Política migratoria

La política migratoria de la UE “solo conduce a tragedias”, alerta Hungría

EPA/WAEL HAMZEH

El ministro de Exteriores de Hungría, Péter Szijjártó, lanzó un duro reproche a la política migratoria de la Unión Europea (UE) tras conocerse que quince migrantes indocumentados murieron ahogados en el Mediterráneo, luego de que su embarcación colisionara con la guardia costera griega. En un mensaje publicado en Facebook, Szijjártó señaló que la política europea en materia de migración “solo conduce a tragedias” y que su país mantiene una postura firme al respecto.

Szijjártó critica la política pro-migración de Bruselas

El titular húngaro acusó a la UE de incentivar la inmigración irregular desde hace más de diez años, asegurando que Bruselas ha fomentado que personas dentro y fuera de Europa intenten entrar ilegalmente al continente. “Bruselas, con su política pro-migración, ha estado alentando la llegada de personas de manera ilegal durante una década”, escribió Szijjártó, enfatizando que Hungría sigue siendo “libre de migrantes”.

Publicación de Szijártó en Facebook

Según Szijjártó, los efectos de esta política ya son visibles en las grandes ciudades europeas, donde los incidentes de violencia y la inseguridad han aumentado, afectando incluso la celebración de festividades tradicionales.

La tragedia en el Mediterráneo

El último incidente tuvo lugar en aguas frente a Grecia, donde un barco con migrantes chocó contra la guardia costera, provocando la muerte de quince personas. Este hecho ha reavivado el debate sobre la gestión de la migración en la UE y sobre las políticas que priorizan la entrada de migrantes irregulares sin garantías de seguridad.

Organizaciones humanitarias han denunciado en repetidas ocasiones que la falta de coordinación y los vacíos legales europeos generan riesgos para los migrantes, quienes muchas veces dependen de traficantes y embarcaciones inseguras.

El incidente en aguas frente a Grecia, donde un barco con migrantes chocó contra la guardia costera ha reavivado el debate
sobre la gestión de la migración en la UE y sobre las políticas que priorizan la entrada de migrantes irregulares sin garantías de seguridad.

Impacto en la seguridad europea

Szijjártó también relacionó la política migratoria con el aumento de incidentes de seguridad en Europa Occidental. En su mensaje, afirmó que la “ola de terrorismo crece en la mitad occidental del continente” y que muchas ciudades ya no pueden celebrar eventos tradicionales, como la Navidad, sin preocupaciones por la seguridad ciudadana.

Szijjártó: “La ola de terrorismo crece en la mitad occidental del continente” 

Expertos en seguridad europea coinciden en que la gestión insuficiente de flujos migratorios puede generar tensiones sociales, especialmente en países con sistemas de integración saturados. El contraste con Hungría, que mantiene políticas restrictivas, es evidente según Szijjártó, quien hace de esta diferencia un argumento político.

El ministro utilizó la ocasión para advertir a los votantes húngaros sobre la postura de los partidos pro-UE. Señaló que el partido Tisza, que apoya la política migratoria de Bruselas en el Parlamento Europeo, representa un riesgo para la seguridad y la estabilidad del país. “Decimos no a Bruselas”, afirmó, posicionando a Hungría como un baluarte frente a lo que califica como políticas irresponsables.

El mensaje político se intensifica en el contexto electoral, con Szijjártó buscando consolidar el apoyo de la población húngara hacia medidas restrictivas y de control fronterizo, alineadas con su estrategia nacionalista.

Las cifras que marcan la diferencia

Según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), más de 25.000 migrantes han muerto en el Mediterráneo desde 2014, muchos de ellos intentando rutas irregulares incentivadas por políticas permisivas. Hungría, por su parte, ha reducido drásticamente el ingreso de migrantes, reportando menos de 300 casos de entrada irregular en los últimos tres años, cifras significativamente menores que las registradas en Alemania, Francia o Italia.

Según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), más de 25.000 migrantes han muerto en el Mediterráneo desde 2014

Estas estadísticas refuerzan el argumento húngaro sobre la efectividad de políticas fronterizas estrictas, aunque también han generado críticas por vulnerar los estándares internacionales de protección de derechos humanos.

Reacciones en la UE

La Comisión Europea y varios países miembros han reiterado la necesidad de una gestión coordinada de la migración, subrayando que la prevención de tragedias exige operativos de rescate y vías legales de entrada. Sin embargo, Hungría y otros Estados de Europa Central han cuestionado estas políticas, alegando que ponen en riesgo la seguridad interna y fomentan la inmigración irregular.

Analistas destacan que este choque de posturas crea un divorcio creciente entre Bruselas y varios Estados miembros, complicando la capacidad de la UE para implementar una política migratoria homogénea y eficiente.

Si se mantienen las tendencias actuales, Europa podría enfrentar un aumento de migrantes irregulares en rutas marítimas peligrosas, mientras los países con políticas restrictivas consolidan sistemas de control más estrictos. Esto podría derivar en mayores tensiones diplomáticas dentro de la UE, con Hungría y otros países presionando por reformas a la política común.

El debate sobre migración y seguridad sigue siendo central en la política europea, y casos como el reciente accidente en Grecia ponen en evidencia la necesidad urgente de soluciones que combinen seguridad y asistencia humanitaria.

La muerte de los quince migrantes refuerza la advertencia húngara sobre los riesgos de políticas permisivas sin infraestructura de control y rescate adecuada. Mientras Hungría busca mostrar resultados de su estrategia nacional, la UE enfrenta el desafío de equilibrar derechos humanos y seguridad, una tensión que seguirá marcando la agenda política y social del continente.