Israel amenaza con una ofensiva total si Hamás no se desarma en Gaza
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, lanzó este miércoles una dura advertencia a Hamás al asegurar que el Ejército israelí recurrirá nuevamente a la fuerza si el grupo palestino no acepta su desarme completo, tal y como —según Tel Aviv— establece el actual acuerdo de alto el fuego. Las declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión regional y mientras el número de muertos por los recientes ataques israelíes en la Franja de Gaza asciende ya a al menos 20, poniendo en duda la sostenibilidad de la tregua.
Israel condiciona la tregua al desarme total de Hamás
Durante una ceremonia oficial de traspaso de funciones del Coordinador de Actividades Gubernamentales en los Territorios (COGAT), el ministro Katz afirmó que Israel no dará por concluida la guerra hasta cumplir dos objetivos clave: el regreso de todos los rehenes israelíes y la completa desmilitarización de Gaza.
“Después de completar la misión de traer de vuelta a todos nuestros rehenes, estamos decididos a completar el desarme de Hamás y la desmilitarización total de la Franja”, declaró Katz, según el corresponsal militar del Times of Israel, Emanuel Fabian. El ministro advirtió que, si Hamás se niega a entregar sus armas, Israel actuará por la fuerza y “desmantelará todas sus capacidades militares”.
Estas palabras representan una de las posturas más duras expresadas por el actual Gobierno israelí desde la entrada en vigor del alto el fuego, y refuerzan la percepción de que Tel Aviv considera la tregua como una fase transitoria y condicionada, no como el final definitivo del conflicto.
Hamás rechaza el desarme y crece el riesgo de reanudación del conflicto
Históricamente, Hamás ha rechazado de manera categórica cualquier exigencia de desarme, argumentando que sus armas son necesarias para lo que considera “resistencia” frente a la ocupación israelí. Aunque el grupo ha participado en negociaciones indirectas para el intercambio de rehenes y prisioneros, el desarme nunca ha formado parte de los compromisos aceptados públicamente por la organización.
Las declaraciones de Katz, por tanto, elevan el riesgo de una ruptura definitiva del alto el fuego. Analistas regionales advierten que imponer el desarme como condición previa podría provocar una rápida reanudación de las hostilidades, especialmente en un contexto en el que Gaza sigue devastada y con capacidades militares limitadas pero aún operativas.
Ataques continúan y el balance de víctimas aumenta
Las amenazas del ministro de Defensa llegan mientras los ataques israelíes continúan en distintos puntos de la Franja. Según informaciones procedentes del terreno, el número de muertos por las operaciones del Ejército israelí se sitúa ya en al menos 20, incluidos civiles, en las últimas horas.
Estos ataques han sido denunciados por autoridades palestinas como violaciones del alto el fuego, mientras que Israel sostiene que sus operaciones responden a amenazas concretas o a incumplimientos por parte de Hamás. La falta de un mecanismo independiente de verificación ha alimentado versiones contradictorias y ha erosionado aún más la confianza entre las partes.
La desmilitarización de Gaza, un objetivo histórico de Israel
La desmilitarización completa de Gaza ha sido durante años uno de los principales objetivos estratégicos de Israel. Sin embargo, múltiples intentos militares previos no han logrado eliminar por completo las capacidades armadas de Hamás ni de otros grupos palestinos.
Expertos militares señalan que lograr una desmilitarización total sin una solución política duradera resulta extremadamente difícil. Incluso si Hamás fuera debilitado de forma significativa, el vacío de poder podría generar nuevas dinámicas de violencia o la aparición de otros grupos armados.
Las declaraciones de Katz han generado inquietud entre actores internacionales, que temen una nueva ofensiva a gran escala en Gaza. Organizaciones humanitarias advierten de que la población civil, ya gravemente afectada por meses de guerra, sería la principal víctima de cualquier reanudación de los combates.
La Franja enfrenta una crisis humanitaria sin precedentes, con infraestructuras destruidas, hospitales colapsados y escasez crónica de alimentos, agua y combustible. Un nuevo ciclo de violencia podría agravar aún más esta situación y dificultar la entrada de ayuda humanitaria.
Un alto el fuego cada vez más frágil
Aunque el acuerdo de alto el fuego sigue formalmente en vigor, las amenazas explícitas de uso de la fuerza y los ataques continuados indican que la tregua se encuentra en un estado extremadamente precario. Cada nueva declaración beligerante reduce las posibilidades de que el cese de hostilidades se transforme en un proceso político más amplio.
Para muchos observadores, el ultimátum lanzado por Katz refleja la estrategia del Gobierno israelí de mantener la presión militar como herramienta central, incluso durante periodos de negociación, lo que dificulta cualquier avance hacia una solución duradera.
Con Hamás firme en su rechazo al desarme y con Israel reiterando su disposición a usar la fuerza, el futuro inmediato de Gaza sigue marcado por la incertidumbre. La posibilidad de una nueva ofensiva militar a gran escala vuelve a situarse en el horizonte, mientras la población civil permanece atrapada entre amenazas, bombardeos intermitentes y un frágil alto el fuego que podría colapsar en cualquier momento.