Corea del Sur solicita pena de muerte para expresidente Yoon Suk-yeol por intento de golpe de estado

Corea del Sur solicita pena de muerte para expresidente Yoon Suk-yeol por intento de golpe de estado

La Fiscalía especial de Corea del Sur ha solicitado la pena de muerte para el expresidente Yoon Suk-yeol, acusado de intentar un golpe de estado tras una fallida imposición de la ley marcial en 2024, un proceso que representa uno de los mayores desafíos democráticos para el país.

Corea del Sur entra en una fase crítica. Y esta vez, el golpe llega desde los tribunales.

La Fiscalía especial ha pedido pena de muerte para el expresidente Yoon Suk-yeol, acusado de intentar un golpe de estado mediante la imposición ilegal de la ley marcial. La magnitud del caso ya se siente como un punto de no retorno.

El proceso no solo apunta a una figura política. También pone bajo presión a las instituciones y al pulso democrático del país, en medio de un clima que venía cargándose desde hace meses.

Una petición que rompe el tablero

En una decisión que pocos esperaban con esta fuerza, la Fiscalía especial ha solicitado la pena capital para Yoon Suk-yeol. La acusación central: un intento de golpe de estado a través de la imposición ilegal de la ley marcial.

El caso se presenta como una prueba directa a los cimientos de la democracia surcoreana. También expone tensiones políticas que habían quedado en segundo plano tras un proceso institucional ya de por sí convulso.

El origen: 3 de diciembre de 2024 y la ley marcial

Todo se remonta al 3 de diciembre de 2024. Ese día, según la acusación, Yoon intentó aplicar la ley marcial con la intención de reforzar su permanencia en el poder. Para la Fiscalía, el objetivo era claro: paralizar las instituciones democráticas y gobernar al margen del Parlamento y del Poder Judicial.

El fiscal especial Cho Eun-suk sostuvo que no se trató de un impulso del momento. La Fiscalía lo describe como el resultado de una preparación cuidadosa que venía gestándose desde meses antes.

De acuerdo con esa línea, la maniobra activó una crisis de varios frentes. No solo golpeó el orden político. También afectó la estabilidad económica y la percepción internacional sobre Corea del Sur.

Impeachment, negación y batalla por el relato

Tras una votación histórica, en abril de 2025 Yoon fue destituido mediante un impeachment que luego fue ratificado por el Tribunal Constitucional.

Pero el expresidente rechaza las acusaciones. Su postura es tajante: la declaración de la ley marcial habría sido una medida legítima frente a lo que calificó como obstrucción por parte de otros poderes del Estado.

Ese choque de versiones encendió un debate nacional inmediato: hasta dónde llega el poder presidencial y cuándo una herramienta constitucional se convierte en abuso en un momento de crisis.

Calles, tensión económica y la mirada del mundo

El intento de golpe sacudió al país por dentro y por fuera. En las calles, se multiplicaron manifestaciones a favor y en contra de Yoon. En los mercados, la inquietud escaló: inversores internacionales empezaron a poner en duda la estabilidad política surcoreana.

La tensión también dejó huella en la economía. Corea del Sur, pieza clave en la región, vio afectados ciertos flujos comerciales y la confianza de socios estratégicos. La pregunta queda abierta: ¿saldrá la democracia reforzada o marcada por esta crisis?