La CNMV autoriza su SGIIC y abre a la plataforma una vía directa al capital institucional

Urbanitae lanza su propia gestora para reforzar la coinversión inmobiliaria

Urbanitae lanza su propia gestora para reforzar la coinversión inmobiliaria

La plataforma española de inversión inmobiliaria Urbanitae ha dado un salto cualitativo en su estrategia de crecimiento con la creación de Urbanitae Asset Management SGIIC S.A., su propia sociedad gestora de instituciones de inversión colectiva, autorizada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El movimiento le permite pasar de ser solo un proveedor de servicios de financiación participativa a operar también como gestora de fondos, articulando desde una misma infraestructura distintas formas de canalizar capital hacia el sector inmobiliario. La compañía, que solo en 2025 analizó más de 2.000 millones de euros en proyectos y ha financiado ya más de 590 millones en operaciones inmobiliarias, refuerza así su ambición de convertirse en un actor de referencia en Europa. La clave, según subraya la propia firma, está en profundizar en la coinversión inmobiliaria, alineando de manera más sofisticada a promotores, inversores privados e institucionales.

Una apuesta por la gestión propia

La decisión de crear una gestora de fondos propia se presenta como una evolución natural del modelo que Urbanitae ha construido desde 2017. Hasta ahora, la firma se había consolidado como la plataforma de financiación participativa de mayor facturación en España y Portugal, especializada en operaciones inmobiliarias en equity y con un proceso 100% online pensado para democratizar el acceso a grandes proyectos.

Con la autorización de la CNMV para operar como SGIIC, la compañía pasa a tener capacidad no solo para originar y estructurar oportunidades, sino también para crear y gestionar fondos de inversión inmobiliaria bajo un mismo paraguas corporativo. Este giro no supone una ruptura con el modelo previo, sino un reforzamiento de su arquitectura financiera: la empresa mantiene su actividad como proveedor de servicios de financiación participativa (PSFP) y suma una capa adicional de gestión profesionalizada.

Tres vías para un mismo modelo

Con la nueva estructura, Urbanitae se articula en torno a tres grandes vías de inversión inmobiliaria. En primer lugar, mantiene la inversión colectiva vía crowdfunding, que ha sido su seña de identidad desde el origen y que permite a inversores minoristas acceder a proyectos de gran volumen mediante tickets reducidos.

En segundo lugar, la compañía ha desarrollado inversiones directas en activos singulares a través de la línea Urbanitae Direct Investments, orientada a perfiles de mayor capacidad inversora que buscan exposición directa a activos concretos y estructuras más a medida.

La tercera pata la constituyen ahora los fondos de inversión inmobiliaria gestionados por la nueva SGIIC. Estos vehículos permitirán agrupar capital bajo un marco regulatorio diferente, ofreciendo estrategias diversificadas y con un horizonte temporal más amplio. Lo relevante es que las tres vías comparten un mismo origen: una red consolidada de promotores y una capacidad de análisis que convierte a Urbanitae en el actor que más operaciones recibe, analiza y ejecuta en el mercado, según subraya la propia compañía.

El visto bueno de la CNMV y el salto de escala

La autorización formal de la CNMV actúa como catalizador del salto de escala que Urbanitae viene preparando. La plataforma ya operaba bajo el paraguas del supervisor desde junio de 2019 como entidad autorizada y supervisada en su actividad de financiación participativa. Ahora, con el sello adicional como sociedad gestora de instituciones de inversión colectiva, refuerza su encaje regulatorio y su credibilidad ante inversores financieros e institucionales.

La aprobación implica que la nueva gestora deberá cumplir los estándares de gobierno corporativo, control de riesgos, cumplimiento normativo y transparencia exigidos a las SGIIC en España. Aunque la nota no detalla el tipo de fondos que se lanzarán en una primera fase, el marco permite desplegar estructuras tanto para captar capital profesional como para canalizar inversiones de perfil más conservador dentro del universo inmobiliario.

Este hecho revela una ambición que va más allá del negocio estrictamente retail: situarse como una infraestructura de referencia para la inversión inmobiliaria en Europa, capaz de hablar el mismo lenguaje regulatorio y operativo que los grandes inversores institucionales que buscan exposición al ladrillo con vehículos especializados.

