito privado, centrando la atención en los préstamos concedidos a intermediarios que, a su vez, los trasladan a clientes finales. Según UBS, esta estructura de intermediación "supone ahora un riesgo demasiado grande como para no incurrir en pérdidas recurrentes", debido al nivel de volatilidad actual en los mercados.

No obstante, la entidad aclara que su advertencia no desacredita el crédito privado como clase de activo: "Esto no significa que sea un mal negocio en general", puntualiza el informe. Sin embargo, UBS insiste en que, bajo el entorno presente, operar a través de intermediarios aumenta significativamente la probabilidad de pérdidas, incluso si estas son limitadas en términos absolutos.

Qué es el crédito privado y cuál es su peso en el sistema financiero

El crédito privado —también denominado private credit o deuda privada— es una forma de financiación empresarial que opera al margen de los mercados de capitales cotizados y de los préstamos bancarios convencionales. Fondos de inversión, gestoras de activos alternativos y bancos actúan como prestamistas directos para compañías que buscan financiación sin recurrir a bonos ni a préstamos sindicados.

Este segmento ha registrado un crecimiento sostenido en la última década, con activos bajo gestión global que superan los tres billones de dólares, según estimaciones del sector. La política de tipos de interés bajos impulsó la demanda de activos con mayor rentabilidad, y el posterior ciclo de subidas iniciadas en 2022 no frenó el crecimiento, dado que muchos instrumentos de crédito privado incorporan tipos flotantes que se benefician del encarecimiento del precio del dinero.

La banca ha participado en este mercado de diversas formas: como originadora de préstamos que luego coloca en vehículos gestionados por terceros, o como financiadora de fondos de crédito privado. UBS identifica como fuente de mayor riesgo la segunda modalidad: prestar a fondos intermediarios que luego conceden los créditos finales.

Fraude en las garantías: MFS, Tricolor y First Brands

El informe de UBS señala que ha sido el fraude —y no el riesgo crediticio subyacente— el factor que ha desencadenado los problemas más significativos en el mercado de crédito privado. Tres casos recientes ilustran esta situación:

  • Market Financial Solutions (MFS), empresa hipotecaria del Reino Unido, entró en administración concursal el 25 de febrero de 2026 tras descubrirse que había utilizado los mismos inmuebles como garantía ante varios prestamistas simultáneamente (double-pledging), generando un déficit de colateral estimado en 930 millones de libras. Entre las entidades más expuestas se encuentran Barclays (500 millones de libras), Apollo's Atlas SP Partners (400 millones) y Santander (200-300 millones).

  • Tricolor Holdings, séptimo mayor concesionario independiente de coches usados de Dallas, especializado en préstamos de alto riesgo (subprime), presentó concurso de liquidación en septiembre de 2025. Sus ejecutivos habrían pignorado los mismos créditos ante múltiples prestamistas desde 2018, con un déficit de garantías de 800 millones de dólares sobre 2.200 millones comprometidos. JPMorgan Chase reconoció pérdidas de 170 millones de dólares.

  • First Brands Group, fabricante de recambios de automoción en Michigan, presentó concurso de acreedores en septiembre de 2025, con pasivos estimados entre 10.000 y 50.000 millones de dólares. Se detectaron doble y triple pignoración de garantías y facturas falsificadas, con UBS expuesto a más de 500 millones de dólares.

Jamie Dimon, consejero delegado de JPMorgan Chase, reconoció: "No es nuestro mejor momento", en referencia a la proliferación de fraudes en el crédito privado.

Blue Owl Capital: un problema de liquidez, no de fraude

A diferencia de los casos anteriores, Blue Owl Capital, gestora de crédito privado con más de 300.000 millones de dólares bajo gestión, enfrentó problemas por un desajuste de liquidez. Su fondo Blue Owl Capital Corporation II (OBDC II), de 1.600 millones de dólares orientado a inversores minoristas, cerró permanentemente sus ventanas de reembolso tras un incremento del 200% en solicitudes de retirada de capital.

Para gestionar las salidas, la gestora vendió 1.400 millones de dólares en activos crediticios a precio cercano al valor nominal (99,7% del par), lo que indicó solidez subyacente de la cartera, pero provocó once jornadas consecutivas de caídas bursátiles, reduciendo la capitalización de la compañía en un 60% en trece meses.

La diferencia con los casos de fraude es clara: el problema no está en la calidad de los activos, sino en el mismatch entre el horizonte de inversión y las expectativas de liquidez de los inversores minoristas. Mohamed El-Erian, ex CEO de Pimco, lo calificó como posible "canario en la mina" del crédito privado, y Ben Emmons, de FedWatch Advisors, explicó que las solicitudes de reembolso generan ventas de activos que presionan la cotización a la baja en un ciclo autoalimentado.

Santander reconoce su exposición a MFS y mantiene estrategia

La presidenta del Banco Santander, Ana Botín, reconoció ante Bloomberg la exposición de la entidad a MFS, aunque sin cifrar el importe exacto de las pérdidas. Para ilustrar su posición, utilizó una metáfora: "A veces te pican un poco, pero, si tienes cuidado, no importa. "Aun así puedes nadar", en referencia a los riesgos puntuales inherentes al negocio.

Botín descartó que este episodio lleve a Santander a replantearse su presencia en el segmento, señalando que el mercado de crédito privado sigue ofreciendo oportunidades que justifican mantener la exposición con gestión prudente de las operaciones.

La posición de la banca española en el crédito privado

Las principales entidades bancarias españolas, como Santander, BBVA, CaixaBank y Sabadell, han ampliado su presencia en el mercado de crédito privado mediante gestoras alternativas y acuerdos con fondos especializados.

El endurecimiento de las condiciones financieras y la mayor incertidumbre macroeconómica han llevado a revisar criterios de selección. La experiencia de los grandes bancos estadounidenses, con aproximadamente 300.000 millones de dólares comprometidos, muestra el grado de interconexión con el sector de activos alternativos. La quiebra de Tricolor y First Brands evidenció cómo la exposición puede materializarse en pérdidas directas cuando fallan los prestatarios intermedios.

Perspectivas del segmento

A pesar de los episodios recientes, los fundamentos del crédito privado se mantienen sólidos. La tasa de impago de préstamos directos a empresas medianas era del 1,5% en octubre de 2025, inferior al 3,8% previsto para préstamos sindicados. La captación global de fondos creció en 2025, aunque a menor ritmo.

El debate se centra en si los problemas recientes son idiosincrásicos o reflejan debilidades estructurales en la evaluación de riesgos. Los casos de fraude requieren mayor rigor en la verificación de garantías, mientras los desajustes de liquidez demandan revisar las promesas de reembolso a inversores minoristas.

UBS y Santander coinciden en que el problema no es el negocio en sí, sino la necesidad de aplicar criterios más rigurosos en la selección de contrapartes y en el diseño de los vehículos de inversión. El capital sigue fluyendo hacia el sector, y la confianza institucional en el crédito privado permanece, aunque con mayor exigencia de transparencia y control.

 

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