Hungría anuncia acciones legales contra la prohibición europea del gas ruso
El Gobierno de Hungría ha elevado el pulso con Bruselas al anunciar que emprenderá acciones legales contra la prohibición del gas ruso aprobada por la Unión Europea en el marco del plan REPowerEU. El ministro de Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, acusa a las instituciones comunitarias de utilizar “trucos legales” para imponer sanciones energéticas sin unanimidad y advierte de un fuerte impacto en los costes energéticos de las familias húngaras.
Budapest prepara la batalla jurídica contra Bruselas
El ministro de Asuntos Exteriores de Hungría, Péter Szijjártó, confirmó este lunes que su país recurrirá legalmente la decisión europea de vetar progresivamente las importaciones de gas ruso. Según explicó, el Ejecutivo húngaro actuará en cuanto la decisión sobre el plan REPowerEU sea publicada oficialmente por la Unión Europea, utilizando “todos los medios legales disponibles” para intentar anularla.
El anuncio marca un nuevo episodio de confrontación entre Budapest y las instituciones comunitarias, en una relación ya deteriorada por discrepancias en materia de Estado de derecho, política exterior y, especialmente, energía.
Acusaciones de “truco legal” para evitar la unanimidad
En un mensaje publicado en su cuenta de X, Szijjártó acusó a la Comisión y al Consejo Europeo de emplear un “truco legal” al presentar la prohibición del gas ruso como una decisión de política comercial, y no como un régimen de sanciones. Según el ministro, este enfoque permitiría a Bruselas evitar el requisito de unanimidad entre los Estados miembros, necesario en decisiones de política exterior y sanciones.
“Se trata de sanciones encubiertas”, afirmó Szijjártó, quien considera que la maniobra vulnera los tratados europeos y sienta un precedente peligroso en el reparto de competencias dentro del bloque.
La energía como competencia nacional
Uno de los argumentos centrales de Hungría es que, según los tratados de la UE, la determinación del mix energético es una competencia nacional. Budapest sostiene que Bruselas está excediendo sus atribuciones al imponer restricciones que afectan directamente a la forma en que los Estados miembros garantizan su suministro energético.
Este punto es clave en la estrategia legal del Gobierno húngaro, que prevé acudir al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para impugnar la legalidad de la medida. El Ejecutivo de Viktor Orbán considera que el plan REPowerEU invade competencias soberanas bajo el pretexto de una política común.
Impacto económico para Hungría
Szijjártó subrayó que la prohibición de comprar gas y petróleo ruso va en contra de los intereses nacionales de Hungría y tendría consecuencias directas para los ciudadanos. Según el ministro, la medida provocaría un aumento significativo de los costes energéticos para las familias húngaras, en un país altamente dependiente del suministro ruso.
Hungría obtiene una parte sustancial de su gas y petróleo a través de contratos a largo plazo con Rusia, lo que le ha permitido mantener precios relativamente estables frente a otros países europeos más expuestos a la volatilidad del mercado internacional.
Un desacuerdo estructural dentro de la UE
El conflicto pone de manifiesto las profundas divisiones internas en la Unión Europea en materia energética. Mientras países como Alemania, Francia o los Estados bálticos apuestan por una ruptura definitiva con Rusia, otros Estados miembros, especialmente en Europa Central, advierten de los costes económicos y sociales de una transición forzada.
Hungría ha sido uno de los países más críticos con las sanciones energéticas desde el inicio de la guerra en Ucrania, defendiendo una postura pragmática centrada en la seguridad de suministro y la estabilidad de precios.
REPowerEU y la estrategia comunitaria
El plan REPowerEU tiene como objetivo reducir drásticamente la dependencia de los combustibles fósiles rusos, diversificar proveedores y acelerar la transición hacia energías renovables. Bruselas considera que esta estrategia es esencial para la seguridad energética y la autonomía estratégica europea.
Sin embargo, para países como Hungría, la rapidez y el diseño del plan no tienen suficientemente en cuenta las realidades nacionales ni las limitaciones de infraestructura. Budapest sostiene que sustituir el gas ruso a corto plazo no es viable sin costes económicos severos.
Precedentes legales y riesgos políticos
No es la primera vez que Hungría amenaza con acudir a los tribunales europeos para frenar decisiones comunitarias. En ocasiones anteriores, estos recursos han servido tanto como herramienta legal como instrumento político de presión.
Expertos en derecho comunitario advierten de que el caso podría sentar un precedente relevante sobre los límites de la política comercial europea y su uso para sortear bloqueos políticos. Al mismo tiempo, un enfrentamiento prolongado podría intensificar el aislamiento de Hungría dentro de la UE.
Un pulso que puede escalar
La decisión de Budapest de recurrir legalmente el veto al gas ruso anticipa un conflicto prolongado entre Hungría y las instituciones comunitarias. Más allá del resultado judicial, el caso refleja el choque entre dos visiones opuestas: una integración europea más centralizada frente a la defensa de la soberanía nacional en áreas estratégicas.
Mientras Bruselas insiste en avanzar hacia la independencia energética de Rusia, Hungría deja claro que está dispuesta a dar la batalla legal y política para proteger su modelo energético y evitar un impacto directo en su economía doméstica.