Nueva escalada militar en el sur del Líbano

Israel elimina a un alto mando aéreo de Hezbolá y eleva la tensión

EPA/WAEL HAMZEH

La frontera entre Israel y Líbano vuelve a situarse al borde de una escalada mayor. El Ejército israelí confirmó este lunes la eliminación de un alto oficial del ala aérea de Hezbolá, Ali al-Hadi Mustafa al-Haqqani, en un ataque selectivo contra un vehículo en el sur del país. La operación, que dejó al menos cuatro heridos, forma parte de una ofensiva más amplia destinada a impedir la reconstrucción de la infraestructura militar del grupo chií, en un contexto de creciente inestabilidad regional.

Un ataque preciso en el sur del Líbano

El ataque se produjo en un cruce de carreteras en la localidad de al-Qalila, en la región de Tiro, según informó la Agencia Nacional de Noticias libanesa. Un misil impactó directamente contra un vehículo, provocando heridas a cuatro personas que se encontraban en las inmediaciones. Poco después, las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) confirmaron que el objetivo principal de la operación había sido abatido.

Según el comunicado militar, Ali al-Haqqani era un alto responsable del sistema aéreo de Hezbolá, una unidad clave en el desarrollo de drones, misiles guiados y capacidades de vigilancia, elementos considerados estratégicos por Israel.

Un misil impactó directamente contra un vehículo, provocando heridas a cuatro personas y abatiendo al objetivo

Un perfil clave dentro de Hezbolá

Las IDF identificaron a Al-Haqqani como una figura central en los esfuerzos del grupo para rehabilitar y expandir su infraestructura militar, especialmente tras los golpes sufridos en meses recientes. Fuentes militares israelíes aseguran que el dirigente estaba implicado activamente en la reorganización de capacidades ofensivas prohibidas en el sur del Líbano.

Desde la perspectiva israelí, la eliminación de este tipo de mandos no es solo un golpe táctico, sino una advertencia directa a la cúpula de Hezbolá: cualquier intento de reconstrucción militar será respondido con fuerza.

Un segundo golpe y una estrategia más amplia

La ofensiva no se limitó a un solo objetivo. En una acción separada, un ataque aéreo israelí en la zona de Ansariya acabó con la vida de otro operativo de Hezbolá, también vinculado, según Israel, a los esfuerzos de restauración de infraestructuras militares.

Estos ataques simultáneos apuntan a una estrategia clara: desmantelar redes enteras, no solo figuras individuales, y cortar de raíz cualquier intento de recomposición operativa del grupo respaldado por Irán.

La ofensiva no se limitó a un solo objetivo, un ataque aéreo israelí en la zona de Ansariya acabó con la vida de otro operativo de Hezbolá

En paralelo a los ataques, el Ejército israelí emitió órdenes de desplazamiento forzoso para determinadas áreas en dos localidades del sur del Líbano. Según las IDF, estas zonas albergan objetivos militares que serán atacados de forma inminente.

El anuncio incrementó el nerviosismo entre la población civil, que teme quedar atrapada en una escalada militar más amplia. Israel justificó la medida asegurando que Hezbolá está violando acuerdos tácitos y resoluciones internacionales al intentar reconstruir su presencia armada en la región.

El sur del Líbano, de nuevo en el punto de mira

La región fronteriza vuelve así a convertirse en un foco de tensión permanente. Desde el estallido del conflicto en Gaza, los intercambios de fuego entre Israel y Hezbolá se han intensificado, alimentando el riesgo de una guerra abierta en múltiples frentes.

Israel considera que Hezbolá intenta aprovechar la atención internacional centrada en Gaza para reforzar sus posiciones en el sur del Líbano. Para Tel Aviv, permitir esa consolidación supondría una amenaza directa a su seguridad nacional.

Desde el estallido del conflicto en Gaza, los intercambios de fuego entre Israel y Hezbolá
se han intensificado, alimentando el riesgo de una guerra abierta en múltiples frentes.

Hasta el momento, Hezbolá no ha emitido una confirmación oficial sobre la muerte de Al-Haqqani, una práctica habitual en las primeras horas tras ataques de este tipo. No obstante, fuentes cercanas al grupo reconocen que el golpe ha sido significativo y podría desencadenar represalias.

Históricamente, Hezbolá ha respondido a asesinatos selectivos con ataques limitados, calibrando cuidadosamente la intensidad para evitar una guerra total, pero sin dejar la acción sin respuesta.

Riesgo de escalada regional

Analistas regionales advierten de que este tipo de operaciones elevan el riesgo de un conflicto regional más amplio, especialmente en un contexto en el que Irán, aliado clave de Hezbolá, mantiene una relación extremadamente tensa con Estados Unidos e Israel.

Cada eliminación selectiva aumenta la presión sobre la dirección de Hezbolá para demostrar capacidad de disuasión, al tiempo que refuerza la determinación israelí de impedir cualquier avance militar del grupo en su frontera norte.

Un mensaje inequívoco de Israel

Más allá del impacto inmediato, la operación envía un mensaje claro: Israel no tolerará la reconstrucción de capacidades militares hostiles en el sur del Líbano, incluso si ello implica acciones preventivas de alto riesgo.

La eliminación de un alto mando aéreo y las órdenes de evacuación confirman que Tel Aviv está dispuesto a elevar el coste de la confrontación, asumiendo el riesgo de una respuesta más amplia.

Con el sur del Líbano nuevamente bajo tensión y las líneas rojas cada vez más difusas, la región se adentra en un escenario donde un solo error de cálculo podría desencadenar una escalada difícil de contener.