Irán acusa a EEUU de un “crimen de guerra” tras un bombardeo cerca del Hospital Bakai

Irán acusa a Estados Unidos de «crimen de guerra» tras atacar hospital infantil
Irán acusa formalmente a Estados Unidos de cometer un crimen de guerra tras un ataque que obligó a evacuar un hospital infantil en Ahvaz. El incidente genera tensión internacional y afecta los mercados petroleros.

Un bombardeo estadounidense en las inmediaciones de un hospital infantil ha abierto un nuevo frente humanitario en la guerra contra Irán. El hospital Shahid Baqaei de Ahvaz tuvo que evacuar de emergencia a 211 pacientes, muchos de ellos menores sometidos a quimioterapia.

Las autoridades iraníes aseguran que las explosiones afectaron al edificio y obligaron a suspender temporalmente su actividad. No se han comunicado víctimas dentro del centro.

Washington, entretanto, no ha ofrecido una explicación pública detallada sobre el objetivo atacado. La ausencia de una verificación independiente impide determinar si el hospital fue alcanzado directamente o sufrió los efectos de un bombardeo próximo.

Una evacuación en plena noche

El incidente ocurrió durante la noche del 15 de julio en Ahvaz, capital de la provincia petrolera de Juzestán. Según medios estatales iraníes, varios proyectiles impactaron en zonas cercanas al Shahid Baqaei, especializado en cáncer y enfermedades de la sangre.

Las ondas expansivas generaron daños y obligaron a trasladar a los pacientes hacia otros centros sanitarios. Algunos niños se encontraban conectados a respiradores o recibiendo tratamientos cuya interrupción puede resultar especialmente delicada.

El hospital quedó temporalmente fuera de servicio como medida de seguridad. El daño sanitario no depende únicamente del número de fallecidos: suspender una sesión de quimioterapia o trasladar a un paciente vulnerable también puede comprometer su evolución clínica.

Teherán eleva la acusación

El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baqaei, calificó la operación como un «cobarde crimen de guerra» y comparó lo ocurrido con los ataques sufridos por instalaciones sanitarias en Gaza.

«Este ataque bárbaro causó sufrimiento y ansiedad graves a los niños hospitalizados y provocó la evacuación urgente de 211 pacientes sometidos a quimioterapia», afirmó el representante iraní.

La acusación busca trasladar el enfrentamiento desde el terreno militar al diplomático. Teherán pretende demostrar que la campaña estadounidense ya no amenaza únicamente sus instalaciones defensivas, sino también el funcionamiento de servicios civiles esenciales.

La prueba que todavía falta

Las imágenes difundidas muestran daños y movimientos de ambulancias, pero todavía no permiten identificar con precisión el punto de impacto ni la naturaleza del objetivo seleccionado por Estados Unidos.

Esta diferencia resulta decisiva. No es lo mismo atacar deliberadamente un hospital que bombardear una instalación militar próxima y provocar daños incidentales. En ambos casos existe la obligación de adoptar precauciones, pero la responsabilidad jurídica sería distinta.

El Pentágono no había publicado al cierre de esta edición una versión específica sobre el episodio. Por ello, la denuncia iraní debe presentarse como una acusación pendiente de comprobación, no como una conclusión definitiva.

La protección especial de los hospitales

El derecho internacional humanitario concede una protección reforzada a hospitales, pacientes, personal sanitario y transportes médicos. Estas instalaciones no pueden ser atacadas salvo circunstancias muy limitadas, como su utilización efectiva para cometer actos perjudiciales para el enemigo.

Incluso cuando existe un objetivo militar legítimo en las inmediaciones, las fuerzas atacantes deben respetar los principios de distinción, proporcionalidad y precaución. También deben valorar si el daño previsible sobre los civiles resulta excesivo frente a la ventaja militar esperada.

El Comité Internacional de la Cruz Roja recuerda que los hospitales deben ser considerados espacios neutrales y que su protección solo puede perderse bajo condiciones estrictamente definidas.

Un sistema sanitario bajo presión

El episodio de Ahvaz no ocurre en un vacío. La Organización Mundial de la Salud verificó 13 ataques contra la atención sanitaria iraní durante una sola semana al comienzo de la escalada de 2026.

La organización también puso en marcha una intervención de emergencia de dos millones de dólares para sostener servicios esenciales y evitar un mayor deterioro sanitario en el sur del país.

Bombardeos, cortes eléctricos, falta de suministros y dificultades para mover medicamentos pueden provocar un daño acumulativo superior al de una explosión aislada. Los pacientes oncológicos, renales o dependientes de oxígeno son especialmente vulnerables.

El petróleo vuelve a reaccionar

La nueva escalada tuvo un efecto inmediato sobre los mercados energéticos. El Brent para septiembre avanzó un 1%, hasta 85,93 dólares por barril, mientras el West Texas Intermediate subió un 1,6%, hasta 80,56 dólares.

El temor no responde únicamente al bombardeo de Ahvaz. La intensificación de los ataques y las interrupciones en el Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo y el gas mundial, vuelven a introducir una prima de riesgo en los precios.

Cada incidente que reduce las posibilidades de negociación aumenta el coste de asegurar petroleros, financiar cargamentos y mantener abiertas las cadenas de suministro.

Irán utilizará la evacuación de los 211 pacientes para presionar a Washington en Naciones Unidas y reforzar su relato ante los países que reclaman una desescalada.

Estados Unidos, por su parte, deberá aclarar qué objetivo perseguía, qué precauciones adoptó y si conocía la proximidad del hospital. El silencio prolongado dejaría el terreno libre a la versión iraní.

Lo sucedido en Ahvaz demuestra que la guerra ha entrado en una fase donde un solo bombardeo puede provocar simultáneamente una crisis humanitaria, una disputa jurídica y una sacudida energética mundial.