Capital institucional: la nueva palanca de crecimiento

La compañía subraya que la incorporación de fondos de inversión a su ecosistema abre una nueva vía de acceso a capital institucional y financiero, complementaria al capital privado que ya canaliza a través de su plataforma.

En la práctica, esta palanca permitirá ofrecer soluciones de financiación más amplias y sofisticadas a los promotores: desde estructuras clásicas de equity y mezzanine hasta combinaciones más complejas adaptadas al ciclo de cada proyecto. Podrán abordarse operaciones de mayor envergadura, así como transacciones que, por su tamaño o estructura, requerían hasta ahora vehículos específicos difíciles de encajar en un esquema puramente de crowdfunding.

La consecuencia es clara: Urbanitae se sitúa en posición de competir por proyectos que antes quedaban reservados a fondos especializados o a grandes family offices, pero sin renunciar a su base de inversores particulares. El capital institucional no sustituye al inversor minorista; se suma a él y lo complementa, reforzando el poder de negociación de la plataforma frente a promotores y gestores de activos.

Coinversión como núcleo del modelo

La nota de la compañía insiste en que el objetivo último de esta evolución es profundizar en la coinversión inmobiliaria, entendido como un esquema en el que promotores, inversores privados e institucionales comparten riesgos, retornos y alineación de intereses.

En palabras de Diego Bestard, CEO y fundador de Urbanitae, «Urbanitae tiene algo que hoy nadie más tiene: el mayor volumen y la mejor calidad de oportunidades de inversión inmobiliaria, gracias a una red consolidada y a un equipo con enorme experiencia en originación y análisis. La gestora nos permite estructurar ese valor de nuevas formas, sin perder nuestra esencia».

El diagnóstico es inequívoco: si la materia prima son oportunidades de calidad, el siguiente paso lógico es disponer de todas las herramientas posibles para empaquetarlas y ponerlas a disposición de distintos perfiles de capital. La gestora se convierte así en un instrumento para modular la coinversión, ordenarla y dotarla de marcos contractuales y regulatorios adaptados a cada tipo de inversor.

De la plataforma al ecosistema inmobiliario

Urbanitae se define ahora como una infraestructura de referencia para la inversión inmobiliaria en Europa, más que como una simple plataforma tecnológica. El matiz no es menor: implica pasar de un enfoque centrado en la intermediación puntual de operaciones a un modelo en el que la compañía diseña, coordina y gestiona un ecosistema completo de vehículos y relaciones.

El acceso privilegiado a las “mejores oportunidades del mercado” se presenta como el hilo conductor de ese ecosistema. La firma pone el acento en tres pilares: una red única de promotores, un equipo especializado en análisis inmobiliario y una capacidad operativa que le permite gestionar un flujo de operaciones superior al de sus competidores. Solo en 2025, afirma, analizó más de 2.000 millones de euros en proyectos, lo que le otorga una visión panorámica del sector y un pipeline difícilmente replicable.

Este volumen de análisis y originación es el que ahora buscará traducirse en fondos, inversiones directas y operaciones de crowdfunding estructuradas desde una misma lógica de selección y control de riesgo.

Las cifras que explican el proyecto

Más allá de la nueva licencia, las cifras históricas de la compañía ayudan a entender la dimensión del movimiento. Desde su fundación en 2017, Urbanitae ha financiado proyectos inmobiliarios por un valor superior a 590 millones de euros, de los cuales más de 200 millones correspondieron solo a 2024.

A través de su plataforma, la firma ha aportado financiación para la construcción de más de 8.200 viviendas entre España y Portugal, consolidando una presencia significativa en ambos mercados. La compañía recalca además que su proceso de inversión es íntegramente digital, sin papeleos y orientado a facilitar la entrada de inversores no profesionales en operaciones que tradicionalmente estaban reservadas a grandes patrimonios.

Estas magnitudes permiten anticipar el potencial de la nueva gestora: un histórico de operaciones, un volumen recurrente de proyectos analizados y una base de inversores que ya ha demostrado apetito por el producto inmobiliario. El reto será transformar esa tracción en vehículos de inversión con mayor escala y mayor sofisticación, manteniendo los estándares de calidad, análisis riguroso y transparencia que la propia firma reivindica como seña de identidad.