Volkswagen lanzará robotaxis con Uber en Los Ángeles
Volkswagen lanzará taxis autónomos en Los Ángeles junto a Uber y aspira a liderar el mercado europeo de robotaxis con 100.000 vehículos en circulación para 2033.
Volkswagen acelera su apuesta por la conducción autónoma con el objetivo de convertirse en el “campeón europeo” de los robotaxis. El fabricante alemán prevé lanzar su primer servicio de taxis autónomos en Los Ángeles antes de finales de año, en colaboración con Uber, en un intento por competir con gigantes tecnológicos como Waymo y Tesla.
Volkswagen se lanza a la carrera del robotaxi con Uber en Los Ángeles
Volkswagen ha anunciado sus planes para desplegar un servicio de taxis autónomos en Los Ángeles a finales de 2026, en colaboración con la plataforma de movilidad Uber. Se trata del movimiento más ambicioso realizado hasta la fecha por un fabricante europeo de automóviles en el ámbito de la conducción autónoma, que busca abrir nuevas fuentes de ingresos ante la transformación del sector.
Con esta iniciativa, el grupo alemán pretende reforzar su posición en una carrera tecnológica dominada hasta ahora por compañías estadounidenses como Waymo o Tesla, que han tomado la delantera en el desarrollo de soluciones de movilidad autónoma.
MOIA, la apuesta clave de Volkswagen para liderar en Europa
El desarrollo del servicio de robotaxis se está llevando a cabo a través de MOIA, la división de movilidad autónoma de Volkswagen, que ya cuenta con más de 100 vehículos de prueba en circulación en Alemania, Noruega y Estados Unidos.
Tras su lanzamiento en el mercado estadounidense, la compañía planea expandir este modelo de negocio a distintas ciudades europeas a partir de 2027. El objetivo a largo plazo es ambicioso: alcanzar una flota de 100.000 vehículos autónomos en circulación para el año 2033.
Christian Senger, responsable de la división de conducción autónoma del grupo, ha asegurado que Volkswagen busca situarse un paso por delante de sus competidores tradicionales en un mercado que previsiblemente estará dominado por un número reducido de grandes operadores tecnológicos.
Un negocio con potencial de más de 10.000 millones anuales
Desde Volkswagen consideran que la conducción autónoma aplicada al transporte comercial puede generar ingresos superiores a los 10.000 millones de euros anuales en los próximos siete años.
La flota de furgonetas eléctricas ID Buzz que se utilizará para este servicio incorpora un sistema avanzado de cámaras y sensores similar al utilizado por sus principales competidores. Sin embargo, a diferencia de empresas como Waymo o Tesla, Volkswagen ha optado por apoyarse en tecnología externa para el desarrollo del software de conducción autónoma.
En este sentido, el sistema que actúa como “cerebro” del vehículo ha sido desarrollado por la startup israelí Mobileye, especializada en soluciones avanzadas de asistencia a la conducción.
Volkswagen compite con Waymo, Tesla y fabricantes chinos
Volkswagen entra en un mercado donde Waymo ya se ha consolidado como líder en el desarrollo de robotaxis, tras acumular más de 200 millones de kilómetros recorridos de forma totalmente autónoma en carreteras estadounidenses.
Tesla, por su parte, ha apostado gran parte de su estrategia futura al desarrollo de inteligencia artificial aplicada a la conducción autónoma. La compañía liderada por Elon Musk puso en marcha el año pasado su propio servicio de robotaxis en Austin, aunque existen dudas sobre la seguridad de sus vehículos al no incorporar sensores Lidar de detección láser.
Además, fabricantes chinos también están intensificando sus inversiones en tecnologías de conducción autónoma, aumentando la presión competitiva sobre los fabricantes europeos tradicionales.
Ventaja en Europa, pero con retos tecnológicos
Volkswagen considera que su conocimiento del mercado europeo y los datos cartográficos recopilados por su actual flota de vehículos de pasajeros pueden ofrecerle una ventaja competitiva frente a sus rivales estadounidenses.
Aunque MOIA aún depende de que haya alguien al volante, una prueba reciente en Hamburgo demostró la capacidad del vehículo autónomo para circular en condiciones de nieve sin intervención humana.
Para mantener la inversión en tecnología autónoma a largo plazo, Volkswagen ha señalado que está dispuesta a abrir la estructura de su división de conducción autónoma, con el objetivo de reducir costes y facilitar futuras alianzas tecnológicas en un mercado cada vez más competitivo.