António José Seguro arrasa en la segunda vuelta y será el nuevo presidente de Portugal
Con el 98% de las papeletas escrutadas, el candidato del Partido Socialista, António José Seguro, se ha impuesto con claridad en la segunda vuelta de las presidenciales portuguesas al cosechar un 66,6% de los votos, frente al 33,4% logrado por André Ventura, líder del partido populista Chega. La victoria consolida a Portugal en la senda de la moderación institucional frente al avance de la ultraderecha en Europa.
La distancia entre ambos candidatos se ha ampliado de forma notable respecto a la primera vuelta, cuando Seguro obtuvo el 31,1% de las papeletas y Ventura se situó en segundo lugar con el 23,5%. El balotaje ha funcionado así como un plebiscito de bloque, atrayendo hacia el socialista una parte sustancial del voto del centro-derecha tradicional y de otras fuerzas moderadas para frenar el acceso de Chega a la jefatura del Estado.
Ventura reconoció la derrota y asumió la “plena responsabilidad” del resultado, en un mensaje dirigido tanto a su base como al resto de partidos. Pese al revés, conserva una bolsa de apoyo de un tercio del electorado que le permitirá seguir siendo un actor relevante en el tablero político luso.
Por su parte, Seguro habló de un “enorme sentido de responsabilidad cívica” al valorar su elección como presidente y recordó que, en los primeros sondeos, ni siquiera aparecía como favorito: «La primera encuesta me daba un 6%», admitió, subrayando el carácter ascendente de su candidatura y el respaldo acumulado durante la campaña.
Desde Bruselas, el presidente del Consejo Europeo, el también portugués António Costa, felicitó al nuevo jefe del Estado y destacó que “el pueblo portugués ha demostrado su compromiso con la democracia, reafirmando a Portugal como un pilar del humanismo europeo”. Una lectura que subraya la dimensión simbólica del resultado más allá de las fronteras portuguesas.