Tensión máxima en la frontera norte

Israel asegura haber abatido a un operativo clave de Hezbolá en Líbano

EPA/ATEF SAFADI

Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) aseguraron este lunes haber eliminado a un miembro operativo de Hezbolá en el sur de Líbano, en una acción basada en información de inteligencia recopilada durante meses. Según el comunicado militar difundido a través de Telegram, el objetivo fue abatido en la zona de Ayta ash-Shaab, una localidad próxima a la frontera israelí, en un episodio que vuelve a elevar la tensión en uno de los frentes más volátiles de Oriente Próximo.

Una operación basada en meses de inteligencia

De acuerdo con las IDF, la operación no fue improvisada. “Tras indicios de inteligencia reunidos durante los últimos meses, las tropas eliminaron a un terrorista de Hezbolá”, señaló el Ejército israelí. El miliciano, según la versión oficial, participaba activamente en la recopilación de información sobre movimientos y posiciones de las fuerzas israelíes, además de desempeñar un papel clave en la rehabilitación de infraestructuras terroristas dañadas en enfrentamientos previos.

Este tipo de operaciones selectivas forma parte de la estrategia israelí de neutralización preventiva, cuyo objetivo es impedir que Hezbolá consolide capacidades militares avanzadas en el sur del Líbano, especialmente cerca de la Línea Azul establecida por Naciones Unidas.

IDF: “Tras indicios de inteligencia reunidos durante los últimos meses, las tropas eliminaron a un terrorista de Hezbolá”

El Ejército israelí subrayó que las actividades del operativo abatido constituyen una “violación de los entendimientos” existentes entre Israel y Líbano, en referencia a los acuerdos tácitos que, pese a la ausencia de relaciones diplomáticas, han servido durante años para contener una escalada abierta.

Estos entendimientos, reforzados tras el conflicto de 2006, buscan limitar la presencia armada de Hezbolá al norte del río Litani. Sin embargo, Israel denuncia desde hace tiempo que el grupo chií ha incrementado su actividad militar encubierta, incluyendo vigilancia, fortificación de posiciones y despliegue de armamento cerca de la frontera.

Hezbolá y la estrategia de presión constante

Hezbolá, respaldado por Irán, mantiene una estrategia de desgaste de baja intensidad contra Israel, combinando acciones limitadas, recopilación de inteligencia y demostraciones de fuerza. Según fuentes militares israelíes, en los últimos doce meses se han detectado decenas de intentos de reconstrucción de infraestructuras militares en aldeas del sur del Líbano, muchas de ellas camufladas como instalaciones civiles.

Según fuentes israelíes, en los últimos meses se han detectado decenas de intentos de reconstrucción de infraestructuras militares

El contraste con años anteriores resulta significativo: mientras en 2020 se registraban menos de 20 incidentes fronterizos anuales, en 2025 la cifra superó los 60 episodios, entre intercambios de fuego, lanzamientos de proyectiles y operaciones encubiertas.

La eliminación del operativo se produce en un contexto regional extremadamente delicado. El conflicto en Gaza, la presión sobre Irán y la inestabilidad en Siria han creado un entorno propicio para una escalada en múltiples frentes. Analistas de seguridad advierten de que cualquier incidente en la frontera norte podría derivar rápidamente en un enfrentamiento de mayor alcance, especialmente si Hezbolá decide responder de forma directa.

“Cada acción quirúrgica reduce amenazas inmediatas, pero incrementa el riesgo de represalias calculadas”, señalan expertos en defensa israelíes. La consecuencia es clara: la disuasión sigue funcionando, pero es cada vez más frágil.

El papel de la inteligencia israelí

La operación refuerza la percepción de que Israel mantiene una capacidad de inteligencia profunda dentro del sur del Líbano, algo que Hezbolá trata de contrarrestar mediante medidas de contraespionaje. Fuentes militares estiman que más del 70% de las operaciones selectivas israelíes en el frente norte durante los últimos dos años han sido posibles gracias a inteligencia humana combinada con vigilancia aérea y tecnológica.

Este hecho revela una asimetría significativa en la guerra de información, que Israel utiliza para justificar ataques preventivos frente a la comunidad internacional.

La operación confirma que Israel mantiene una capacidad de inteligencia profunda dentro del sur del Líbano

Hasta el momento, Hezbolá no ha confirmado ni desmentido la muerte del operativo, una táctica habitual del grupo para controlar el impacto político y mediático de estas acciones. Tampoco el Gobierno libanés ha emitido una reacción oficial, en un contexto en el que Beirut trata de evitar verse arrastrado a un conflicto directo que agravaría su ya precaria situación económica.

El Líbano atraviesa una crisis profunda, con una inflación acumulada superior al 250% desde 2019 y una capacidad institucional limitada para gestionar una escalada militar en su territorio.

Los próximos días serán clave para evaluar si el incidente queda contenido como una acción puntual o si desencadena una cadena de respuestas. Históricamente, Hezbolá ha optado por represalias limitadas y diferidas en el tiempo, calibrando cuidadosamente el coste político y militar de cada movimiento.

Para Israel, el mensaje es inequívoco: cualquier intento de reconstruir capacidades militares en la frontera será neutralizado. Para la región, el riesgo es evidente: un equilibrio cada vez más inestable, sostenido por la disuasión y la inteligencia, pero amenazado por un solo error de cálculo.