Merz lanza una advertencia histórica: Europa debe “hablar el lenguaje del poder”
El canciller alemán Friedrich Merz lanzó este jueves uno de los mensajes más contundentes de los últimos años sobre el futuro del continente, al advertir que Europa se enfrenta a un nuevo orden mundial y que, si quiere sobrevivir como actor relevante, debe aprender a “hablar el lenguaje del poder”. En un discurso ante el Parlamento alemán, Merz reclamó una transformación profunda de la Unión Europea en materia de seguridad, economía y cohesión política, al tiempo que defendió una relación firme pero cooperativa con Estados Unidos.
Un nuevo orden mundial que obliga a Europa a reaccionar
Durante su intervención, Merz sostuvo que el mundo atraviesa una etapa de cambios acelerados en la que las reglas tradicionales del equilibrio internacional están siendo reemplazadas por la lógica del poder duro. Según el canciller, este proceso está dando forma a un nuevo orden global en el que solo los actores capaces de defender sus intereses estratégicos, económicos y militares podrán influir en el rumbo de los acontecimientos.
En este contexto, Merz advirtió que Europa no puede permitirse permanecer pasiva ni confiar exclusivamente en su peso normativo o diplomático. “El mundo está cambiando rápidamente”, señaló, subrayando que la Unión Europea debe adaptarse a esta nueva realidad si no quiere quedar relegada frente a potencias como Estados Unidos y China. Para el líder alemán, la idea de una Europa fuerte ya no es una aspiración teórica, sino una necesidad existencial.
las reglas tradicionales del equilibrio internacional están siendo reemplazadas por la lógica del poder duro
Seguridad, economía y unidad: los pilares del poder europeo
Merz defendió que Europa solo podrá convertirse en una “potencia real” si refuerza de manera simultánea su seguridad, su competitividad económica y su cohesión interna. En materia de defensa, insistió en que los Estados miembros deben asumir mayores responsabilidades y avanzar hacia una arquitectura de seguridad europea más sólida, capaz de responder a crisis sin depender exclusivamente de actores externos.
En el ámbito económico, el canciller fue especialmente claro al alertar sobre la brecha de crecimiento que separa a la Unión Europea de Estados Unidos y China. Según Merz, este desfase amenaza la capacidad europea para sostener su modelo social y financiar su autonomía estratégica. Por ello, reclamó reformas estructurales, mayor inversión en innovación y una política industrial que permita a las empresas europeas competir en igualdad de condiciones en los mercados globales.
La unidad política dentro de la UE fue presentada como el tercer pilar indispensable. Merz advirtió que las divisiones internas debilitan al bloque y lo hacen vulnerable a presiones externas. En su opinión, solo una Europa cohesionada podrá proyectar poder y defender eficazmente sus intereses en un entorno internacional cada vez más competitivo y conflictivo.
OTAN y relación con Estados Unidos: firmeza sin ruptura
El canciller alemán subrayó que la Unión Europea quiere preservar la OTAN y fortalecerla desde dentro y desde Europa, reafirmando el papel central de la alianza atlántica en la seguridad continental. Sin embargo, dejó claro que este compromiso no implica una aceptación acrítica de todas las políticas estadounidenses.
Merz criticó abiertamente las políticas arancelarias del presidente estadounidense Donald Trump, calificándolas como un instrumento de presión que daña la cooperación transatlántica. También mostró su desacuerdo con algunos comentarios de Trump sobre el papel de los aliados de la OTAN durante la misión en Afganistán, que, a su juicio, ignoran los sacrificios realizados por los países europeos.
Pese a estas críticas, el canciller insistió en que la Unión Europea “siempre extenderá la mano de la cooperación a Estados Unidos”, dejando claro que Berlín no busca una confrontación con Washington, sino una relación más equilibrada, basada en el respeto mutuo y en una mayor capacidad europea de decisión y acción.
Un mensaje con resonancia más allá de Alemania
El discurso de Merz fue interpretado por analistas como un llamamiento directo a redefinir el papel de Europa en el mundo, en un momento marcado por tensiones geopolíticas, conflictos armados y una creciente rivalidad entre grandes potencias. Sus palabras reflejan una corriente de pensamiento cada vez más presente en las capitales europeas: la idea de que la UE debe abandonar definitivamente su dependencia estratégica y asumir un papel más activo en la defensa de sus intereses.
Para muchos observadores, la expresión “lenguaje del poder” marca un cambio simbólico en la narrativa europea, tradicionalmente centrada en el multilateralismo, la diplomacia y el derecho internacional. Sin renunciar a estos principios, Merz parece apostar por una Europa capaz de respaldar sus valores con capacidad real de presión y disuasión.
Un desafío político y social para la Unión Europea
El camino propuesto por el canciller alemán no está exento de desafíos. Incrementar el gasto en defensa, cerrar la brecha económica con otras potencias y reforzar la unidad política requerirá decisiones difíciles y, en algunos casos, impopulares. Además, el debate sobre el uso del poder sigue siendo sensible en un continente marcado por la memoria de los conflictos del siglo XX.
No obstante, Merz dejó claro que, a su juicio, la alternativa es la irrelevancia. En un mundo donde la fuerza económica, tecnológica y militar vuelve a ser determinante, Europa debe decidir si quiere ser un actor que define las reglas o un espectador obligado a aceptarlas.
El mensaje lanzado desde Berlín sitúa a la Unión Europea ante una encrucijada. O avanza hacia una mayor integración estratégica y aprende a proyectar poder, o corre el riesgo de quedar marginada en el nuevo orden internacional que, según Merz, ya está tomando forma.
Con su discurso, el canciller alemán no solo habló al Parlamento, sino a toda Europa, planteando una pregunta incómoda pero inevitable: ¿está el continente preparado para asumir el coste político, económico y estratégico de convertirse en una verdadera potencia global?