Ryanair cerrará su base en Berlín y reducirá vuelos un 50% por el aumento de tasas
Ryanair ha anunciado una decisión de gran impacto para el sector aéreo europeo: el cierre de su base en Berlín a partir del 24 de octubre de 2026. La aerolínea reducirá además en un 50% sus operaciones en la capital alemana, en un contexto marcado por el aumento de costes y la pérdida de competitividad del mercado alemán.
Ryanair cierra su base en Berlín por el aumento de tasas y costes
La compañía ha confirmado que retirará sus siete aviones basados en Berlín, que serán reubicados en otros países europeos con menores costes operativos. Esta decisión supondrá una reducción de más de 2 millones de asientos anuales y una caída del tráfico de pasajeros de 4,5 millones a 2,2 millones en 2027.
Según la aerolínea, el motivo principal es el incremento continuado de los costes aeroportuarios en el Aeropuerto de Berlín Brandeburgo, que ha anunciado una nueva subida del 10% en sus tarifas entre 2027 y 2029. Estas tasas ya se han incrementado en un 50% desde la pandemia, lo que ha deteriorado significativamente la competitividad del aeropuerto.
El tráfico aéreo en Berlín se desploma tras el Covid
El impacto de estas políticas ya es visible. El tráfico aéreo en Berlín ha caído cerca de un 30% desde 2019, pasando de 36 millones de pasajeros a apenas 26 millones en 2025. Ryanair atribuye esta caída directamente al aumento de costes y a la falta de incentivos para recuperar el tráfico.
La aerolínea denuncia que, en lugar de aplicar medidas para estimular el crecimiento, el aeropuerto ha optado por subir aún más los precios. Esto convierte a Berlín en uno de los aeropuertos menos competitivos de Europa, frente a otros mercados donde se están reduciendo tasas para atraer aerolíneas.
Alemania pierde competitividad en el sector aéreo
Ryanair ha sido especialmente crítica con la política aérea alemana. Desde 2019, el impuesto a la aviación en Alemania se ha más que duplicado, pasando de 7,30 euros a 15,50 euros por pasajero. A esto se suman otros incrementos:
- Las tasas de seguridad se duplicarán hasta los 20 euros por pasajero en 2028
- Las tarifas de control aéreo se han triplicado
- Los costes aeroportuarios siguen al alza en los principales aeropuertos del país
Este contexto ha llevado a la aerolínea a reducir progresivamente su presencia en Alemania. En los últimos años, Ryanair ha cerrado bases en Frankfurt, Düsseldorf y Stuttgart, además de cancelar operaciones en ciudades como Dresde, Leipzig y Dortmund.
Reubicación de aviones y empleo en Europa
Los siete aviones que actualmente operan en Berlín serán trasladados a países con menor presión fiscal, como Suecia, Eslovaquia, Albania e Italia. Ryanair apuesta así por mercados donde los gobiernos han eliminado o reducido los impuestos a la aviación, favoreciendo el crecimiento del tráfico aéreo.
En cuanto al impacto laboral, la compañía ha comunicado a pilotos y tripulación de cabina el cierre de la base. No obstante, ha señalado que los empleados podrán optar a nuevas posiciones dentro de su red europea, donde prevé seguir creciendo.
Ryanair mantiene su crecimiento en Europa pese al recorte en Alemania
A pesar de este ajuste en Alemania, Ryanair continúa expandiéndose en el resto de Europa. La aerolínea prevé aumentar su tráfico en casi 70 millones de pasajeros anuales, pasando de 149 millones en 2019 a 216 millones en 2026.
Sin embargo, el caso de Berlín refleja una tendencia preocupante. La combinación de altos impuestos y costes operativos está provocando una pérdida de conectividad, empleo y competitividad en el mercado alemán, según la compañía.
El consejero delegado de Ryanair DAC, Eddie Wilson, ha sido contundente al respecto: la aerolínea “no tiene alternativa” ante el incremento de costes y advierte de que podrían producirse nuevos recortes en el país.
Un aviso para el futuro de la aviación en Europa
La decisión de Ryanair pone de manifiesto los desafíos a los que se enfrenta el sector aéreo en Europa. La divergencia entre países que reducen costes para atraer tráfico y aquellos que los incrementan está redefiniendo el mapa de la aviación europea.
En este contexto, Berlín se convierte en un ejemplo de cómo la presión fiscal y regulatoria puede impactar directamente en la actividad económica. El cierre de la base de Ryanair no solo afecta a la conectividad, sino que también envía una señal al mercado sobre la necesidad de revisar las políticas del sector.
La evolución de esta situación será clave para entender el futuro de la aviación en Alemania y su papel dentro del ecosistema europeo.